D. Bernardo dió un brinco y se colocó otra vez sobre las paralelas.

--Puedes decirme lo que quieras: te escucho.

Miguel le contempló un momento, y comprendiendo que lo mejor era marchar

derecho y sin vacilaciones al asunto, comenzó á decir:

--Venía á hablar á usted de un asunto que tal vez ó sin tal vez le será

enojoso... pero me he comprometido á ello, acaso con sobrada

precipitación, y no es tiempo ya de arrepentirse sino de cumplir como

bueno... Enrique me ha significado su deseo...

Maximina(#40810) · 第 20 / 53 题