Avecilla pasajera,
Deten tu vuelo fugaz,
Que voy á darte un mensaje,
Para una dulce beldad,
Más hermosa que los campos,
Por donde contenta vas,
Y más blanca que la espuma
De las olas de la mar.
Sus cabellos, rayos de oro,
De gacela su mirar:
Y manando sus sonrisas
De las perlas y el coral.
Y el pajarito detiene
Su vuelo.... y oyendo está:
"Dile que un bardo que llora
Penas del hado fatal,
Pidió á su lira concentos,
Y la lira muda está;
Que se lacsaron sus cuerdas
Con su contínuo llorar:
Pidió una flor á los campos
De la juvenil edad,
Y de su vejez los hielos,
Malezas y espinas dan.
Entónces confió á tus gracias
Los ecos de su cantar,
Como el que quiere, aunque en sueño,
Llevar al cielo su afan;
Como quien busca un arrimo,
Como quien pide un disfraz,
Para besar una mano
Con respetuosa amistad,
Ya que hacerlo no le es dado
Al tímido original."
* * * * *
Esto dije al pajarito
Que tú conoces, señora,
Para tu preciosa Cora,
Y le dí el mensaje escrito.
* * * * *
Es muy cierto, verdad es
Que el mensaje cortesano,
Como no _pico_ el inglés,
Se lo dije en castellano
Y él calló sin decir _yes_....
* * * * *
Entónces con desconsuelo
Mi voz atraerlo pretende....
Pero él exclamó: _no entende_,
Y alzando rápido vuelo,
El giro al espacio emprende.
* * * * *
Quedo yo expiando el delito
De mi ignorancia traidora:
Haz tú, Xarifa, con Cora
Las veces del pajarito.
Nueva-Orleans, Abril 9 de 1877.