14, MIERCOLES.

A las 7 de la mañana mandé comparecer á los troperos para que

reconociesen la laguna y viesen el medio de proporcionar la carga, sin

embargo de hallarse tan llena, como nunca se habia observado, por las

muchas aguas del año, y haberle entrado un derrame de agua de otra

laguna dulce no conocida: para lo cual cada uno sacaria las carretas

que pudiese cargar al dia, dejando las demas en la línea que formaban

para estrechar las distancias en caso de invasion, y quedar siempre

atrincherados: reponiendo las que se cargasen á su lugar, hasta que

por este órden quedasen todos prontos. En lo cual convinieron, pero

unanimente espusieron que consideraban imposible sacar sal segun la

altura del agua: mas sin embargo iban á hacer la prueba, y reconocer

por diferentes puntos la dicha laguna. En efecto habiéndolo egecutado,

resultó que, despues de muy mortificada y estropeada la gente,

solo se pudieron sacar como 6 fanegas de sal: cuyo reconocimiento

inspiró una desconfianza de que en esta parte se rendiria inutil el

viage, sin embargo de que el mucho viento contribuia á formar olas,

y estas estorbaban el trabajo, tanto ó mas que lo crecido de las

aguas. Recibí chasqui del cacique Victoriano, anunciando su próxima

llegada al campamento, que la egecutó con su hermano Quinteleu, y

los caciques Payllatur, Payllain, Guaquinil, Quilan, y Millapue, que

fueron recibidos en el modo ordinario. Todos por su órden hicieron su

parlamento, y manifestaron las noticias que les habian comunicado,

de venir la expedicion con ánimo de hacer hostilidades y poblar la

laguna y otros puntos; pero que los caciques Victoriano y Quinteleu

habian tranquilizado sus ánimos, disipando los recelos, asegurando que

ellos salian garantes de la paz y buena fé de los españoles, y que en

efecto los habian creido, y estaban bien persuadidos de que no se les

faltaria, ni tampoco invadiriamos con nuestras armas. No así lo creian

otros caciques de la comarca, antes bien tenian por sospechosos á

Quinteleu y Victoriano, por amigos de los españoles. En este estado el

cacique Victoriano y Quinteleu espusieron que su amistad se estendia

á permanecer en aquel destino mientras la expedicion no retornase,

para reparar cualquiera hostilidad que intentasen hacer los caciques

Ranqueles y demas descontentos; á cuyo fin tenian prontos 1,000 indios,

y pidieron estos dos hermanos alojar inmediatos al campamento: lo que

les fué otorgado. Inmediatamente ordenè se diese á la tropa racion

de pan, tabaco y agí, que recibieron los oficiales por medio de sus

sargentos. En este dia se observó el sol, y resultó hallarse la laguna

en 37 grados 14 minutos de latitud sur, situacion ó altura de polo del

punto medio de ella: sin que en este dia hubiese ocurrido mas novedad.

Diario de un viage a Salinas Grandes, en los campos del sud de Buenos Aires · 第 31 / 69 题