A las 5 de la mañana se continuó la marcha, y á las 8 y media llegamos
al borde de la Laguna de Salinas, y se situaron las carretas en línea
de circunvalacion sobre ella, para disponer lo conveniente en órden á
la carga y refaccion de carretas. Reconocido el terreno mas aproposito,
mandé formar el campamento en el punto mas dominante que presenta el
cuadrilongo de la laguna, que es casi en su mitad, por el costado del
norte corregido, apoyado sobre una barranca como de 20 varas de alto,
y proveido de 2 manantiales de agua dulce. Allí se establecieron los 2
cañones al frente de la única entrada que franqueaba la lìnea formada
de carretas, situadas las tiendas de campaña para la tropa y guardia
de prevencion, y á su retaguardia la demas tropa, para que, reunida,
se hallase mas pronta en todo acontecimiento. A las 10 de la mañana
se presentó el cacique Antiman, y el cacique Caluqueo, con sus gentes
armadas de armas cortas, pidiendo licencia para entrar á parlamento, á
quienes se les otorgó y recibió, haciéndoles su saludo de artillería.
Manifestaron desde luego haber recibido mensajes del cacique Lincon,
en que les avisaba de nuestra venida con miras de hostilizarlos y
formar poblaciones. Se les hizo entender la falsedad de Lincon y su
mala fé, comprobándola con las aserciones de los indios que habian
presenciado la ocurrencia: quedaron al parecer satisfechos y procuraron
hacer algunas permutas con sus tejidos y peleterias, y exigir las
gratificaciones de estilo, de bebidas, yerba, tabaco y otras especies,
que fue necesario darles con todo agasajo y sufrir sus embriagueses
que continuaron por algunos dias: hasta que fueron acercándose los
indios Ranqueles, que trataron en cargar de sal y retirarse, por no
encontrarse con aquellos de quienes son enemigos. A las 7 de la tarde
llegó un enviado del cacique Victoriano, averiguando nuestra llegada,
pidiendo permiso para llegar al campamento al siguiente dia; que le fué
otorgado.
En este dia, por estar nublado, no pudo observarse. Se me dió parte
haber enfermado un hombre de resultas de un golpe que le dió un
buey. Ha llovido algo, y el viento ha estado por sud-este. Todas
las inmediaciones de la laguna estan muy provistas de excelentes
pastos y aguadas en varias lagunas dulces, en donde se pastorean las
boyadas y caballos: siempre á la vista, por no poderse alejar sin
guardia respetable al parage de los Manantiales, y porque los indios
manifiestan no estar de paz, segun han espresado Quinteleu y prevenido
Victoriano, como amigos, recelosos de los muchos caciques que estan
inmediatos, á fin de precaver el robo de las haciendas y desgracias
consiguientes. Con este motivo, por medio de los ayudantes, mandé
comparecer á todos los troperos y capataces de carretas, á quienes
impuse de esta novedad, y del doble cuidado que demandaba nuestra
situacion: y á fin de salir pronto de aquel punto, asigné el perentório
tiempo de recomponer sus carretas y ponerlas prontas para la carga, que
deberian egecutar en el término de 8 dias: de que fueron prevenidos
para precaver los riesgos, y apresurar la salida de aquel destino.