FÁBULA X.

_APOLO CONDUCE REBAÑOS._

Lloraba Filerio[169] la pérdida de su hija; y en vano imploraba tu

socorro, ¡ó Apolo! porque ni podias inmutar los decretos del poderoso

Júpiter, ni te hallabas entónces presente aunque pudieras: habitabas

en Eli y campos Misenios; aquel era el tiempo en que vestias la piel

pastoril, y en que el báculo de la silvestre oliva servia de peso

á tu mano derecha, y á la izquierda la flauta hecha de siete cañas

desiguales; y quando el amor es tu cuidado, y la zampoña tus delicias,

se dice que se pasáron las vacas por tu descuido á los campos Pilios.

Las ve el hijo de Maya[170] y las oculta con su arte[171] en las

selvas.

Metamorfóseos o Transformaciones (1 de 4) · 第 83 / 101 题