CAP. V

Granizos y ventiscas en los montes alsacianos y en los Vosgos.--Ya cantó

dos veces el gallo.--Las trincheras tienen una cresta blanca, y,

soterrados en ellas, vestidos de pieles como pastores, los centinelas

acechan el campo enemigo, asomando apenas tras el parapeto cubierto de

nieve. Hay un cañoneo lento, que tiene largas y encadenadas resonancias.

La luz de los reflectores vuela sobre las cumbres, llega al fondo de las

selvas, ilumina el tronco de los abetos y el albo talud de las zanjas,

por donde corren en fila india los soldados que acuden a reforzar las

defensas del Hartmanwillerkopf.--El Viejo Armando, en la jerga de los

peludos.--Sobre el sudario de la nieve, los cohetes abren sus rosas de

colores. Entre Thann y Metzeral se ha iniciado un fuego de ráfagas, y en

los puestos de escucha, los canes, agazapados a la vera de los soldados,

se avizoran.

La media noche: visión estelar de un momento de guerra · 第 9 / 45 题