II.

En otros tiempos remotos,

dolor de la gente mora,

que de Granada recuerda

la prepotencia y la gloria,

aquella casa, hoy hundida,

alcázar fué y noble joya

de bravos Benimerines,

noble linaje que goza

por sus preclaras hazañas

alto renombre en la historia.

Ben-Jucef el Meriní,

de aquella casa que doran

la opulencia y la grandeza,

es el sostén y la honra,

y su luz y su delicia

es Leila la encantadora,

la de los negros luceros,

la de la faz majestosa,

la de los cabellos de oro,

la de la purpúrea boca,

la de la ebúrnea garganta,

la del talle de diosa,

la del seno palpitante,

la altiva, la que enamora

al que su belleza mira

si el céfiro la destoca,

ó al que su cantar escucha

en la noche silenciosa,

si al pié de sus miradores

pasa por su mal ó ronda.

Por pudorosa y honesta

la llaman Leila la Horra,

y tambien Leila la Hijara

porque su pecho es de roca:

y ella, el amor ignorando,

de su adolescencia goza,

como el naciente capullo

que áun no desplegó sus hojas.

El infierno del amor: leyenda fantastica · 第 12 / 40 题