006:035 Jesús les dijo, «Soy el pan de la vida. Quien venga a mi no
tendrá hambre, y aquel que crea en mi nunca estará sediento.
006:036 Pero ya les dije, que ustedes me han visto, y aún no creen en
mí.
006:037 Todos aquellos que mi Padre me de, vendrán a mí. A aquel que
venga a mí de ninguna forma lo rechazaré.
006:038 Porque he venido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la
voluntad de quien me envió.
006:039 Esta es la voluntad de mi Padre que me ha enviado, que de
todos los que me ha entregado, no debo perder nada[73], sino
resucitarlos el último día.
006:040 Esta es la voluntad del que me envió, que todo el que vea al
Hijo y crea en Él, tendrá vida eterna; y yo lo resucitaré el
último día.»
006:041 Entonces los Judíos murmuraron contra Él, porque dijo, «Soy el
pan que bajó del cielo.»
006:042 Dijeron, «¿No es este Jesús, el hijo de José, cuyo padre y
madre conocemos? ¿Cómo entonces es que Él dice, `Yo he venido
del cielo?´»
006:043 Entonces Jesús les contestó, «No murmuren entre ustedes.
006:044 Nadie puede venir a mí a menos que mi Padre que me envió, lo
traiga, y yo lo resucitaré en el último día.
006:045 Está escrito en los profetas, `Todos serán enseñados por
Dios.´ Así que todo el que oiga del Padre, y haya aprendido,
viene a mí.
006:046 Nadie ha visto al Padre, excepto aquel que es de Dios[74]. Él
ha visto al Padre.
006:047 Con seguridad, les digo, [75] tiene vida eterna.
006:048 Soy el pan de la vida[76].
006:049 Sus padres comieron el mana del desierto, y murieron.
006:050 Este es el pan que viene del cielo[77], para que cualquiera
pueda comerlo y no morir.
006:051 Soy el pan viviente que bajó del cielo. Si alguien come de
este pan, vivirá por siempre. Si, el pan por el cual le daré
la vida al mundo es mi carne.»
006:052 Entonces los Judíos discutieron unos con otros, diciendo,
«¿Cómo puede este hombre darnos su carne para comer?»
006:053 Así que Jesús les dijo, «Con seguridad les digo, a menos que
coman de la carne del Hijo del Hombre y beban su sangre,
ustedes no tendrán vida en ustedes mismos.
006:054 Aquel que coma mi carne y beba mi sangre tiene vida eterna, y
lo resucitaré en el último día.
006:055 Porque en verdad mi carne es comida, y en verdad mi sangre es
bebida.
006:056 Aquel que coma mi carne y beba mi sangre vive en mí[78], y yo
en él.
006:057 Así como el Padre me envió, y yo vivo gracias al Padre; así
mismo él que se alimente de mí, también vivirá gracias a mí.
006:058 Este es el pan que bajó del cielo, no es como con el mana que
nuestros padres comieron y murieron. Aquel que coma este pan
vivirá por siempre.»
006:059 Jesús dijo esto en la sinagoga, mientras enseñaba en
Capernaum.
006:060 Entonces muchos de sus discípulos, cuando lo escucharon,
dijeron, «¡Estas son palabras fuertes! ¿Quién puede
escucharlas?»[79]
006:061 Pero Jesús sabiendo en su interior lo que los discípulos
murmuraban sobre esto, les dijo, «¿Esto los perturba?[80]
006:062 ¿Cómo sería si vieran al Hijo del Hombre ascendiendo al sitio
donde estaba antes?
006:063 Es el Espíritu quien da vida. La carne no da ganancia
alguna[81]. Las palabras que les digo son espíritu, y son
vida.
006:064 Pero hay algunos de ustedes que no creen.» Porque desde el
comienzo Jesús sabía quienes eran, quienes no creían, y quien
sería el que lo traicionaría.
006:065 Él dijo, «Por esto les he dicho que nadie viene a mi, a menos
que le haya sido dado por el Padre.»
006:066 En esto, muchos de sus discípulos regresaron, y no caminaron
más con Él.
006:067 Entonces Jesús les dijo a los doce, «Ustedes no quieren irse,
¿O si quieren?»
006:068 Simón Pedro le contesto, «Señor, ¿A quien iríamos? Tu tienes
las palabras de la vida eterna.
006:069 Hemos llegado a creer y sabemos que tu eres Dios
bendito[82].»
006:070 Jesús les contesto, «¿No los escogí a los doce? Y uno de
ustedes un demonio»
006:071 Él hablaba de Judas, el hijo de Simón Iscariote, porque este
era el que lo traicionaría, y era uno de los doce.
7
007:001 Después de estas cosas, Jesús anduvo por Galilea, no iba por
Judea, porque los Judíos buscaban matarlo.
007:002 Ocurría que la fiesta de los Judíos estaba a mano, la fiesta
de Enramadas.
007:003 Entonces sus hermanos[83] le dijeron, «Partan de aquí y vayan
a Judea, para que tus discípulos también puedan ver las obras
que haces.
007:004 Porque nadie hace nada en secreto, y cada cual busca ser
conocido ampliamente[84]. Si haces esto, te das a conocer al
mundo.»
007:005 Porque incluso sus hermanos no creían en Él.
007:006 Entonces Jesús les dijo, «Mi hora no ha llegado, pero su
tiempo siempre está listo.
007:007 El mundo no puede odiarlos, pero me odia, porque doy
testimonio de este, que sus obras son malas.
007:008 Vayan ustedes a la fiesta. Pero yo no voy a esta fiesta,
porque mi tiempo aún no se ha cumplido.»
007:009 Habiéndoles dicho estas cosas, se quedó en Galilea.
007:010 Pero cuando sus hermanos se habían ido a la fiesta, Él también
fue, no públicamente sino en secreto.
007:011 Los Judíos entonces lo buscaron en la fiesta, y dijeron,
«¿Donde está Él?»
007:012 Había muchos comentarios entre la multitud con respecto a Él.
Algunos decían, «Él es un buen hombre.» Otros decían «No es
así, sino que pierde a la multitud.»
007:013 Pero nadie hablaba abiertamente de Él por temor a los Judíos.
007:014 Y cuando estaban en la mitad de la fiesta, Jesús fue al templo
y enseñó.
007:015 Los Judíos entonces se maravillaron diciendo, «¿Cómo puede
conocer este las letras[85], cuando nunca ha sido educado?»
007:016 Jesús entonces les contestó, «Mi enseñanza no es mía, sino de
aquél que me envió.
007:017 Si alguien desea hacer su voluntad, sabrá reconocer la
enseñanza, bien si viene de Dios, o si hablo por mi mismo.
007:018 Aquel que habla de si mismo busca su propia gloria, pero aquel
que busca la gloria del que lo envío es verdad[86], y no hay
error en Él.
007:019 ¿Acaso no les dio Moisés la ley, y sin embargo ninguno de
ustedes acata la ley? ¿Por qué buscan matarme?
007:020 La multitud le contestó, «¡Tienes un demonio! ¿Quién busca
matarte?»
007:021 Jesús les contestó, «Hice una obra, y todos ustedes se
maravillaron de esta.
007:022 Moisés les ha dado circuncisión (eso no es de Moisés, sino de
los padres), y en el día sabático ustedes circuncidan un niño.
007:023 Si un niño recibe circuncisión el día sabático, sin que la ley
de Moisés sea quebrantada, ¿Acaso se enojan conmigo porque
sané a un hombre por completo[87]en el día sabático?
007:024 No juzguen por las apariencia, en cambio hagan juicios
justos.»
007:025 Entonces algunos de los de Jerusalén dijeron, «¿No es este al
que buscan matar?
007:026 Observen, habla abiertamente, y no dicen nada de Él. ¿Puede
ser que los dirigentes de hecho saben que este verdaderamente
es el Cristo?
007:027 Sin embargo sabemos de donde viene este hombre, pero cuando el
Cristo venga, nadie sabrá de donde viene.»
007:028 Jesús entonces gritó en el templo, enseñando y diciendo,
«Ustedes me conocen, y saben de donde vengo. No he venido por
mi mismo, sino verdaderamente por quien me envió[88], a quien
ustedes no conocen.
007:029 Lo conozco porque vengo de Él, y Él me envió.»
007:030 Entonces ellos querían atraparlo, pero nadie puso una mano
sobre Él, porque su hora aún no había llegado.
007:031 Pero de la multitud, muchos creían en Él. Decían, «Cuando el
Cristo venga, no hará más señales que las que ha hecho este
hombre, ¿No es así?»
007:032 Los fariseos escucharon a la multitud murmurando estas cosas
sobre Él, y los sacerdotes jefes y los fariseos enviaron
oficiales para arrestarlo.
007:033 Entonces Jesús dijo,
007:034 «Estaré con ustedes un poco más de tiempo, entonces iré donde
quien me envió. Me buscarán y no me encontrarán; y donde yo
esté, ustedes no podrán ir.»
007:035 Los Judíos entonces dijeron entre ellos, «¿A donde irá este
hombre para que no podamos encontrarlo? ¿Irá a la diáspora[89]
de los griegos, y les enseñará a los griegos?
007:036 Cual es está palabra[ 90]que el ha dicho, `Me buscarán y no me
encontrarán; y donde yo esté, ustedes no podrán ir?´
007:037 Ocurrió que el último y más importante día de la fiesta, Jesús
se levantó y gritó, «Si alguien está sediento, ¡Que venga a mí
y beba!
007:038 De aquel que crea en mí[91], como dicen las Escrituras,
brotarán ríos de agua viva.»
007:039 Pero el hablaba sobre el Espíritu, que quienes creían en Él
estaba por recibir. Porque el Espíritu Santo aún no había sido
dado, pues Jesús aún no había sido glorificado.
007:040 Muchos de la multitud entonces, cuando escucharon estas
palabras dijeron, «Este es verdaderamente un profeta.»
007:041 Otros dijeron, « Este es el Cristo.» Pero algunos dijeron,
«¿Acaso el Cristo viene de Galilea?
007:042 ¿No ha dicho la escritura que el Cristo vendrá de la semilla
de David, y de Belén, la villa donde David estaba?»
007:043 Así que se creó un división entre la multitud por causa de
Él.
007:044 Algunos de ellos lo hubieran arrestado, pero nadie le puso las
manos encima.
007:045 Los oficiales, entonces, fueron donde los sacerdotes jefes y
los fariseos, y ellos les dijeron, «¿Por qué no lo llevaron?»
007:046 Los oficiales contestaron, «¡Ningún hombre ha hablado antes
como este hombre!»
007:047 Los fariseos entonces les contestaron, «¿Acaso se están
dejando perder ustedes también?
007:048 ¿Alguno de los dirigentes o de los fariseos ha creído en Él?
007:049 Pero esta multitud que no conoce la ley está maldita.»
007:050 Nicodemo (quien había buscado a Jesús[92], y siendo uno de
ellos[ 93]) les dijo,
007:051 «¿Juzga nuestra ley a un hombre, sin escucharlo personalmente
primero y saber lo que hace?»
007:052 Le contestaron, «¿También eres de Galilea?» Busca y
observa[94] que ningún profeta ha salido de Galilea.»
007:053 Todos se fueron a sus casas,
8
008:001 pero Jesús se fue al Monte de los Olivos[95].
008:002 Bien temprano por la mañana regresó al templo de nuevo, y
todos fueron a Él. Él se sentó y les enseñó.
008:003 Los Escribas y los fariseos trajeron una mujer que había
cometido adulterio. Habiéndola colocado en la mitad
008:004 le dijeron, «Maestro, encontramos a esta mujer cometiendo
adulterio, en el acto mismo.
008:005 En nuestra ley, Moisés nos ordenó apedrear a estas. dices de
ella?»
008:006 Lo hicieron para probarlo, y así poder acusarlo de algo.
Pero Jesús se agacho y escribió con el dedo en el suelo.
008:007 Cuando continuaron preguntándole, alzó la mirada y les dijo,
«Aquel de ustedes que este libre de pecado que lance la
primera piedra.»
008:008 De nuevo se agachó y escribió con su dedo en el suelo,
008:009 Cuando escucharon esto, condenados por su conciencia[96],
salieron uno por uno comenzando por los más ancianos hasta el
último. Jesús fue dejado solo con la mujer, la cual se
encontraba aún en la mitad.
008:010 Jesús levantándose la miró y dijo, «Mujer, ¿Dónde están los
que te acusan?[97] ¿Nadie te condenó?»
008:011 Ella dijo, «Nadie Señor.»
Jesús dijo, «Yo tampoco te condeno. Ve por tu camino. Desde
ahora no peques más.»
008:012 En otra ocasión Jesús les habló diciéndoles[98], «Yo soy la
luz del mundo. El que me siga no caminará en la oscuridad,
tendrá la luz de la vida.»
008:013 Los fariseos entonces le dijeron, «Das testimonio de ti mismo.
Tu testimonio no es válido.»
008:014 Jesús les contestó, «Aún cuando doy testimonio de mi mismo, mi
testimonio es cierto, porque se de donde vengo, y a donde voy;
pero ustedes no saben de donde vengo ni a donde voy.
008:015 Ustedes juzgan de acuerdo a la carne[99]. Yo no juzgo a nadie.
008:016 Incluso si juzgo, mi juicio es cierto, porque no estoy sólo,
sino con mi Padre quien me ha enviado.
008:017 También está escrito en la ley que el testimonio de dos
personas es válido.
008:018 Yo soy uno de los que da testimonio de mi mismo, y el Padre
que me envió da testimonio sobre mí.»
008:019 Entonces le dijeron, «¿Donde está tu Padre?»
Jesús les contestó, «Ustedes no me conocen ni tampoco a mi
Padre. Si me conocieran, también sabrían quien es mi Padre.»
008:020 Jesús dijo esto en el salón de la urna, mientras enseñaba en
el templo. Aunque nadie lo arrestó porque su hora aún no había
llegado.
008:021 Jesús les dijo de nuevo, «Me voy, y ustedes me buscarán y
morirán en sus pecados. A donde yo voy ustedes no podrán ir.»
008:022 Los Judíos entonces dijeron, «¿Se matará a si mismo? pues
dice, `A donde yo vaya ustedes no podrán ir.´»
008:023 Él les dijo, «Ustedes son de abajo. Yo soy de arriba. Ustedes
son de este mundo. Yo no soy de este mundo.
008:024 Por eso les digo que ustedes morirán en sus pecados; a no ser
de que ustedes crean que YO SOY Él[100], ustedes morirán en
sus pecados.»
008:025 Entonces ellos le dijeron, «¿Quién eres tu?»
Jesús les dijo,«Lo que les he estado diciendo desde el
principio[ 101].
008:026 Tengo muchas cosas por decir[102] y por juzgar con respecto a
ustedes. Sin embargo quien me envió es verdad[103]; y las
cosas que oigo que Él, son las que digo al mundo.»
008:027 Ellos no entendían que les hablaba acerca del Padre.
008:028 Entonces Jesús les dijo, «Cuando ustedes hayan levantado al
Hijo del Hombre, entonces sabrán que YO SOY Él, y que no hago
nada por mi mismo, sino que digo estas cosas como mi Padre me
ha enseñado.
008:029 Aquel que me envió está conmigo. El Padre no me ha dejado
sólo, porque siempre he hecho lo que le complace.»
008:030 Mientras hablaba estas cosas, muchos creyeron en Él.
008:031 Entonces Jesús les decía a los Judíos que habían creído en Él,
«Si permanecen en mi palabra, entonces ustedes serán
verdaderamente mis discípulos.
008:032 Conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.»
008:033 Le contestaron, «Somos la semilla de Abraham, y nunca hemos
sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices, `Ustedes serán
liberados?´»
008:034 Jesús les contestó, «Con seguridad les digo, todo aquel que
cometa pecado es esclavo del pecado.
008:035 Un esclavo no vive en una casa[104] por siempre. Un hijo
permanece por siempre.
008:036 Entonces si el Hijo los hace libres, ustedes serán de hecho
liberados.
008:037 Se que son la semilla de Abraham, pero buscan matarme, porque
mis palabras no encuentran lugar en ustedes[105].
008:038 Digo las cosas que he visto con mi Padre; y ustedes también
hacen las cosas que han visto con[ 106] sus padres.»
008:039 Le contestaron, «Nuestro padre es Abraham.»
Jesús les dijo, «Si fueran hijos de Abraham, harían las obras
de Abraham.
008:040 Pero ahora ustedes buscan matarme, a un hombre que les ha
dicho la verdad, verdad que he oído de Dios. Abraham no hizo
esto.
008:041 Ustedes hacen las obras de su padre.»
Le dijeron, «No fuimos nacidos de inmoralidad sexual. Tenemos
un Padre: Dios.»
008:042 Entonces Jesús les dijo, «Si Dios fuera su padre, me amarían,
porque he salido y he venido de Dios[107]. Pues no he venido
de mi mismo[108], sino del que me envió.
008:043 ¿Por qué no entienden lo que digo? Porque ustedes no están en
capacidad[109] de oír mi palabra.
008:044 Ustedes son de su padre, el diablo, y ustedes quieren hacer
los deseos de su padre. El diablo fue un asesino desde el
comienzo, y no se mantiene en la verdad, porque no hay verdad
en él. Cuando dice una mentira, habla por si mismo; porque es
un mentiroso, y el padre de las mentiras[110].
008:045 Pero como digo la verdad, ustedes no me creen.
008:046 ¿Cuál de ustedes me acusa de pecado? ¿Si les digo la verdad,
por qué no creen en mí?
008:047 Él que es de Dios escucha las palabras de Dios. Por esto
ustedes no oyen, porque ustedes no son de Dios.»
008:048 Entonces los Judíos le contestaron, «¿No decimos bien que tu
eres un Samaritano, y tienes un demonio?»
008:049 Jesús contestó, «No tengo un demonio, sino que honró a mi
Padre, y ustedes me deshonran.
008:050 Pues yo no busco mi propia gloria. Hay alguien que la busca y
que juzga[111].
008:051 Con seguridad les digo, si una persona sigue mi palabra, nunca
verá la muerte.»
008:052 Entonces los Judíos le dijeron, «Ahora sabemos que tienes un
demonio. Abraham y los profetas murieron; y tu dices, `Si un
hombre sigue mi palabra, nunca probará la muerte.´
008:053 ¿Eres más grande que nuestro padre, Abraham, quien murió? Los
profetas murieron. ¿Quien pruebas ser?
008:054 Jesús les contestó, «Si me doy gloria a mi mismo, mi gloria es
nada. Es mi Padre quien me glorifica, de quien ustedes dicen:
Él es nuestro Dios.
008:055 Ustedes no lo han conocido, pero yo lo conozco. Si yo dijera,
`No lo conozco,´ sería como ustedes, un mentiroso. Pero lo
conozco, y sigo su palabra.
008:056 Su padre Abraham se regocijó al ver mi día. Lo vio, y se
alegró.»
008:057 Entonces los Judíos le dijeron, «Aún no tienes cincuenta años,
¿ Pero ya has visto a Abraham?»
008:058 Jesús les dijo, «Con seguridad, les digo, antes de que Abraham
llegara a existir, YO ESTOY[112].»
008:059 Entonces ellos cogieron piedras para arrojarle, pero Jesús fue
escondido y salió del templo, pasando por en medio de ellos, y
así continuando[113].
9
009:001 Mientras continuaba,vio a un hombre ciego de nacimiento.
009:002 Sus discípulos le preguntaron, «Rabí, para que este hombre
naciera ciego, ¿Quién pecó, él o sus padres?»
009:003 Jesús le contestó, «No pecó este hombre, ni sus padres; sino
es para que las obras de Dios puedan ser reveladas en él.
009:004 Debo realizar las obras de aquel que me envió, mientras que es
de día. Se acerca la noche, cuando nadie puede trabajar.
009:005 Mientras yo esté en el mundo, soy la luz del mundo.»
009:006 Mientras decía esto, ponía saliva en la tierra, hizo barro con
su saliva, y ungió los ojos del ciego con el barro,
009:007 y le dijo, «Ve, lávate en la piscina de Siloé» (que significa
«Enviado»)[114]. Así que él fue, se lavó, y volvió viendo.
009:008 Entonces los vecinos, y aquellos que vieron que estaba ciego
antes[115], dijeron, «¿No es este el que estaba sentado y
mendigaba?»
009:009 Otros decían, «Es él.» Aún otros decían, «Se parece a él.»
Él decía, «Soy ese.»
009:010 La gente entonces le preguntó, «¿Cómo se abrieron tus ojos?»
009:011 Él contestó, «Un hombre llamado Jesús hizo barro, ungió mis
ojos, y me dijo, `Ve a la piscina de Siloé, y lávate.´ Así que
fui, me lave y recibí la vista.»
009:012 Entonces le preguntaron, «¿Dónde está Él?»
Él dijo, «No lo se.»
009:013 Llevaron al que había estado ciego[116] donde los fariseos.
009:014 Era día sabático cuando Jesús hizo barro y abrió sus ojos.
009:015 De nuevo le preguntaron los fariseos como había recibido la
vista. Él les dijo, «Él puso barro en mis ojos, me lavé, y
veo.»
009:016 Entonces algunos de los Fariseos dijeron, «Ese hombre no es de
Dios, porque no sigue el día sabático.» Otros decían, «¿Cómo
puede un hombre pecador hacer tales señales?» Había división
entre ellos.
009:017 Entonces algunos de los Fariseos dijeron, «¿Qué dices sobre
Él, pues Él ha abierto tus ojos?»
Él dijo, «Es un profeta.»
009:018 Los Judíos entonces no creyeron lo concerniente a él, que
había estado ciego, ni que había recibido la vista, hasta que
llamaron a los padres del que había recibido la vista,
009:019 y les preguntaron, «¿ Es este su hijo, quien ustedes dicen que
nació ciego? ¿Cómo entonces es que él ve ahora?»
009:020 Sus padres les contestaron, «Sabemos que este es nuestro hijo,
y que nació ciego;
009:021 pero que ahora como ve, no lo sabemos; ni conocemos a quien
abrió sus ojos. Él es de edad. Pregúntenle. Hablará por si
mismo.»
009:022 Sus padres dijeron estas cosas porque temían a los Judíos;
pues los Judíos ya habían acordado expulsar de la sinagoga a
quien confesara que Él era Cristo.
009:023 Por esto sus padres dijeron, «El es de edad. Pregúntenle.»
009:024 Así que llamaron al que había estado ciego por segunda vez, y
le dijeron, «Da gloria a Dios[117]. Sabemos que este hombre es
un pecador.»
009:025 Él contestó, «No se si es un pecador. Una cosa se: que aunque
yo estaba ciego, ahora veo.»