Se prosiguió la marcha hasta el paraje nombrado Palantelen, habiéndose
hecho observacion á las 12 del dia. El terreno que media de las Saladas
al Rio Salado, y desde este à Palantelen, es árido y yermo de muchos
pastos y escasa agua. Este rio, que es una gran cañada salitral, en
donde se resumen otras muchas cañadas en su largo curso hasta la
confluencia en el mar, solo tiene caudal de aguas cuando las lluvias
son muy copiosas, que, satisfecha la tierra, reboza, y acuden á las
cañadas, y estos al cauce principal, en cuyo caso llena el que tiene,
que es muy ancho; pero, no resultando este accidente, queda seco y
en partes pantanoso, nada aparente para poblaciones, y sí serán sus
márgenes y el terreno intermediario, útiles para situar estancias y
majadas de ovejas. Su piso es firme, y al presente solo poblado de
corzos y gamas en abundancia, que se abastecen de agua en algunas
lagunas y bañados; pero que cavando, se halla el agua somera en las mas
partes de este transito hasta Palantelen.