13, MARTES.

A las 5 de la mañana se continuó la marcha, y á las 8 y media llegamos

al borde de la Laguna de Salinas, y se situaron las carretas en línea

de circunvalacion sobre ella, para disponer lo conveniente en órden á

la carga y refaccion de carretas. Reconocido el terreno mas aproposito,

mandé formar el campamento en el punto mas dominante que presenta el

cuadrilongo de la laguna, que es casi en su mitad, por el costado del

norte corregido, apoyado sobre una barranca como de 20 varas de alto,

y proveido de 2 manantiales de agua dulce. Allí se establecieron los 2

cañones al frente de la única entrada que franqueaba la lìnea formada

de carretas, situadas las tiendas de campaña para la tropa y guardia

de prevencion, y á su retaguardia la demas tropa, para que, reunida,

se hallase mas pronta en todo acontecimiento. A las 10 de la mañana

se presentó el cacique Antiman, y el cacique Caluqueo, con sus gentes

armadas de armas cortas, pidiendo licencia para entrar á parlamento, á

quienes se les otorgó y recibió, haciéndoles su saludo de artillería.

Manifestaron desde luego haber recibido mensajes del cacique Lincon,

en que les avisaba de nuestra venida con miras de hostilizarlos y

formar poblaciones. Se les hizo entender la falsedad de Lincon y su

mala fé, comprobándola con las aserciones de los indios que habian

presenciado la ocurrencia: quedaron al parecer satisfechos y procuraron

hacer algunas permutas con sus tejidos y peleterias, y exigir las

gratificaciones de estilo, de bebidas, yerba, tabaco y otras especies,

que fue necesario darles con todo agasajo y sufrir sus embriagueses

que continuaron por algunos dias: hasta que fueron acercándose los

indios Ranqueles, que trataron en cargar de sal y retirarse, por no

encontrarse con aquellos de quienes son enemigos. A las 7 de la tarde

llegó un enviado del cacique Victoriano, averiguando nuestra llegada,

pidiendo permiso para llegar al campamento al siguiente dia; que le fué

otorgado.

En este dia, por estar nublado, no pudo observarse. Se me dió parte

haber enfermado un hombre de resultas de un golpe que le dió un

buey. Ha llovido algo, y el viento ha estado por sud-este. Todas

las inmediaciones de la laguna estan muy provistas de excelentes

pastos y aguadas en varias lagunas dulces, en donde se pastorean las

boyadas y caballos: siempre á la vista, por no poderse alejar sin

guardia respetable al parage de los Manantiales, y porque los indios

manifiestan no estar de paz, segun han espresado Quinteleu y prevenido

Victoriano, como amigos, recelosos de los muchos caciques que estan

inmediatos, á fin de precaver el robo de las haciendas y desgracias

consiguientes. Con este motivo, por medio de los ayudantes, mandé

comparecer á todos los troperos y capataces de carretas, á quienes

impuse de esta novedad, y del doble cuidado que demandaba nuestra

situacion: y á fin de salir pronto de aquel punto, asigné el perentório

tiempo de recomponer sus carretas y ponerlas prontas para la carga, que

deberian egecutar en el término de 8 dias: de que fueron prevenidos

para precaver los riesgos, y apresurar la salida de aquel destino.

Diario de un viage a Salinas Grandes, en los campos del sud de Buenos Aires · 第 30 / 69 题