_Filo de media noche encendí la lámpara. Me puse delante, y mi
sombra cubría el muro. Abrí el libro y deletreé las palabras con
que se desencarna el alma que quiere mirar el mundo fuera de
geometría. Después apagué la lámpara y me acosté sobre la tierra
con los brazos en cruz como el libro previene. Artephius, astrólogo
siracusano, escribió este libro, que se llama en latín_ CLAVIS
MAYORES SAPIENTÆ.
[imagen no disponible: LA MEDIA NOCHE CAP. I]
SON LAS DOCE DE LA NOCHE. La luna navega por cielos de claras estrellas,
por cielos azules, por cielos nebulosos. Desde los bosques montañeros de
la región alsaciana, hasta la costa brava del mar norteño, se acechan
dos ejércitos agazapados en los fosos de su atrincheramiento, donde
hiede a muerto como en la jaula de las hienas. El francés, hijo de la
loba latina, y el bárbaro germano, espurio de toda tradición, están otra
vez en guerra. Doscientas leguas alcanza la línea de sus defensas desde
los cantiles del mar hasta los montes que dominan la verde plana del
Rhin. Son cientos de miles, y solamente los ojos de las estrellas pueden
verlos combatir al mismo tiempo, en los dos cabos de esta línea tan
larga, a toda hora llena del relampagueo de la pólvora y con el trueno
del cañón rodante por su cielo.