FÁBULA VIII.

_NICTIMENE CONVERTIDA EN LECHUZA._

Porque ¿quién ignora la cosa mas sabida por toda Lesbos? que Nictimene

violó el lecho de su padre. Ella ciertamente es ave; acordándose de su

culpa, huye de la vista y luz, encubriendo su pudor con las tinieblas,

y todas la aves la persiguen en la vasta region del ayre. Al estar

diciendo esto, la responde el cuervo, „por vida tuya, que estos agüeros

te sean perjudiciales, que yo, por mi parte, los desprecio como vanos.”

Dichas estas palabras, sigue su camino, y da parte á su señor de

haber visto á Coronis acostada con el jóven Hemonio.[153] Tanta fué

la turbacion de Apolo al oir el delito de su amante, que se le cae la

corona de laurel, se le demuda al mismo tiempo el semblante, dexa caer

el plectro, pierde el color, é hirviendo su pecho en ira, toma las

armas acostumbradas,[154] doblega el flexîble arco por las dos puntas,

atraviesa con el inevitable dardo aquel pecho tantas veces unido al

suyo. Gimió herida,[155] y sacando el hierro de la herida, tiñó con la

roxa sangre sus blancos miembros. „Pude, Febo, dixo moribunda, pagarte

mi culpa; pero bien podia haber parido ántes, y no que ahora morimos

dos[156] juntamente.” No habló mas, y perdió la vida al mismo tiempo

que la sangre. Un frio mortal se apoderó de su cuerpo ya sin alma.

Se arrepiente su amante; pero ¡ah! tarde, de un castigo tan cruel,

y se aborrece á sí mismo por haber dado oidos al cuervo, y haberse

así enfurecido. Maldice al ave que le obligó á saber el delito y la

causa de su dolor. Maldice la cuerda, arco y mano con que tiró las

saetas, armas temerariamente manejadas. Procura socorrerla despues de

haber caido; solicita vencer el hado con un tardo socorro, y se vale

inútilmente de sus artes médicas. Mas luego que conoce que todos sus

esfuerzos eran ya inútiles; que se preparaba la hoguera, y que sus

miembros habian de arder en el último fuego, suspira y se queja de lo

mas íntimo de su corazon (porque no era decoroso á un Dios derramar

lágrimas) del mismo modo que lo hace la novilla quando ve matar su

ternerillo delante de sus ojos. Mas luego que derramó en el pecho de

su amada los tristes ungüentos, la abrazó, é hizo las no debidas

exêquias, segun costumbre; no permitió que su descendencia pereciese en

las mismas llamas; y para librar al hijo[157] le extraxo del vientre

de su madre, y le entregó á Quiron[158] de dos formas; y al cuervo,

que esperaba la recompensa de su lengua veraz, le despojó de la pluma

blanca que ántes tenia.

Metamorfóseos o Transformaciones (1 de 4) · 第 81 / 101 题