VIII

Pues ¿y el árbol? Está formado de ramas de encina y cedro. El solícito

amigo de la casa que lo ha compuesto con gran trabajo, declara que jamás

salió de sus manos obra tan acabada y perfecta. No se pueden contar los

regalos pendientes de sus hojas. Son, según la suposición de un

chiquitín allí presente, en mayor número que las arenas del mar. Dulces

envueltos en cáscaras de papel rizado; mandarinas, que son los niños de

pecho de las naranjas; castañas arropadas en mantillas de papel de

plata; cajitas que contienen glóbulos de confitería homeopática;

figurillas diversas á pie y á caballo: cuanto Dios crió para que lo

perfeccionase luego la Mahonesa ó lo vendiese Scropp, ha sido puesto

allí por una mano tan generosa como hábil. Alumbraban aquel árbol de la

vida candilejas en tal abundancia, que, según la relación de un

convidado de cuatro años, hay allí más lucecitas que estrellas en el

cielo.

El gozo de la caterva infantil no puede compararse á ningún sentimiento

humano: es el gozo inefable de los coros celestiales en presencia del

Sumo Bien y de la Belleza Suma. La superabundancia de satisfacción casi

les hace juiciosos, y están como perplejos, en seráfico arrobamiento,

con todo el alma en los ojos, saboreando de antemano lo que han de

comer, y nadando, como los ángeles bienaventurados, en éter puro de

cosas dulces y deliciosas, en olor de flores y de canela, en la esencia

increada del juego y de la golosina.

Torquemada en la hoguera · 第 28 / 64 题