De la burla, que hizo el Predicador mayor del razonamiento del
Ex-Provincial, y de lo que passó despues con Fray Gerundio.
Sin cespitar estuvo oyendo Fray Blas el Sermon, que le espetó el
Reverendo Padre Ex-Provincial, y á pié firme sufrió la carga cerrada,
que le disparó, con una contenencia tal, que qualquiera se persuadiria,
que quedaba convencido, persuadido, y trocado ya en otro hombre.
Porque, dice la leyenda de la Orden, que le oyó con semblante sereno,
con los ojos baxos, con las manos debaxo del Escapulario, con el
cuerpo algo inclinado ázia adelante, en postura humilde, aplicando un
poco el oído izquierdo, como para no perder sýlaba, sin estornudar,
sin escupir, y aun sin sacar la caja, ni tomar un polvo de tabaco en
todo el tiempo, que duró la mission. Ya el buen Padre Ex-Provincial se
aplaudia interiormente á sí mismo de aquella feliz conquista; ya tenia
por mil veces dichosa la hora, en que se havia determinado á hablarle
con tanta resolucion y claridad; ya estaba para echarle los brazos al
cuello, dándole mil parabienes de que finalmente huviesse abierto los
ojos á la luz de la razon; quando vió, que el bueno del Predicador
levantó los suyos, le miró con serenidad, sacó las manos debaxo del
Escapulario, reclinó el codo derecho sobre el brazo de la silla,
refregóse la barba, echó despues mano á la manga, sacó la caja, dió dos
golpecitos pausados sobre la tapa, abrióla, tomó un polvo, y, encarando
al Ex-Provincial, le dixo muy reposado: _Acabó ya V. Paternidad?_ --
_Sí, ya acabé._ -- _Pues, Padre nuestro, óygame V. Paternidad este
cuento._
2. «Assistia un loco al Sermon del Juicio universal, que se predicaba
en cierta Mission. Estuvo verdaderamente fervoroso y Apostólico
el zeloso Missionero, y dexó tan aturdido al auditorio, que, aun
despues de acabado el Sermon, por un rato ninguno se rebullia.
Aprovechóse el loco de aquel compungido silencio, y, levantando la
voz descompassadamente, dixo: _Señores, todo esso, que nos acaba de
predicar el Padre Missionero de juicio, juicio, y juicio, sin duda
que debe de ser assí_. _Pero nondum venit hora mea, y yo llevo la
contraria con el doctíssimo Barradas._ Vea V. Paternidad si manda algo
para Cevico de la Torre, porque yo parto mañana»; y, sin esperar á mas
razones, se levantó de la silla, tomó la puerta, y se fué á su Celda.
3. Esperábale en ella su queridito Fray Gerundio, que, ademas de ser
un eterno admirador de las locuras y de los disparates de Fray Blas,
cuya sola razon bastaria para que este le estimasse mucho, era, fuera
de esso, un Fraylecito rollizo, bien agestado, muy compuestico de
andadura, de acciones, y movimientos; por lo qual, no solo se llevaba
todos los cariños del Padre Predicador mayor, sino generalmente los de
casi todos los Padres graves de la Casa, entre los quales havia una
especie de celillos y de competencia, sobre quien le havia de hacer mas
cocos. Embiábanle desde la mesa traviesa la fruta, los extraordinarios,
y el platillo, quando solo le tenian los Padres gordos, y no los
Colegiales y aun por lo mismo era entre estos embidiado, acechado, y
mas que medianamente mordido, para lo que daba él mismo poco motivo; ya
por lo que se engreía con los alhagos de los Reverendíssimos, ya por
las mañuelas y artificios de que se valia para tenerlos mas engaytados,
ya finalmente, porque el horror, que tenia al estudio Escolástico,
los daba muchas ocasiones de burlarse de él, y de sonrojarle, las
quales no las perdian los bellacuelos de los otros Colegiales; pero
á Fray Gerundio se le daba muy poco de esso, procurando en todo caso
cultivar la predileccion de los mandones del Convento, y entre todos
inclinándose mas (aunque con el mayor dissimulo possible) al despejo,
al garbo, y á la discrecion del Padre Predicador mayor.
4. Luego, que este entró en la Celda, contó á Fray Gerundio quanto le
acababa de passar _con nuestro Padre_: hízole un resúmen del Sermon,
remedó su voz, imitó su postura, pintó sus gestos, glossó sus palabras,
y burlóse de todo, tratándole de _Carcuezo_, de _Fray-Zaragüelles_,
de _Hombre de antaño_, y de otros apodos semejantes. Finalmente le
dixo: _Chico, como la Mission duró tanto, tengo gana de cierta cosa,
y assí con tu licencia_. Retiróse á la alcoba, tiró la cortina, hizo
lo que tenia que hacer, y, acabada esta funcion, dixo Fr. Blas á Fr.
Gerundio: «Ya sabes, que mañana voy á Cevico de la Torre, á predicar
del Patriarcha San Benito, en su Hermita del Otero; es voto de Villa,
Pasqua de flores, y hay Romería: y el Sermon es de los de á oncita
de oro. Ante todas cosas, tómate essos dulces (y llenóle la manga de
los que sacó de una naveta), cerremos la puerta, porque no venga á
inquietarnos algun Reverendo Muletilla (y echó la aldaba); siéntate, y
oirás uno de los mejores Sermones, que he compuesto en toda mi vida.»
5. «Título y assunto: _Ciencia de la ignorancia, en la sabia ignorancia
de la Ciencia_.» -- «Tenga usted, Padre Predicador, le interrumpió
luego Fray Gerundio: no diga mas, que solo esso me encanta. Essos
retruecanillos, esse palotéo de voces, y esse triquitraque de palabras,
con que usted propone casi todos los assuntos de sus Sermones, es cosa,
que me embelesa: _Ciencia de la ignorancia, en la sabia ignorancia
de la Ciencia_! Vaya, que no hay mas que decir. A la verdad, yo no
entiendo bien lo que quiere significar; pero lo que me suena, me suena,
signifique lo que significare, ello es una gran cosa.» -- «No quiere
decir mas, replicó el Predicador, que lo que dice San Pablo, _que la
Ciencia de los Santos es la verdadera sabiduría, y que la sabiduría de
este mundo es verdadera ignorancia y estulticia_.»
6. -- «Con que esso, y no mas quiere decir?» -- «Sí.» -- «Pero,
válgame Dios! quien lo adivinaria? Otro, que no fuera V. Paternidad,
diria sencillamente: San Benito supo lo que le convenia saber, é
ignoró lo que no importaba ignorar; y de essa manera, aunque lo
entenderian todos, pero tambien qualquiera gañan sabria decirlo.
Mas esso de proponer una cosa tan comun con el ayrecillo especial,
con que la propone V. Paternidad, en el mundo hay quien lo haga con
tanta gracia. Y si no, dígalo aquel otro assunto del Sermon, que
V. Paternidad predicó al Capítulo dos meses ha, en el dia de las
Elecciones particulares: _Eleccion de la rectitud, para la rectitud de
la Eleccion_. Primero que se me olvide el tal assunto, me he de olvidar
yo de como me llamo. Pero, ya que hablamos de él, no me explicará V.
Paternidad el concepto? porque, á decir la verdad, no le penetré muy
bien. A mí, lo que se me ofreció, que querria decir, era que, para que
la eleccion fuesse recta, era preciso, que fuesse recta la eleccion;
mas esto, claro está, que no lo querria decir V. Paternidad, porque
seria una verdad de Pero-Grullo.»
7. -- «Calla, simplon, le respondió al punto Fray Blas; pues claro
está, que no quise decir otra cosa; y ahí estuvo el chiste, en decir
una pero-grullada, de manera que parecia una cosa del otro mundo. Si
te acordaras del modo tan claro, tan perspicuo, tan brillante, con que
entablé essa proposicion, para introducirme en el discurso, verias
mas claro, que el Sol de mediodía, lo que yo quise decir.» -- «Como
soy Christiano, que ya no me acuerdo (replicó Fr. Gerundio), aunque
tengo el Sermon en la Celda, porque al punto le trasladé, como sabe V.
Paternidad.» -- «Pues yo te lo traheré á la memoria, que bien en ella
lo tengo.»
8. -- «Concluída la Salutacion, que esse fué vino de otra cuba, dí
principio al Sermon con este apóstrophe al Sacramento, que estaba
patente: _Amorosamente Sabio os ofreceis_ (_Soberano Sacramentado
Monarca_), _Maestro y Director de este Capítulo_. Nota de passo la
oportunidad de llamar Presidente del Capítulo al Sacramento, y díme
si esto se ofrece á qualquiera? Añadí despues: _Para la mas acertada
rectitud de las Elecciones, ofrece esse Augusto Sacramento vitales
luces á los Electores Prelados_. Prueba perentoria y terminante: _Ego
sum panis vitæ_. Nota lo de _panis vitæ_, para las _luces vitales_. Mas
por quanto los Electores eran muchos, y cada uno tenia su vida, buena ó
mala, como Dios sabe (que á nosotros no nos toca indagar vidas agenas),
y el texto solo hablaba de una vida, _vitæ_, era menester uno, que
hablasse de muchas. Halléle, á pedir de boca, en el Syriaco, que lee:
_Panis vitarum_. Ya tenemos al Sacramento _Pan de muchas vidas_: pero,
por quanto estas vidas podian ser de Choristas, de Sacristanes, de
Refitoleros, y de otros muchos Frayles, que no tenian voto en Capítulo,
y yo havia menester precisamente un Sacramento, que fuesse pan de las
vidas de los Padres Capitulares y Electores; aquí estuvo mi felicidad y
mi discurso. Halléle, como lo podia desear, en Zacharías, en Tyrino, en
Menochio, y en Lyra; porque el primero llama al Sacramento _Frumentum
Electorum_; el segundo _Panem Electorum_; el tercero _Frumentum
Electorum_; y el quarto, _Frumentum Electorum est Corpus Christi
consecratum pane frumenti_.»
9. -- «Digo, que V. Paternidad es demonio, ó que tiene familiar (le
interrumpió Fray Gerundio, sin poderse contener). Donde diantres fué
á encontrar unos textos tan á pelo, tan al intento, y que hablan de
_pan de Electores_, con tanta claridad, que los entenderá el mas zafio
Batueco, de los que van á vender miel á la Villa de Bezar? Ahora me
acuerdo, que, especialmente quando oí essos textos en el Sermon,
me quedé como atorrollado. Es verdad, que, hablando despues acerca
de ellos con un Padre Maestro de la Casa, que me quiere mucho, me
dexó un poco confuso; porque me dixo claritamente, que todos ellos,
en el sentido en que V. Paternidad los entendió, havian sido unos
grandíssimos disparates, delatables á la Inquisicion; que assí el Texto
como los Intérpretes solo querian decir, que el Pan del Sacramento, ó
que el Sacramento era Pan de los Escogidos, que esso, y no otra cosa
significaba _Electorum_; que aplicarlo á los Electores, puramente
por el sonido material de la palabra, era un abuso intolerable de
la Sagrada Escritura, condenado por el Concilio Tridentino, por los
Papas, y por la Inquisicion; que esta havia castigado en Roma á un
Predicador, porque en las Honras del Cardenal Cibo havia dicho, que
la Carne de Christo en el Sacramento era verdaderamente la carne del
Cardenal, probándolo con aquel texto: _Caro mea vere est cibus_, el
qual le havia querido entender aquel loco (assí le llamó el Padre
Maestro), ni mas ni ménos, como V. Paternidad havia querido entender
el _Frumentum Electorum_; que, si se permitiera la licencia de usar,
ó de abusar de la Sagrada Escritura con essa materialidad, no havria
heregía, disparate, torpeza, ni suciedad, que no se pudiesse probar con
ella: y de aquí fué ensartando tantas cosas, que me metieron en mucha
confusion, y no sé como tuve paciencia para oírlas.»
10. -- «Y tú hiciste caso de ellas?» -- «No, Padre Predicador, qué
caso havia de hacer, si estaba conociendo palpablemente, que todo era
embidia; porque el tal Padre Maestro es un hombre indigesto, que no
sabe mas, que sus Ergos, su Theología, su Biblia, sus Concilios, sus
Santos Padres, y servitor. En sacándole de ahí, no sabe una palabra:
ni él ha leído jamas el Theatro de los Dioses, ni á Rabisio Textor,
ni á Aulo Gelio, ni á Natal Cómite, ni á Alexandro de Alexandro, ni
á Plinio, ni á Picinelo: con que, ya se ve, qué obligacion tiene el
pobre á entender de Sermones, ni á saber, como se han de traher, ó
como no se han de traher los textos de la Sagrada Escritura? Y, como
por otra parte es un triste pelon, que anda con la hortera para tomar
una jicarilla, y ve, gracias á Dios, la Celda de V. Paternidad tan
abastecida de todo, se pudre á todo podrir, y de aquí proviene, que
todo quanto hace V. Paternidad le da en rostro.» -- «Dame un abrazo (le
dixo al oír esto el Padre Fray Blas), que tú has de ser la honra de la
Orden; toma essos quatro bollos de chocolate, para que te remedies en
mi ausencia, y vamos adelante con el Sermon Capitular.»
11. -- «Otro dia hablarémos de esse Sermon (dixo Fray Gerundio), que
ahora, como está V. Paternidad para irse mañana, temo, que no nos ha
de quedar tiempo para leer el de San Benito, aunque no sea mas que la
Salutacion, y yo estoy rabiando por oírla, porque solo el pensamiento
_de Ciencia de la ignorancia, en la sabia ignorancia de la Ciencia_,
me ha excitado una curiosidad, que es un horror.» -- «Tienes razon
(respondió Fray Blas), y vamos á ella: aquí está el cartapacio sobre la
mesa. Ten presente, que estamos en Primavera, que es Pasqua de flores,
y que la Hermita del Santo está en el campo, y oye.»
12. «Al celebrado Dios del Regocijo consagraba la Grecia, Esparta, y
Thesalia, festivos, solemnes cultos el dia 27 de Marzo: _Thessali
huic Deo Risui quotannis rem divinam in summa lætitia faciebant_, dice
Rabisio Textor. Texian verdes guirnaldas, esmaltadas de matizadas
flores, ofreciendo una Primavera de gozo al obsequiado Dios del
Regocijo:
_Vernis intexens floribus arva_
· · · · · · · · · · · · · · ·
_Risibus, et grandes mirata est Roma cachinnos_,
dice Lilio Giraldo. Ofrecíase esta Deydad al culto en la figura de un
jóven desnudo, coronado de myrto, adornado de alas, y en la frondosidad
de un prado ameno: _Puer nudus, alatus, myrthoque coronatus, qui humi
sedebat_, dice Vincencio Cartario.»
13. «Has visto entradilla mas florida para un Sermon de Primavera, en
Pasqua de Flores, y toda ella no ménos que con autoridad de Cartario,
Lilio Giraldo, y Rabisio Textor? Pues aguarda un poco, y escucha
la aplicacion. _Este es vernal paralelo del esclarecido Patriarcha
San Benito, á quien con festivo gozo consagra hoy este Pueblo este
solemnizado culto_. Qué te parece, Gerundio amigo?» -- «Qué me ha de
parecer? Lo primero, que V. P. tiene mas en la uña el Kalendario de
las fiestas de los Gentiles, que la misma Epacta de la Orden; porque
jamas le he visto errar ni siquiera una de aquellas, y mas de una vez
le he notado, que no sabia bien el Santo de quien se rezaba aquel dia.
Lo segundo, que casi todos los Sermones de V. P. comienzan con una
fabulilla tan á pelo y tan al caso, que no parece sino que la fábula se
fingió para el mysterio, ó que el mismo Dios fué sacando el mysterio
por la idéa de la fábula. Por exemplo: quando se me olvidará á mí
aquella crespa entradilla del Sermon de la Concepcion, que oí este año
á V. P. y la tomé de memoria, porque no espero oír en mi vida cosa mas
adequada al assunto?»
14. «De la rizada espuma del celebrado Egéo, fingió la Ethnicidad
fabulosa, fué su idólatra Vénus concebida:
_Nuda Cythereis edita fertur aquis_,
dice Ovidio. Concibióse de las tres celestiales gracias sociada:
_Et Veneris turba ministra fuit_,
dice Giraldo; porque no se verificasse instante, en que faltasse
alguna gracia á su hermosura. Y en memoria de esta concepcion
graciosa, celebraban los Cýclades el dia 8 de Diciembre con solemne
alborozado culto: «_Hoc tamen die octavo Decembris, festum Conceptionis
pulcherrimæ Veneris ingenti jubilo celebratur_. No me detengo ahora
en reparar la cultura de llamar _Ethnicidad_ á la Religion de los
Gentiles, y no _Gentilidad_, ó _Paganismo_, que esso lo diria qualquier
Gavacho.» -- «Y si no la llamé _Polytheismo_, ó _Poly-Deismidad_,
interrumpió el Padre Predicador, fué por reservar estos dos terminillos
para otra ocasion.» -- «Digo, que no me detengo en esto, porque
con especialidad en esta invencion de voces nuevas y flamantes,
alambicadas de la Lengua Latina, es V. P. inimitable; y yo tengo ya
apuntadas algunas, para valerme de ellas en ocasion y tiempo, con la
seguridad que, aunque no haga mas que hablar en esse estilo, no ha de
haver Sermon de Cofradía, que no me busque. Ya sé, que al mar salado
siempre le he de llamar, _salsuginoso elemento_; á la Vara de Aaron,
_Aaronítica Vara_; al contraer el pecado original, _traducir el fómes
del pecado_; _Adam futurizado_, al decreto de la Creacion de Adam; á
su misma creacion, _Adamitico fundamento_; _universal opificio_, á la
fábrica de todas las criaturas; á la naturaleza ciega, _cecuciente
naturaleza_; y á un deseo ardiente y encendido, _ignitas alas del
deseo_. Este bello, claro, perspicuo, y delicado estilo, déxelo V. P.
de mi quenta, y yo salgo por fiador de mí mismo, que, por lo que toca á
él, no ha de tener V. P. discípulo, que mas le honre.»
15. «Tampoco quiero detenerme ahora en el reparo de aquella ingeniosa
figura, con que V. P. llamó _idólatra_ á Vénus, quando dixo: _Fué
su idólatra Vénus concebida_. Mas de dos ignorantes lo tendrian por
necedad, pareciéndoles, que esso queria decir, que Vénus idolatraba
en ellos, y no ellos en Vénus, y que V. P. debiera de haver dicho
_su idolatrada Vénus_. Pero, sobre que entónces no constaria el pié
de verso heróyco, de que se compone dicha cláusula: _Fué su idólatra
Vénus concebida_, que era á lo que V. P. tiraba; y (quede dicho de
passo) esta es una de las gracias, que mas me encantan en el elegante
estilo de V. P., la multitud de piés lýricos y heróycos de que consta,
que algunas veces me parece que estoy oyendo una relacion, amen de
los consonantes; digo, que fuera de este primor faltaria otro, que no
advierten, ni son capaces de advertir essos tontos. Esta es aquella
figura rhetórica, que se llama... que se llama... válgate Dios! como
se llama? que se llama... no sé como; la qual enseñaba á usar el
presente por el pretérito, lo activo por lo passivo: y assí decimos,
_mi amantíssimo amigo_, por _mi amigo muy amado_; _recibí la favorecida
carta de Vm._ por _la carta favorecedora_; pues lo demas querria decir,
que se le hacia favor en recibirla, y no me pareceria mucha modestia,
ni mucha política. De la misma manera se puede decir tan lindamente
_idólatra Vénus_, por _Vénus idolatrada_, como lo sabemos muy bien
todos los que tuvimos la dicha de estudiar con el famoso Preceptor
de Villaornate, y por esso tengo yo tan en la uña todas las figuras
rhetóricas, con sus nombres, pelos, y señales.»
16. «Pero dexándonos de estos pelillos, como iba diciendo de mi cuento,
digo, que la fábula de la concepcion de Vénus, para el Mysterio de
la Concepcion de María, no parece sino que V. P. mismo la inventó,
tan adequada viene, y tan al caso. Digo mas, que, á mi pobre juicio,
estuvo de sobra aquella valiente cláusula, con que V. P. la aplicó.
_Gallardo, aunque fabuloso, paralelo del milagroso obgeto, que termina
los regocijados cultos de este dia octavo de Diciembre, en que la
Iglesia Cathólica celebra la Concepcion passiva de María, Vénus del
Amor Divino, Diosa de la hermosura de la Gracia_; porque no havria en
todo el Auditorio entendimiento tan zopenco, que no se hiciesse luego
cargo de la propiedad _del gallardo paralelo_, sin el cansancio de la
aplicacion. Porque es claro como el agua, que, si Vénus fué madre del
Amor, María fué Madre del Amor; si Vénus fué concebida de la espuma
del mar, _en la nivea espuma de la Gracia fué concebida María del mar
de la humana naturaleza_, como dixo V. P. un poco mas abaxo; si en la
concepcion de Vénus assistieron las tres Gracias, _en contraresto á las
Gracias, sociaron á María en su Concepcion las horas_, siendo las horas
y las gracias dos cosas tan parecidas, que es impossible hayga otras
dos mas semejantes. Finalmente, si Vénus fué concebida el dia ocho de
Diciembre, el dia ocho de Diciembre fué concebida María. Assí que el
_paralelo_ no puede ser mas _gallardo_, por lo que toca á estas quatro
propiedades. Y en quanto á la segunda, en que se coteja la espuma del
mar Erythréo con la _nivea espuma de la Divina Gracia_, se encierra en
ella una propiedad tan recóndita, que no es fácil se dé en el chiste á
quatro paletadas. Porque, si la espuma no es otra cosa que el viento,
que se introduce en el agua, ó en qualquiera otro licor, mas ó ménos
movido, y agitado del mismo ayre, ó de algun otro agente extraño, como
leí pocos dias ha en uno de estos libros, que se usan, y tratan de
novedades; es claro como el agua, que la Divina Gracia ha de ser muy
espumosa, y precisamente ha de hacer una _espuma nivea_, que disgregue
la vista. Por qué? porque la Divina Gracia se atribuye particularmente
al Espíritu Santo: este, ya se sabe, que unas veces es aura suave y
apacible, y otras es viento impetuoso, que agitando á la Divina Gracia,
é introduciéndose al mismo tiempo en sus divinos poros é intersticios,
necessariamente ha de levantar _una espuma nivea_, como el ampo: y qué
cosa mas propia, que el que de _esta nivea espuma_ fuesse concebida _la
Vénus del Amor Divino_? Con que realmente no pudo ser _mas gallardo el
paralelo_.»
17. «A mí assí me lo pareció, y assí lo defendí tambien contra aquel
simplon, beaton, y testarudo de Fray Gonzalo, que estaba junto á mí,
y al oírlo hizo muchos gestos, diciéndome despues del Sermon, que
aquello le havia escandalizado. Preguntéle, por qué? y me respondió
el tontarron, que porque hacer cotejo de la Madre de la Pureza con la
madre de la torpeza; de la muger mas limpia con la muger mas sucia;
de la Concepcion Immaculada de María con la puerquíssima concepcion
de Vénus; de las gracias profanas con la Gracia Divina, y concluir
llamando á María _Vénus del Divino Amor, Diosa de la hermosura de la
Gracia_; sobre ser la última proposicion una heregía formal, las demas
eran unas blasfemias tan impías, tan sacrílegas, tan indecentes en la
boca de un Christiano, quanto mas _de un Predicador Apostólico_, como
V. P. dice que lo es, monstrando su título en toda forma, que á su
parecer el Sermon merecia la hoguera; concluyendo con que, si él fuera
Prelado, le quitaria á V. P. la licencia de predicar. No sé como Dios
me tuvo de su mano, y no le llené de dedos aquella cara compungida;
pero contentéme con decirle, que no era la miel para la boca del asno,
que no se havian hecho _los gallardos paralelos_, paralelos gallardos,
y volvíle las espaldas.»
18. «Y ya que hablamos _de paralelos_, volvamos por Dios al _vernal
paralelo_ del Sermon de San Benito, donde dexamos la salutacion; que,
como unas cosas llaman á otras, y todas las de V. P. me emboban, yo
mismo interrumpí la letura, sin poderme remediar. Ya me acuerdo, que la
introduccion era del Dios del Regocijo, á quien celebraban los antiguos
el dia 27 de Marzo; que le representaban un jóven desnudo y en pelota,
como su madre le parió, muy coronado de myrto, y muy adornado de alas,
tendido en aquel campo, como si dixéramos, con la panza al Sol: _Puer
nudus, alatus, myrthoque coronatus, qui humi sedebat_; y finalmente,
que el modo de celebrarle era con grandes risadas, zambra, bulla, y
carcajadas:
_Et grandes mirata est Roma cachinnos._
Decia despues V. P. _este es vernal paralelo del esclarecido Patriarcha
San Benito_. Pero, ántes de passar mas adelante, dígame V. P. qué
quiere decir _vernal paralelo_, porque confiesso, que no lo entiendo.»
-- «Ay, bobo! díme, qué significa _ver, veris_?» -- «_Ver, veris_
significa la Primavera, que assí lo dicen los Géneros de Lara, por
donde yo estudié.» -- «Pues, tonto, _vernal paralelo_ quiere decir
_paralelo Primaveral_, por ser en tiempo de Primavera, en que se
celebraba la fiesta del Regocijo, y tambien la de San Benito. Y ves
ahí, como de camino está encajada con grande arte y dissimulo la
circunstancia de celebrarse esta fiesta en Pasqua de Flores: _Vernis
intexens floribus arva_; que en esso de hacerme cargo de todas las
circunstancias, por ridículas que sean, aunque yo lo diga, ninguno me
echará la pierna adelante.»
19. -- «Ya estoy, dixo Fray Gerundio, en lo que significa _vernal
paralelo_: ahora me falta saber la aplicacion, y en qué se pareció
San Benito al Dios del Regocijo, y la fiesta de aquel á la fiesta de
este.» -- «Ten un poco de paciencia, continuó el Predicador, y presto
lo sabrás. Y, en quanto á la omnímoda semejanza de las fiestas, es
cosa tan clara, que solo un ciego podrá no distinguirlas, sin que
nadie se lo diga; porque, si aquella se celebraba en la Primavera,
en la Primavera se celebra esta; si aquella en el dia 27 de Marzo,
cavalitamente se celebra esta en el mismo dia; si aquella en el campo,
esta en el Otero; si allí havia flores, flores hay aquí; si gente en
aquella, gente en esta; y en fin, si aquella havia grandes carcajadas,
esta no la va en zaga, pues no se oye otra cosa por aquellos campos,
y aun dentro de la misma Hermita, durante el Sermon, si el Predicador
tiene un poco de sal, que grandíssimas risadas:
_Et grandes mirata est Roma cachinnos._»
-- «Ahora digo, respondió Fray Gerundio, que las dos fiestas son tan
parecidas una á otra, como un huevo á otro huevo, y ahora tambien
descubro yo la clave para aplicar qualquiera cosa, que haya sucedido en
el mundo, en el mismo tiempo y en el mismo dia del Sermon, á la fiesta
que predicare, sea la que fuere.»
20. «Mas dígame V. Paternidad, como diantres pudo casar á San Benito
con el Dios del Regocijo?» -- «Con la mayor facilidad del mundo,
respondió Fray Blas. No dice la Historia, que, siendo el Santo de
solos quince años, se salió de Roma, se fué al Desierto, se escondió
entre las mayores asperezas del monte Sublac, se sepultó en una cueba,
ó en una profunda cisterna; que allí hizo asperíssima penitencia por
espacio de tres años; que padeció crueles tentaciones del Demonio;
que se rebolcó en una zarza, hasta dexarla toda ensangrentada; que
solo se alimentaba de pan y agua, que de ocho en ocho dias le trahia
un Monge, llamado Roman, descolgándoselo por una cuerda, hasta que al
cabo de los tres años un buen Clérigo, por Divina revelacion, vino á
buscarle, trayéndole vianda para comer, y diciéndole, que la comiesse,
porque era dia de Pasqua, lo que el Santo mozo no sabia? Pues, qué
cosa mas parecida al Dios del Regocijo, que San Benito en este passage
de su vida? Este jóven, aquel niño; este en el campo, aquel en el
desierto; este tendido en la yerva, aquel en el pozo; este desnudo,
aquel mal vestido; y, quando se rebolcó en la zarza, tan desnudo como
su madre le parió; este coronado de flores, aquel cubierto de espinas,
y finalmente este celebrando en tiempo de Pasqua, y aquel regalándose
en ella con lo que el buen Clérigo le traxo. Mira tú ahora, si pudo
venir mas ajustado el _vernal paralelo_? Porque en lo demas, aunque el
Dios del Regocijo fuesse un Dios de tararira, de trisca, de bulla, y
de chacota, y San Benito en el desierto fuesse una imágen viva de la
mas áspera penitencia, exemplar assombroso de compuncion y de lágrymas;
esso para el assunto importa un bledo, porque ni los paralelos, aunque
sean _vernales_, ni las semejanzas, ni las comparaciones han de correr
á quatro piés.»
21. Iba Fray Blas á proseguir en la letura de su Sermon, quando
llamaron á la puerta de la Celda con tanta fuerza, que se sobresaltó;
y, aunque á los principios hizo ánimo de no abrir, como el que llamaba
era el Padre Prior, y le dixo en voz alta, que abriesse, que era él
el que llamaba, y que bien sabia estaba dentro, no pudo resistirse, y
se vió precisado á abrir. Entró en la Celda el Prior, y, encontrando
en ella á Fray Gerundio, le dixo con alguna seriedad, qué hacia allí
perdiendo tiempo, y por qué no se iba á estudiar? Fray Gerundio le
respondió, sin turbarse, que havia venido, de parte de su madre, á dar
al Padre Predicador la limosna de tres Missas, para que las mandasse
decir en el Altar de San Benito del Otero, porque havia parido un niño
quebrado, y el Santo, en aquella Santa Imágen, diz que era prodigioso
con los niños, que padecian este trabajo. «Y qué lleva en essa manga?»
le preguntó el Prior, notando que abultaba demasiado. Aquí saltó
prontamente el Predicador: «Son unos dulces, que le dí yo, para que
de mi parte los embie á sus dos primas, las hijas del Familiar de
Cojeces,[29] que el otro dia me regalaron con dos pares de calcetas».
No satisfizo mucho al Padre Prior una ni otra respuesta; pero, como
era buen hombre y nada malicioso, dexólas passar, y contentándose con
decir á Fray Gerundio, que tratasse de ser mas aplicado, y de guardar
mas la Celda, le embió á ella, y él se quedó con el Padre Predicador
mayor tratando el negocio á que iba, de cuyo contenido no se encuentra
rastro alguno en el Archivo del Convento, ni en los exactos documentos
de donde se ha sacado esta puntualíssima historia; lo que da bien á
entender, que no debió ser cosa de importancia, ó, á lo ménos, que no
trataron materia alguna, que tenga concernencia con ella.