En este dia marchamos hasta ponernos entre la laguna de Palantelen y
los Cerrillos, así llamados, que son unas lomas ó colinas elevadas
suavemente sobre la planicie ó superficie comun plana: en cuyo punto,
como señalado por el superior Gobierno para la reunion de carretas,
se hallaban 83 de varios destinos de la Provincia. Reconocidas, y
convocados los dueños y capataces à cuyo cargo estaban encargadas, se
les proveyó de lanzas, y mandé se aprestasen á marchar, no obstante que
el dia era tempestuoso y de lluvia. A este fin hice formar la tropa, y
le mandé dar la racion de yerba, sal, agí, tabaco y pan, hasta Salinas.
No se hizo observacion, por no permitirlo el tiempo, y se me dió
noticia hallarse ya en la Cruz de Guerra algunas tropas mas, y otras en
camino para aquel punto, esperando reunirse: por cuyo motivo suspendí
el numerarlas, y el hacer las demas gestiones á su marcha, hasta que en
aquel destino, con reconocimiento del estado de todas, de sus aperos y
número, se formasen los estados respectivos, y partes correspondientes
al superior Gobierno y al Exmo. Cabildo, en la forma acostumbrada.