En nuestro Diccionario Biográfico este individuo aparece con la
siguiente nota:--«Natural de Villaclara, pardo ingénuo de alguna
instruccion y aficionado al cultivo de la poesía en la que, sin duda,
hubiera descollado, á no ser por la falta de principios sólidos, y sobre
todo por la abyecta ignorancia de sus acendientes.»
Era Baldomero Rodriguez, hijo de un zapatero pobre, que lo destinaba á
su oficio y le prohibía severamente leer y sobre todo escribir versos:
éste último delito ocasionaba tal enojo en el obtuso padre, que á menudo
el chico tuvo que escapar y acogerse á los vecinos para que lo
apadrinasen. Algo semejante se dice que pasó á Ovidio, en época
disculpable por lo remota, pero ni Ovidio dejó por eso de ser un gran
poeta, ni Rodriguez dejára de serlo á no haber otros inconvenientes
coadyuvado con los que oponia su familia.
Principió á darse á conocer como repentista y á menudo preparó versos
que luego se dieron por improvisados en alguna sobremesa, y pudo al fin
publicar un tomo que tituló _Pucha silvestre_. Al leer algunas de las
poesías insertas en esa rústica coleccion, el alma se contrista y
deplora que el autor naciera en medio de elementos tan
contraproducentes: allí hay una imaginacion que aspira, allí hay un
génio que lucha, allí hay un númen que quiere levantarse y que se ahoga
en la atmósfera mefítica que se le hace respirar. ¿Qué puede dar el
génio en esos desgraciados en lucha perpétua contra el torrente de las
preocupaciones? Plácido fué peinetero é hijo de un peluquero; más felíz
en ésto que Rodriguez, su padre se ocupó poco ó nada de él, y pudo á su
satisfaccion versar y lanzarse al campo de pobreza y disgustos que las
musas suelen preparar en Cuba para sus adeptos que no posean _ingenio_.
La citada _Pucha silvestre_, pasó tras efímera existencia, y ya nadie se
ocupa de ella: empolvado y carcomido en ignoto anaquel yacerá algun
ejemplar, como sorda acusacion que el autor lega contra la sinrazon de
sus coetáneos. Se nos asegura tambien que dejó un _saco de heniquen_,
lleno de manuscritos inéditos, algunos de ellos en papel de estraza; mas
la familia, arrojó el saco sin abrirlo á las llamas, en razon del
producto que habia dado la _Pucha_.
VICENTE SILVEIRA, pardo, poeta, natural de Guanajay, publicó en la
Habana, en 1873, un tomo de versos titulado _Flores y Espinas_, 102
páginas con prólogo, por Rodriguez Ayala.
JOSÉ DEL CARMEN, DIAZ, moreno esclavo, natural de Güines, á quien
tambien las musas se empeñaron en...... perseguir, porque en ciertas
situaciones el genio es mas bien una calamidad, que un don celestial. Se
nos asegura que por órden de la autoridad fué preso y luego enviado al
campo porque leía periódicos y los repetía á sus compañeros, ¡Insensato!
queria que disfrutaran algo del pan intelectual, los que eran sus
hermanos en la religion de Cristo, y en esa otra religion de las
lágrimas y los dolores! podia darse mayor delito...... en aquella época?
José del C. Diaz, carece de instruccion y ha escrito poco, colaborando
en periódicos de aquella localidad. Aquí terminaríamos los apuntes
acerca de él si la necesidad histórica no nos obligara á consignar una
triste verdad. Empezó á escribir por 1867 y...... ¡todavía es esclavo!