_FAETON ES HERIDO DE UN RAYO._
Pero el Padre omnipotente, haciendo ver á los Dioses, y al mismo Febo
que le habia entregado el carro, que iban á arruinarse todas las cosas,
segun el fatal hado, si no se acudia con prontitud al socorro, subió á
lo mas alto del Olimpo, de donde suele enviar las nubes á la tierra, y
de donde hace resonar los truenos, y arroja los rayos; pero no teniendo
entónces nubes que enviar, ni lluvias que poder arrojar del cielo,
truena y arroja contra el Cochero[123] un rayo vibrado con todo el
impulso de su brazo poderoso, con que le quita la vida, y á un mismo
tiempo el carro, matando de este modo un fuego con otro fuego. De este
modo se apagó el fuego con el mismo fuego. Se espantan los caballos,
y dando un salto hácia atras, sacan el cuello del yugo, dexando las
riendas rotas. Aquí quedan los frenos, allí el exe apartado de la
lanza, en otra parte los rayos de las ruedas hechas mil pedazos; y
finalmente por todas partes quedáron esparcidos despojos del derrotado
carro. Cae de cabeza Faeton, abrasándole las llamas sus rubios
cabellos, y es llevado por los ayres un dilatado trecho, así como
muchas veces lo es una exhalacion, que, estando el cielo sereno, nos
parece haber caido, aunque en realidad no cae. El Erídano le recibió en
una region muy distante de su patria,[124] y le lavó su rostro cubierto
de espuma.
[Ilustración: (26) Cerca del Sepulcro de Faeton fueron transformadas
sus hermanas en Álamos y el Rey Cicno en Cisne.]