019:022 Pilato contestó, «Lo que he escrito, escrito está.»

019:023 Entonces los soldados, cuando habían crucificado a Jesús,

tomaron su ropa, hicieron cuatro partes, una para cada

soldado, y también la túnica. La túnica no tenía junturas, era

tejida desde la parte de arriba.

019:024 Entonces se dijeron unos a otros, «No lo dividamos, hagamos un

sorteo para decidir de quien será,» para que se cumplieran las

Escrituras, que dicen,

«Repartieron mi ropa entre ellos. Por mi túnica echaron

suertes.» Y esto fue lo que hicieron los soldados.

019:025 Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su

madre, María la mujer de Clofás y María Magdalena.

019:026 Entonces cuando Jesús vio a su madre, y al discípulo que amaba

allí, le dijo a su madre, «¡Mujer, mira a tu hijo¡»

019:027 Entonces le dijo al discípulo, «¡Observa a tu madre!» Desde

esa hora, el discípulo la acogió en su casa.

019:028 Después de esto, Jesús vio[190] que todo estaba hecho. Para

que las escrituras pudieran completarse, dijo, «Estoy

sediento.»

019:029 Había allí un recipiente lleno de vinagre[191], así que

pusieron una esponja llena de vinagre sobre un hisopo, y se la

pusieron en la boca.

019:030 Cuando Jesús recibió el vinagre, dijo, «Está terminado[ 192].»

Inclinó su cabeza, y entregó su espíritu.

019:031 Entonces los Judíos, como era el día de la preparación, para

que los cuerpos no permanecieran en la cruz el día sabático

(pues el día sabático era especial), le pidieron a Pilato que

rompiera sus piernas, y que pudieran ser retirados.

019:032 Entonces los solados fueron y rompieron las piernas del

primero, y del que estaba crucificado con él;

019:033 pero cuando fueron donde Jesús, y vieron que ya estaba muerto,

no rompieron sus piernas.

019:034 Sin embargo uno de los soldados clavó su costado con una

lanza, y de inmediato brotaron sangre y agua.

019:035 Quien ha visto ha dado testimonio y su testimonio es cierto.

Sabe que dice la verdad, para que ustedes pueda creer.

019:036 Pues estas cosas ocurrieron para que las Escrituras pudieran

cumplirse, «Ni uno de sus huesos será roto.»

019:037 También otra Escritura dice, «Ellos mirarán a aquel que

cortaron.»

019:038 Después de esto, José de Arimatea, siendo discípulo de Jesús,

en secreto por miedo a los judíos, le pidió a Pilato que le

permitiera llevarse el cuerpo de Jesús. Pilato le dio permiso.

Entonces fue y se llevó el cuerpo.

019:039 Nicodemo, quien había ido donde Jesús en la noche, también fue

con una mezcla de mirra y aloe, como cien libras [193].

019:040 Así que se llevaron el cuerpo de Jesús, y lo envolvieron en

ropas de lino con la mezcla de hierbas de acuerdo a la

costumbre judía para enterrar.

019:041 En el lugar donde fue crucificado había un jardín. En el

jardín había una tumba nueva donde ningún hombre había yacido

antes.

019:042 Entonces a causa del día de preparación de los judíos (pues la

tumba estaba a mano) dejaron a Jesús allí.

20

020:001 Ocurrió que el primer día de la semana, María Magdalena fue

temprano a la tumba, mientras aún estaba oscuro y vio que la

piedra había sido retirada de la tumba.

020:002 Entonces corrió y fue donde Simón Pedro, y el otro discípulo a

quién Jesús amaba, y les dijo, «¡Se han llevado al Señor de la

tumba, y no sabemos[194] donde lo han dejado!»

020:003 Entonces Pedro y el otro discípulo salieron, y fueron hacia la

tumba.

020:004 Ambos corrieron. El otro discípulo sobrepasó a Pedro, y llegó

primero a la tumba.

020:005 Deteniéndose y mirando,vio las ropas de lino allí, pero no

entró.

020:006 Entonces Simón Pedro llegó siguiéndolo, y entró a la tumba.

Vio la ropa de lino

020:007 y la que había tenido sobre su cabeza, enrollada en otro

lugar, separada del resto de ropa.

020:008 Entonces el otro discípulo que había llegado primero también

entró a la tumba,vio y creyó.

020:009 Pues hasta entonces no conocían la Escritura, de acuerdo a la

cual, Él debía resucitar de entre los muertos.

020:010 Entonces los discípulos fueron de nuevo a sus casas.

020:011 Pero Maria se mantuvo fuera de la tumba llorando. Mientras

lloraba, se arrodilló[195], miró en la tumba,

020:012 y vio dos ángeles vestidos de blanco, uno a la cabeza y otro a

los pies de donde había estado el cuerpo de Jesús.

020:013 Le dijeron, «¿Mujer, por qué estás llorando?»

Ella les dijo, «Porque se han llevado a mi Señor, y no se

donde lo han dejado.»

020:014 Cuando había dicho esto, dio vuelta y vio a Jesús de pie, pero

no supo que era Jesús.

020:015 Jesús le dijo, «¿Mujer, por qué estás llorando? ¿A quién

buscas?»

Ella, suponiendo que se trataba del jardinero, le dijo,

«Señor, si te lo has llevado, dime donde lo has puesto, e iré

a llevármelo.»

020:016 Jesús le dijo, «María.»

Ella se volteó y le dijo[196], «¡Rabuni!» que significa

«¡Maestro!»

020:017 Jesús le dijo, «No me toques[197], porque aún no he ascendido

a mi Padre; pero ve donde mis hermanos a decirles, `Estoy

ascendiendo a mi Padre y Padre de ustedes a mi Dios y Dios de

ustedes.´»

020:018 María Magdalena fue y le dijo a los discípulos que había visto

al Señor, y que Él le había dicho estas cosas.

020:019 Entonces cuando llegó la tarde, ese día, el primer día de la

semana, y cuando las puertas del lugar donde estaban reunidos

los discípulos estaban cerradas por temor a los judíos, Jesús

llegó, apareció en medio de ellos, y les dijo, «La paz esté

con ustedes.»

020:020 Cuando les había dicho esto, les mostró sus manos y su

costado. Entonces los discípulos se alegraron cuando vieron al

Señor.

020:021 Entonces Jesús les dijo de nuevo, «La paz esté con ustedes.

Así como el Padre me ha enviado, así los envió yo.»

020:022 Cuando había dicho esto, respiró sobre ellos, y les dijo,

«¡Reciban al Espíritu Santo!

020:023 Cualesquiera pecados que perdonen, esos son perdonados[198 ].

Cualesquiera pecados retengan, esos son retenidos.

020:024 Pero Tomás, uno de los doce, llamado dídimo, no estaba con

ellos cuando Jesús llegó.

020:025 Entonces los otros discípulos le dijeron, «¡ Hemos visto al

Señor!»

Pero él les dijo, «A menos que yo vea en sus manos la huella

de los clavos, y ponga mi mano[199] en su costado, no

creeré.»

020:026 Después de ocho días sus discípulos estaban reunidos, y Tomás

estaba con ellos. Jesús llegó, estando las puertas cerradas,

apareció en el medio, y dijo, «La paz esté con ustedes.»

020:027 Entonces le dijo a Tomás, «Acerca tu dedo, mira mis manos.

Acerca tu mano, ponla en mi costado. No seas incrédulo,

cree.»

Buena Nueva de acuerdo a Juan: Traducción de dominio público abierta a mejoras · 第 8 / 10 题