Muchas veces bien venido
Al dosel que agradecido
Le recibe y le desea,
Adonde, á pesar de engaños,
Viva augusto y eminente,
Donde su vida se cuente
Por siglos, y no por años.
SEGISM.
_(A Clarin.)_ Díme tú ahora, ¿quién es
Esta beldad soberana?
¿Quién es esta diosa humana,
A cuyos divinos piés
Postra el cielo su arrebol?
¿Quién es esta mujer bella?
CLARIN.
Es, señor, tu prima Estrella.
SEGISM.
Mejor dijeras el sol.
Aunque el parabien es bien _(A Estrella.)_
Darme del bien que conquisto,
De sólo haberos hoy visto
Os admito el parabien:
Y así, de llegarme á ver
Con el bien que no merezco,
El parabien agradezco,
Estrella, que amanecer
Podeis, y dar alegría
Al más luciente farol.
¿Qué dejais que hacer al sol,
Si os levantais con el dia?
Dadme á besar vuestra mano,
En cuya copa de nieve
El aura candores bebe.
ESTREL.
Sed más galan cortesano.
ASTOLFO.
_(Ap.)_ Soy perdido.
CRIAD. 2.º
(_Ap._ El pesar sé
De Astolfo, y le estorbaré.)
Advierte, señor, que no
Es justo atreverse así,
Y estando Astolfo...
SEGISM.
¿No digo
Que vos no os metais conmigo?
CRIAD. 2.º
Digo lo que es justo.
SEGISM.
Á mí
Todo eso me causa enfado.
Nada me parece justo
En siendo contra mi gusto.
CRIAD. 2.º
Pues yo, señor, he escuchado
De tí que en lo justo es bien
Obedecer y servir.
SEGISM.
Tambien oiste decir
Que por un balcon, á quien
Me canse, sabré arrojar.
CRIAD. 2.º
Con los hombres como yo
No puede hacerse eso.
SEGISM.
¿No?
¡Por Dios! que lo he de probar.
_(Cógele en los brazos y éntrase, y todos tras él, volviendo á salir
inmediatamente.)_
ASTOLFO.
¿Qué es esto que llego á ver?
ESTREL.
Idle todos á estorbar. _(Vase.)_
SEGISM.
_(Volviendo.)_ Cayó del balcon al mar:
¡Vive Dios! que pudo ser[3].
[3] Polonia no tenía puertos: Calderon por consiguiente no pudo
colocar la accion del drama en una ciudad marítima. A este
cargo que se ha hecho al autor por estos dos versos creo que se
responde muy fácilmente. _Mar_ se llamaba en tiempo de Calderon
al de _Ontígola_, que es un estanque; _Mar_ se llamó despues al
estanque grande de los jardines de la Granja. _Cayó del balcon
al mar_, querrá, segun esto, decir: «cayó á un estanque de
los jardines de palacio, cayó al estanque que está debajo del
balcon.»
ASTOLFO.
Pues medid con más espacio
Vuestras acciones severas,
Que lo que hay de hombres á fieras,
Hay desde un monte á palacio.
SEGISM.
Pues en dando tan severo
En hablar con entereza,
Quizá no hallaréis cabeza
En que se os tenga el sombrero.
_(Vase Astolfo.)_
ESCENA VI.
BASILIO.—SEGISMUNDO, CLARIN, CRIADOS.
BASILIO.
¿Qué ha sido esto?
SEGISM.
Nada ha sido.
Á un hombre, que me ha cansado,
Deste balcon he arrojado.
CLARIN.
_(A Segism.)_ Que es el Rey está advertido.
BASILIO.
¿Tan presto una vida cuesta
Tu venida al primer dia?
SEGISM.
Díjome que no podia
Hacerse, y gané la apuesta.
BASILIO.
Pésame mucho que cuando,
Príncipe, á verte he venido,
Pensado hallarte advertido,
De hados y estrellas triunfando,
Con tanto rigor te vea,
Y que la primera accion
Que has hecho en esta ocasion,
Un grave homicidio sea.
¿Con qué amor llegar podré
A darte ahora mis brazos,
Si de sus soberbios lazos,
Que están enseñados sé
A dar muerte? ¿Quién llegó
A ver desnudo el puñal
Que dió una herida mortal,
Que no temiese? ¿Quién vió
Sangriento el lugar, adonde
A otro hombre le dieron muerte,
Que no sienta? que el más fuerte
A su natural responde.
Yo así, que en tus brazos miro
Desta muerte el instrumento,
Y miro el lugar sangriento,
De tus brazos me retiro;
Y aunque en amorosos lazos
Ceñir tu cuello pensé,
Sin ellos me volveré,
Que tengo miedo á tus brazos.
SEGISM.
Sin ellos me podré estar
Como me he estado hasta aquí;
Que un padre que contra mí
Tanto rigor sabe usar,
Que su condicion ingrata
De su lado me desvía,
Como á una fiera me cria,
Y como á un monstruo me trata
Y mi muerte solicita,
De poca importancia fué
Que los brazos no me dé,
Cuando el sér de hombre me quita.
BASILIO.
Al cielo y á Dios pluguiera
Que á dártele no llegara;
Pues ni tu voz escuchara,
Ni tu atrevimiento viera.
SEGISM.
Si no me le hubieras dado,
No me quejara de tí;
Pero una vez dado, sí,
Por habérmele quitado;
Pues aunque el dar la accion es
Más noble y más singular,
Es mayor bajeza el dar,
Para quitarlo despues.
BASILIO.
¡Bien me agradeces el verte,
De un humilde y pobre preso,
Príncipe ya!
SEGISM.
Pues en eso
¿Qué tengo que agradecerte?
Tirano de mi albedrío,
Si viejo y caduco estás,
¿Muriéndote, qué me das?
¿Dasme más de lo que es mio?
Mi padre eres y mi rey;
Luego toda esta grandeza
Me da la naturaleza
Por derecho de su ley.
Luego aunque esté en tal estado,
Obligado no te quedo,
Y pedirte cuentas puedo
Del tiempo que me has quitado
Libertad, vida y honor;
Y así, agradéceme á mí
Que yo no cobre de tí,
Pues eres tú mi deudor.
BASILIO.
Bárbaro eres y atrevido:
Cumplió su palabra el cielo;
Y así, para él mismo apelo,
Soberbio y desvanecido.
Y aunque sepas ya quién eres,
Y desengañado estés,
Y aunque en un lugar te ves
Donde á todos te prefieres,
Mira bien lo que te advierto,
Que seas humilde y blando,
Porque quizá estás soñando,
Aunque ves que estás despierto. _(Vase.)_
SEGISM.
¿Que quizás soñando estoy,
Aunque despierto me veo?
No sueño, pues toco y creo
Lo que he sido y lo que soy.
Y aunque ahora te arrepientas,
Poco remedio tendrás;
Sé quien soy, y no podrás,
Aunque suspires y sientas.
Quitarme el haber nacido
Desta corona heredero;
Y si me viste primero
A las prisiones rendido,
Fué porque ignoré quién era,
Pero ya informado estoy
De quien soy, y sé que soy
Un compuesto de hombre y fiera.
ESCENA VII.
ROSAURA, _en traje de mujer_.—SEGISMUNDO, CLARIN, CRIADOS.
ROSAURA.
_(Ap.)_ Siguiendo á Estrella vengo,
Y gran temor de hallar á Astolfo tengo;
Que Clotaldo desea
Que no sepa quién soy, y no me vea,
Porque dice que importa al honor mio:
Y de Clotaldo fío
Su efecto, pues le debo agradecida
Aquí el amparo de mi honor y vida.
CLARIN.
_(A Segism.)_ ¿Qué es lo que te ha agradado
Más de cuanto aquí has visto y admirado?
SEGISM.
Nada me ha suspendido;
Que todo lo tenía prevenido;
Mas si admirarme hubiera
Algo en el mundo, la hermosura fuera
De la mujer. Leia
Una vez yo en los libros que tenía,
Que lo que á Dios mayor estudio debe,
Era el hombre, por ser un mundo breve;
Mas ya que lo es recelo
La mujer, pues ha sido un breve cielo;
Y más beldad encierra
Que el hombre, cuanto va de cielo á tierra;.
Y más si es la que miro.
ROSAURA.
_(Ap.)_ El Príncipe está aquí; yo me retiro.
SEGISM.
Oye, mujer, detente;
No juntes el ocaso y el oriente,
Huyendo al primer paso;
Que juntos el oriente y el ocaso,
La luz y sombra fria,
Serás sin duda síncopa del dia.
¿Pero qué es lo que veo?
ROSAURA.
Lo mismo que estoy viendo dudo y creo.
SEGISM.
_(Ap.)_ Yo he visto esta belleza
Otra vez.
ROSAURA.
_(Ap.)_ Yo esta pompa, esta grandeza
He visto reducida
A una estrecha prision.
SEGISM.
(_Ap._ Ya hallé mi vida.)
Mujer, que aqueste nombre
Es el mejor requiebro para el hombre,
¿Quién eres? que sin verte
Adoracion me debes, y de suerte
Por la fe te conquisto,
Que me persuado á que otra vez te he visto.
¿Quién eres, mujer bella?
ROSAURA.
Disimular me importa. Soy de Estrella
Una infelice dama.
SEGISM.
No digas tal; dí el sol, á cuya llama
Aquella estrella vive,
Pues de tus rayos resplandor recibe;
Yo ví en reino de olores
Que presidia entre escuadron de flores
La deidad de la rosa,
Y era su emperatriz por más hermosa;
Yo ví entre piedras finas
De la docta academia de sus minas
Preferir el diamante,
Y ser su emperador por más brillante;
Yo en esas córtes bellas
De la inquieta república de estrellas,
Ví en el lugar primero
Por rey de las estrellas al lucero;
Yo en esferas perfetas,
Llamando el sol á córtes los planetas,
Le ví que presidia,
Como mayor oráculo del dia.
Pues ¿cómo si entre flores, entre estrellas,
Piedras, signos, planetas, las más bellas
Prefieren, tú has servido
La de ménos beldad, habiendo sido
Por más bella y hermosa,
Sol, lucero, diamante, estrella y rosa?
ESCENA VIII.
CLOTALDO, _que se queda al paño_.—SEGISMUNDO, ROSAURA, CLARIN, CRIADOS.
CLOTAL.
_(Ap.)_ A Segismundo reducir deseo,
Porque en fin le he criado: mas ¡qué veo!
ROSAURA.
Tu favor reverencio:
Respóndate retórico el silencio:
Cuando tan torpe la razon se halla,
Mejor habla, señor, quien mejor calla.
SEGISM.
No has de ausentarte, espera.
¿Cómo quieres dejar de esa manera
A obscuras mi sentido?
ROSAURA.
Esta licencia á vuestra Alteza pido.
SEGISM.
Irte con tal violencia
No es pedirla, es tomarte la licencia.
ROSAURA.
Pues si tú no la das, tomarla espero.
SEGISM.
Harás que de cortés pase á grosero,
Porque la resistencia
Es veneno cruel de mi paciencia.
ROSAURA.
Pues cuando ese veneno,
De furia, de rigor y saña lleno,
La paciencia venciera,
Mi respeto no osara, ni pudiera.
SEGISM.
Sólo por ver si puedo,
Harás que pierda á tu hermosura el miedo,
Que soy muy inclinado
A vencer lo imposible: hoy he arrojado
De ese balcon á un hombre, que decia
Que hacerse no podia;
Y así por ver si puedo, cosa es llana
Que arrojaré tu honor por la ventana.
CLOTAL.
_(Ap.)_ Mucho se va empeñando.
¿Qué he de hacer, cielos, cuando
Tras un loco deseo
Mi honor segunda vez á riesgo veo?
ROSAURA.
No en vano prevenía
A este reino infeliz tu tiranía
Escándalos tan fuertes
De delitos, traiciones, iras, muertes.
Mas ¿qué ha de hacer un hombre,
Que no tiene de humano más que el nombre,
Atrevido, inhumano,
Cruel, soberbio, bárbaro y tirano,
Nacido entre las fieras?
SEGISM.
Porque tú ese baldon no me dijeras,
Tan cortés me mostraba,
Pensando que con esto te obligaba;
Mas si lo soy hablando deste modo,
Has de decirlo, vive Dios, por todo.—
Hola, dejadnos solos, y esa puerta
Se cierre, y no entre nadie.
_(Vanse Clarin y los criados.)_
ROSAURA.
Yo soy muerta.—
Advierte...
SEGISM.
Soy tirano,
Y ya pretendes reducirme en vano.
CLOTAL.
_(Ap.)_ ¡Oh qué lance tan fuerte!
Saldré á estorbarlo, aunque me dé la muerte.
Señor, atiende, mira. _(Llega.)_
SEGISM.
Segunda vez me has provocado á ira,
Viejo caduco y loco.
¿Mi enojo y mi rigor tienes en poco?
¿Cómo hasta aquí has llegado?
CLOTAL.
De los acentos desta voz llamado,
A decirte que seas
Más apacible, si reinar deseas;
Y no por verte ya de todos dueño,
Seas cruel, porque quizá es un sueño.
SEGISM.
A rabia me provocas,
Cuando la luz del desengaño tocas.
Veré, dándote la muerte,
Si es sueño ó si es verdad.
_(Al ir á sacar la daga se la detiene Clotaldo, y se pone de rodillas.)_
CLOTAL.
Yo desta suerte
Librar mi vida espero.
SEGISM.
Quita la osada mano del acero.
CLOTAL.
Hasta que gente venga,
Que tu rigor y cólera detenga,
No he de soltarte.
ROSAURA.
¡Ay cielo!
SEGISM.
Suelta, digo,
Caduco, loco, bárbaro, enemigo,
Ó será desta suerte, _(Luchan.)_
Dándote ahora entre mis brazos muerte.
ROSAURA.
Acudid todos presto,
Que matan á Clotaldo. _(Vase.)_
_(Sale Astolfo á tiempo que cae Clotaldo á sus piés, y él se pone en
medio.)_
ESCENA IX.
ASTOLFO.—SEGISMUNDO, CLOTALDO.
ASTOLFO.
¿Pues qué es esto,
Príncipe generoso?
¿Así se mancha acero tan brioso
En una sangre helada?
Vuelva á la vaina tan lucida espada.
SEGISM.
En viéndola teñida
En esa infame sangre.
ASTOLFO.
Ya su vida
Tomó á mis piés sagrado,
Y de algo ha de servirle haber llegado.
SEGISM.
Sírvate de morir; pues desta suerte
Tambien sabré vengarme con tu muerte
De aquel pasado enojo.
ASTOLFO.
Yo defiendo
Mi vida; así la majestad no ofendo.
_(Saca Astolfo la espada, y riñen.)_
CLOTAL.
No le ofendas, señor.
ESCENA X.
BASILIO, ESTRELLA Y ACOMPAÑAMIENTO.—SEGISMUNDO, ASTOLFO, CLOTALDO.
BASILIO.
¿Pues aquí espadas?
ESTREL.
_(Ap.)_ ¡Astolfo es, ay de mí, penas airadas!
BASILIO.
¿Pues qué es lo que ha pasado?
ASTOLFO.
Nada, señor, habiendo tú llegado. _(Envainan.)_
SEGISM.
Mucho, señor, aunque hayas tú venido:
Yo á ese viejo matar he pretendido.
BASILIO.
¿Respeto no tenías
A estas canas?
CLOTAL.
Señor, ved que son mias:
Que no importa veréis.
SEGISM.
Acciones vanas,
Querer que tenga yo respeto á canas;
Pues áun esas podria _(Al Rey.)_
Ser que viese á mis plantas algun dia,
Porque áun no estoy vengado
Del modo injusto con que me has criado.
_(Vase.)_
BASILIO.
Pues ántes que lo veas,
Volverás á dormir adonde creas
Que cuanto te ha pasado,
Como fué bien del mundo, fué soñado.
_(Vanse el Rey, Clotaldo y el acompañamiento.)_
ESCENA XI.
ESTRELLA, ASTOLFO.
ASTOLFO.
¡Qué pocas veces el hado,
Que dice desdichas, miente,
Pues es tan cierto en los males,
Cuanto dudoso en los bienes!
¡Qué buen astrólogo fuera,
Si siempre casos crueles
Anunciara; pues no hay duda
Que ellos fueran verdad siempre!
Conocerse esta experiencia
En mí y Segismundo puede,
Estrella, pues en los dos
Hace muestras diferentes.
En él previno rigores,
Soberbias, desdichas, muertes,
Y en todo dijo verdad,
Porque todo, al fin, sucede;
Pero en mí, que al ver, señora,
Esos rayos excelentes,
De quien el sol fué una sombra
Y el cielo un amago breve,
Que me previno venturas,
Trofeos, aplausos, bienes,
Dijo mal, y dijo bien;
Pues sólo es justo que acierte
Cuando amaga con favores
Y ejecuta con desdenes.
ESTREL.
No dudo que esas finezas
Son verdades evidentes;
Mas serán por otra dama,
Cuyo retrato pendiente
Al cuello tragisteis cuando
Llegasteis, Astolfo, á verme;
Y siendo así, esos requiebros
Ella sola los merece.
Acudid á que ella os pague,
Que no son buenos papeles
En el consejo de amor
Las finezas ni las fees
Que se hicieron en servicio
De otras damas y otros reyes.
ESCENA. XII.
ROSAURA, _que se queda al paño_.—ESTRELLA, ASTOLFO.
ROSAURA.
_(Ap.)_ ¡Gracias á Dios que llegaron
Ya mis desdichas crueles
Al término suyo, pues
Quien esto ve nada teme!
ASTOLFO.
Yo haré que el retrato salga
Del pecho, para que éntre
La imágen de tu hermosura.
Donde entra Estrella no tiene
Lugar la sombra, ni estrella
Donde el sol; voy á traerle.—
(_Ap._ Perdona, Rosaura hermosa,
Este agravio, porque ausentes,
No se guardan más fe que esta
Los hombres y las mujeres.) _(Vase.)_
_(Adelántase Rosaura.)_
ROSAURA.
_(Ap.)_ Nada he podido escuchar,
Temerosa que me viese.
ESTREL.
¡Astrea!
ROSAURA.
Señora mia.
ESTREL.
Heme holgado que tú fueses
La que llegaste hasta aquí;
Porque de tí solamente
Fiara un secreto.
ROSAURA.
Honras,
Señora, á quien te obedece.
ESTREL.
En el poco tiempo, Astrea,
Que ha que te conozco, tienes
De mi voluntad las llaves;
Por esto, y por ser quien eres,
Me atrevo á fiar de tí
Lo que áun de mí muchas veces
Recaté.
ROSAURA.
Tu esclava soy.
ESTREL.
Pues para decirlo en breve,
Mi primo Astolfo (bastara
Que mi primo te dijese,
Porque hay cosas que se dicen
Con pensarlas solamente),
Ha de casarse conmigo,
Si es que la fortuna quiere
Que con una dicha sola
Tantas desdichas descuente.
Pesóme que el primer dia
Echado al cuello trajese
El retrato de una dama:
Habléle en él[4] cortésmente,
Es galan, y quiere bien,
Fué por él, y ha de traerle
Aquí; embarázame mucho
Que él á mí á dármele llegue:
Quédate aquí, y cuando venga,
Le dirás que te le entregue
Á tí. No te digo más;
Discreta y hermosa eres:
Bien sabrás lo que es amor. _(Vase.)_
[4] _Hablar en_ equivalia ántes á _hablar de_.
ESCENA XIII.
ROSAURA.
¡Ojalá no lo supiese!
¡Válgame el cielo! ¿quién fuera
Tan atenta y tan prudente,
Que supiera aconsejarse
Hoy en ocasion tan fuerte?
¿Habrá persona en el mundo
Á quien el cielo inclemente
Con más desdichas combata
Y con más pesares cerque?
¿Qué haré en tantas confusiones,
Donde imposible parece
Que halle razon que me alivie,
Ni alivio que me consuele?
Desde la primer desdicha,
No hay suceso ni accidente
Que otra desdicha no sea;
Que unas á otras suceden,
Herederas de sí mismas.
Á la imitacion del Fénix,
Unas de las otras nacen,
Viviendo de lo que mueren,
Y siempre de sus cenizas
Está el sepulcro caliente.
Que eran cobardes, decia
Un sabio, por parecerle
Que nunca andaba una sola;
Yo digo que son valientes,
Pues siempre van adelante,
Y nunca la espalda vuelven:
Quien las llevare consigo,
Á todo podrá atreverse,
Pues en ninguna ocasion
No haya miedo que le dejen.
Dígalo yo, pues en tantas
Como á mi vida suceden,
Nunca me he hallado sin ellas,
Ni se han cansado hasta verme,
Herida de la fortuna,
En los brazos de la muerte.
¡Ay de mí! ¿qué debo hacer
Hoy en la ocasion presente?
Si digo quien soy, Clotaldo,
Á quien mi vida le debe
Este amparo y este honor,
Conmigo ofenderse puede;
Pues me dice que callando
Honor y remedio espere.
Si no he de decir quien soy
Á Astolfo, y él llega á verme,
¿Cómo he de disimular?
Pues aunque fingirlo intenten
La voz, la lengua y los ojos,
Les dirá el alma que mienten.
¿Qué haré? ¿Mas para qué estudio
Lo que haré, si es evidente
Que por más que lo prevenga,
Que lo estudie y que lo piense,
En llegando la ocasion
Ha de hacer lo que quisiere
El dolor? porque ninguno
Imperio en sus penas tiene.
Y pues á determinar
Lo que ha de hacer no se atreve
El alma, llegue el dolor
Hoy á su término, llegue
La pena á su extremo, y salga
De dudas y pareceres
De una vez; pero hasta entónces
Valedme, cielos, valedme.
ESCENA XIV.
ASTOLFO, _que trae el retrato_.—ROSAURA.
ASTOLFO.
Este es, señora, el retrato;
Mas ¡ay Dios!
ROSAURA.
¿Qué se suspende
Vuestra Alteza? ¿qué se admira?
ASTOLFO.
De oirte, Rosaura, y verte.
ROSAURA.
¿Yo Rosaura? Hase engañado
Vuestra Alteza, si me tiene
Por otra dama; que yo
Soy Astrea, y no merece
Mi humildad tan grande dicha
Que esa turbacion le cueste.
ASTOLFO.
Basta, Rosaura, el engaño,
Porque el alma nunca miente,
Y aunque como á Astrea te mire,
Como á Rosaura te quiere.
ROSAURA.
No he entendido á vuestra Alteza,
Y así no sé responderle:
Sólo lo que yo diré
Es que Estrella (que lo puede
Ser de Vénus) me mandó
Que en esta parte le espere,
Y de la suya le diga
Que aquel retrato me entregue,
Que está muy puesto en razon,
Y yo misma se lo lleve.
Estrella lo quiere así,
Porque áun las cosas más leves
Como sean en mi daño,
Es Estrella quien las quiere.
ASTOLFO.
Aunque más esfuerzos hagas,
¡Oh qué mal, Rosaura, puedes
Disimular! Dí á los ojos
Que su música concierten
Con la voz; porque es forzoso
Que desdiga y que disuene
Tan destemplado instrumento,
Que ajustar y medir quiere
La falsedad de quien dice,
Con la verdad de quien siente.
ROSAURA.
Ya digo que sólo espero
El retrato.
ASTOLFO.
Pues que quieres
Llevar al fin el engaño,
Con él quiero responderte.
Dirásle, Astrea, á la Infanta,
Que yo la estimo de suerte
Que, pidiéndome un retrato,
Poca fineza parece
Enviársele, y así,
Porque le estime y le precie
Le envío el original;
Y tú llevársele puedes,
Pues ya le llevas contigo,
Como á tí misma te lleves.
ROSAURA.
Cuando un hombre se dispone,
Restado, altivo y valiente,
Á salir con una empresa,
Aunque por trato le entreguen
Lo que valga más, sin ella
Necio y desairado vuelve.
Yo vengo por un retrato,
Y aunque un original lleve
Que vale más, volveré
Desairada: y así, déme
Vuestra Alteza ese retrato,
Que sin él no he de volverme.
ASTOLFO.
¿Pues cómo, si no he darle,
Le has de llevar?
ROSAURA.
Desta suerte.
Suéltale, ingrato. _(Trata de quitársele.)_
ASTOLFO.
Es en vano.
ROSAURA.
¡Vive Dios, que no ha de verse
En manos de otra mujer!
ASTOLFO.
Terrible estás.
ROSAURA.
Y tú aleve.
ASTOLFO.
Ya basta, Rosaura mia.
ROSAURA.
¿Yo tuya? Villano, mientes.
_(Están asidos ambos del retrato.)_
ESCENA XV.
ESTRELLA.—ROSAURA, ASTOLFO.
ESTREL.
Astrea, Astolfo, ¿qué es esto?
ASTOLFO.
_(Ap.)_ Aquesta es Estrella.
ROSAURA.
(_Ap._ Déme
Para cobrar mi retrato,
Ingenio el amor.) Si quieres _(A Estrella.)_
Saber lo que es, yo, señora,
Te lo diré.
ASTOLFO.
_(Ap. á Rosaura.)_ ¿Qué pretendes?
ROSAURA.
Mandásteme que esperase
Aquí á Astolfo, y le pidiese
Un retrato de tu parte.
Quedé sola, y como vienen
De unos discursos á otros
Las noticias fácilmente,
Viéndote hablar de retratos,
Con su memoria acordéme
De que tenía uno mio
En la manga. Quise verle,
Porque una persona sola
Con locuras se divierte;
Cayóseme de la mano
Al suelo: Astolfo, que viene
Á entregarte el de otra dama,
Le levantó, y tan rebelde
Está en dar el que le pides,
Que en vez de dar uno, quiere
Llevar otro; pues el mio
Aun no es posible volverme,
Con ruegos y persuasiones:
Colérica é impaciente
Yo, se le quise quitar.
Aquel que en la mano tiene,
Es mio, tú lo verás
Con ver si se me parece.
ESTREL.
Soltad, Astolfo, el retrato.
_(Quítasele de la mano.)_
ASTOLFO.
Señora...
ESTREL.
No son crueles
Á la verdad los matices.
ROSAURA.
¿No es mio?
ESTREL.
¿Qué duda tiene?
ROSAURA.
Ahora dí que te dé el otro.
ESTREL.
Toma tu retrato, y véte.
ROSAURA.
_(Ap.)_ Yo he cobrado mi retrato,
Venga ahora lo que viniere. _(Vase.)_
ESCENA XVI.
ESTRELLA, ASTOLFO.
ESTREL.
Dadme ahora el retrato vos
Que os pedí; que aunque no piense
Veros ni hablaros jamás,
No quiero, no, que se quede
En vuestro poder, siquiera
Porque yo tan neciamente
Le he pedido.
ASTOLFO.
(_Ap. ¿Cómo puedo
Salir de lance tan fuerte?)
Aunque quiera, hermosa Estrella,
Servirte y obedecerte,
No podré darte el retrato
Que me pides, porque...
ESTREL.
Eres
Villano y grosero amante.
No quiero que me le entregues;
Porque yo tampoco quiero,
Con tomarle, que me acuerdes
Que te le he pedido yo. _(Vase.)_
ASTOLFO.
Oye, escucha, mira, advierte.—
¡Válgate Dios por Rosaura!
¿Dónde, cómo ó de qué suerte
Hoy á Polonia has venido
Á perderme y á perderte? _(Vase.)_
* * * * *
_Prision del Príncipe en la torre._
ESCENA XVII.
SEGISMUNDO, _como al principio, con pieles y cadena, echado en el
suelo_; CLOTALDO, DOS CRIADOS _y_ CLARIN.
CLOTAL.
Aquí le habeis de dejar,
Pues hoy su soberbia acaba
Donde empezó.
UN CRIADO.
Como estaba,
La cadena vuelvo á atar.
CLARIN.
No acabes de dispertar,
Segismundo, para verte
Perder, trocada la suerte,
Siendo tu gloria fingida,
Una sombra de la vida
Y una llama de la muerte.
CLOTAL.
Á quien sabe discurrir
Así, es bien que se prevenga
Una estancia, donde tenga
Harto lugar de argüir.—
Este es al que habeis de asir, _(A los criados.)_
Y en este cuarto encerrar.
_(Señalando la pieza inmediata.)_
CLARIN.
¿Por qué á mí?
CLOTAL.
Porque ha de estar
Guardado en prision tan grave,
Clarin que secretos sabe,
Donde no pueda sonar.
CLARIN.
¿Yo, por dicha, solicito
Dar muerte á mi padre? No.
¿Arrojé del balcon yo
Al Icaro de poquito?
¿Yo sueño ó duermo? ¿Á qué fin
Me encierran?
CLOTAL.
Eres Clarin.
CLARIN.
Pues ya digo que seré
Corneta, y que callaré,
Que es instrumento ruin.
_(Llévanle, y queda solo Clotaldo.)_
ESCENA XVIII.
BASILIO, _rebozado_.—CLOTALDO, SEGISMUNDO, _adormecido_.
BASILIO.
Clotaldo.
CLOTAL.
¡Señor! ¿así
Viene vuestra Majestad?
BASILIO.
La necia curiosidad
De ver lo que pasa aquí
Á Segismundo (¡ay de mí!),
Deste modo me ha traido.
CLOTAL.
Mírale allí reducido
Á su miserable estado.
BASILIO.
¡Ay Príncipe desdichado
Y en triste punto nacido!
Llega á dispertarle, ya
Que fuerza y vigor perdió
Con el opio que bebió.
CLOTAL.
Inquieto, señor, está,
Y hablando.
BASILIO.
¿Qué soñará
Ahora? Escuchemos, pues.
SEGISM.
_(Entre sueños.)_ Piadoso príncipe es
El que castiga tiranos:
Clotaldo muera á mis manos.
Mi padre bese mis piés.
CLOTAL.
Con la muerte me amenaza.
BASILIO.
Á mí con rigor y afrenta.
CLOTAL.
Quitarme la vida intenta.
BASILIO.
Rendirme á sus plantas traza.
SEGISM.
_(Entre sueños.)_ Salga á la anchurosa plaza
Del gran teatro del mundo
Este valor sin segundo:
Porque mi venganza cuadre
Vean triunfar de su padre
Al príncipe Segismundo. _(Despierta.)_
Mas ¡ay de mí! ¿dónde estoy?
BASILIO.
Pues á mí no me ha de ver: _(Á Clotaldo.)_
Ya sabes lo que has de hacer.
Desde allí á escucharle voy. _(Retírase.)_
SEGISM.
¿Soy yo por ventura? ¿soy
El que preso y aherrojado
Llego á verme en tal estado?
¿No sois mi sepulcro vos,
Torre? Sí. ¡Válgame Dios,
Qué de cosas he soñado!
CLOTAL.
_(Ap.)_ Á mí me toca llegar
Á hacer la deshecha ahora.—
¿Es ya de dispertar hora?
SEGISM.
Sí, hora es ya de dispertar.
CLOTAL.
¿Todo el dia te has de estar
Durmiendo? ¿Desde que yo
Al águila que voló
Con tardo vuelo seguí,
Y te quedaste tú aquí,
Nunca has dispertado?
SEGISM.
No,
Ni áun agora he dispertado;
Que segun, Clotaldo, entiendo,
Todavía estoy durmiendo:
Y no estoy muy engañado;
Porque si ha sido soñado
Lo que ví palpable y cierto,
Lo que veo será incierto;
Y no es mucho que rendido,
Pues veo estando dormido,
Que sueñe estando despierto.
CLOTAL.
Lo que soñaste me dí.
SEGISM.