oeste, y de dar mayor extension á la provincia, imposibilitando las
invasiones de los bárbaros, sin dejar impune su arrojo. Esto consagra
dos principios: el primero, la buena eleccion de una línea que llene
aquel objeto, y el segundo, la organizacion de una fuerza suficiente. Si
nos contraemos al primero, podemos asegurar que se llena el fin
principal en la empresa que se propone. Si á lo segundo, no podremos
garantir el resultado, porque ignoramos la fuerza veterana con que se
cuenta para la custodia y defensa de la línea.
Todos los proyectos, repetimos, han sido cimentados en nociones erróneas
del terreno, y con relacion á él vemos trazadas líneas de defensa, que
lejos de defendernos, son incapaces de evitar la ruina de las
poblaciones que se situen á su abrigo. Otros, por su estension y el poco
terreno que avanzan, hacen improductiva esta empresa.
Ya es tiempo que se obre en grande, y con mayor utilidad era beneficio
del pais: consultar la seguridad de las propiedades, y el
engrandecimiento del territorio, es á lo que se debe propender. Se
pueden proyectar líneas de defensa que concilian ambas cosas; pero es
menester que el esfuerzo que se haga corresponda á los recursos de que
pueda disponer la provincia. Todo lo que salga de esta esfera presentará
graves inconvenientes en su egecucion.
Las operaciones militares, que se emprendan con este objeto, deben
llevar por base los mismos principios. El establecimiento de la linea de
defensa, es en lo que se ocupa la autoridad, y es la obra por que clama
la campaña, y los que representan la riqueza del pais. El Gobierno
sabemos se prepara para la ejecucion de sus premeditados planes. Estos
no deben ocultarse á los hombres pensadores, y que aman la felicidad de
su suelo. Si fuesen secretos, desmentirian la liberalidad con que el
Gobierno abrió su marcha pública, y la confianza que los ciudadanos
depositaron en sus manos. La Comision, lejos de impugnarlos, hará
conocer la justicia con que hace sus observaciones. Ella no se atreveria
á hacerlo, si un conocimiento práctico del teatro de las operaciones no
le hubieran persuadido de que podia vertir sus opiniones sin contrariar
las miras de la autoridad, y mas bien segundándolas. No hará mas que
indicar el metodo que en su ejecucion debe observarse, conciliando todos
los principios anexos á ella:--es decir, la situacion que debe ocupar la
nueva línea de frontera. Marchando de acuerdo con el proyecto
analizaremos los principios fundamentales en que estriba, para que no se
frustren los esfuerzos de un Gobierno que arrancó al pais del estado
ruinoso á que lo condugeron las pasiones.
El obgeto principal que se propone el Gobierno, en la abertura de la
próxima, campaña, es la formacion de dos fuertes ó poblaciones
fortificadas: el primero en la Sierra del Volcan, y el segundo en las
faldas del Tandil. Ignoramos cual sea la prolongacion de la linea que
debe servir de base á estos establecimientos. Estas poblaciones son
precisamente los puntos fundamentales mas adecuados, mas útiles y mas
hermosos que se pueden elegir para la formacion de un camino militar,
que abra la comunicacion con el establecimiento en el Rio Negro, y
sirvan de bases á una linea defensira, ó de frontera.
Establecidos estos fuertes, y el centro de los recursos en ellos para
las operaciones ulteriores, la linea de defensa continuará prolongándose
sucesivamente y sin dificultades. Mas ignoramos cual es el rumbo y el
terreno que ocupe, ó si se reduce solamente á un camino militar. Creemos
que este debería formar un objeto secundario. La Comision está
persuadida de que con los últimos descubrimientos que ha hecho en su
viaje, puede aventurarse á detallar los puntos de la fortificacion
permanente. Desde el cerro del Volcan, origen de la cadena de sierras
que atraviesan la pampa al NO, y corren mas de 50 leguas hasta el
paralelo de la Guardia de Lujan, concluyendo en el cerro llamado Cairú,
el terreno presenta una barrera que, guarnecida con algunas
fortificaciones, aumentaria el territorio de la Provincia con mas de
2000 leguas cuadradas, y custodiaria toda la frontera hasta el paralelo
de aquella guardia, y aun la de Rojas.
Elegidos en la cadena de estas posiciones interesantes, los mas propios
para el establecimiento de estos fuertes, arribariamos hasta el Cairú,
cerro el mas occidental y límite de la sierra, donde es de indispensable
necesidad la construccion de un gran fuerte. La razon es, porque una
fuerza disponible en este punto, impediria las incursiones continuas que
los Ranqueles hacen á la frontera del O, y cubriria el importante camino
de Salinas, distante siete leguas al NO, por donde transitan los
invasores.
Las fortificaciones que deben ocupar la cadena de sierras desde el
Volcan, creemos que deberian ser seis. La primera, en donde se piensa
establecer la del Volcan: la segunda en el arroyo Torrolñelú en la
Sierra del Tandil: la tercera en el Arroyo Azul, en la Sierra de la
Tinta: la cuarta en la abra de la Sierra Huellucalel: la quinta en el
Arroyo Barrancas, en la abra de la Sierra Amarilla y Curacó; y la sexta
en la ribera del Rio las Flores, en el cerro Cairú. La primera posicion
es un elevado cerro con algunos encadenamientos, que á poca distancia al
E se pierden en una grande abra, vertiendo á cuatro leguas las aguas en
varios arroyos, que desaguan en la costa del mar. Este punto interesante
tiene las ventajas de un puerto próximo, en donde la caza de peleteria y
de lobos haria aumentar considerablemente la poblacion. La segunda,
distante de la primera 19 leguas, tiene por intermedio con la anterior,
una abra que ambos cerros forman, de 13-1/4 leguas, en donde se levanta
el monte Tandil, prolongándose seis leguas mas hasta el Arroyo Torrol.
De este delicioso monte descienden los arroyos Tandil, Chapaleofú y
Torrol, de ricas aguas, formando senos y diferencias de nivel, que
harian progresar los establecimientos de ganaderia y labranza, y
fomentaria un pueblo el mas hermoso en toda la cadena. La tercera dista
de la segunda seis leguas, teniendo por intermedio una barrera
inaccesible de morros escarpados: encadenamiento que desde el Tandil
sigue al NO, formando arroyos que descienden por terrenos fértiles y
pintorescos.
De esta sierra, nombrada _la Tinta_ por los naturales, nace el caudaloso
Arroyo Azul, donde debe situarse el pueblo, teniendo á su derecha una
abra, por donde transitan á la frontera las tribus Huilliche y Pampa, en
sus incursiones y comercio. La cuarta, situada en la abra de la Sierra
de Huellucalel, cubrirá igualmente el paso por ella de las mismas
tribus, en un terreno de la misma naturaleza que los demas: dista de la
anterior 6-1/2 leguas, siendo en esta parte la sierra menos elevada, y
sin aguadas permanentes, pero con algunas estacionales. La quinta,
situada en las riberas del Arroyo Barrancas en la Sierra Amarilla,
cubrirá la abra entre esta sierra y la de Curacó, camino frecuentado por
las mismas tribus; dista de la anterior 6-3/4 leguas, en un terreno
delicioso, como se describe en el reconocimiento que efectuamos á su
paso. Este gran seno está guardado por los dos cerros, llamados de la
_Commision_, que harian inaccesible este paso. De esta sierra nacen los
arroyos Quetro-leufú y Barrancas, fertilizan su suelo y aumentan las
delicias de clima. El comercio de las tribus se haria mas directamente,
y su poblacion seria muy frecuentada. La sexta, situada en la ribera del
Rio las Flores, en las faldas del cerro Cairú, seria una poblacion
interesante por su comercio con Salinas, y con las tribus Ranqueles, que
conducirian á ella directamente sus artículos de consumo. Dista de la
anterior 8-1/2 leguas, teniendo intermedia la sierra elevada de Curacó,
con aguadas permanentes, y con la misma calidad de terrenos para los
progresos de la agricultura. Nacen estas aguadas de algunas lagunas, y
entre ellas la principal, llamada _Blanca_, dista 1-1/2 leguas al E del
Rio las Flores. Esta poblacion disfrutará de tantas comodidades y
proporciones para ser un pueblo rico, como la del Volcan, cuando la
industria progrese, y la hidráulica ordene las fuentes que se encuentran
en aquel pais para el transporte de sus producciones, hasta el interior
de la provincia. El Rio las Flores, capaz de ser navegado, conduciria
los frutos al rio Salado, y este al de la Plata y á los pueblos
interiores.
Las Guardias de Rojas, Salto y Pergamino pueden ser atacadas por una
invasion, aunque con dificultad si se establece un acantonamiento en el
Cairú, por las razones que hemos aducido. Sin embargo, si el proyecto ha
de llevarse al cabo, deberian fortificarse aquellas Guardias, ó
avanzarlas hasta el S del Salado, á las lagunas de Palantelen, Cerro
Colorado, ó á otras posiciones que se crean ventajosas.
De la remocion de estas tres poblaciones resultarian muchas ventajas: no
precisamente para librarlas de una invasion, porque fortificadas en
donde existen, lo estan, sino porque se abrazaria una extension de
terreno hermoso, y útil para la labranza y los establecimientos de
ganadería; á mas de poder combinar con mas facilidad cualquiera
operacion militar, con el acantonamiento del Cairú, por su aproximacion
en cualquiera posicion donde se situen en la parte austral de aquel rio:
en cuyo caso nada habria que recelar.
Las poblaciones que deben guardarse y fortificarse con mas anhelo, son
la primera y sexta, siéndolo igualmente la segunda y quinta, porque los
límites de la línea están mas expuestos á ser flanqueados por una
invasion. Entre la primera y la segunda, en la abra que las intermedia,
es de absoluta necesidad la formacion de un reducto ó vigia, capaz de
avisar cualquier movimiento á las guardias colaterales en caso de
invasion. En los demas puntos no los consideramos necesarios, porque
están en menores distancias.
La línea que hemos proyectado está precisamente sujeta á los principios
anteriores: con seis fortificaciones se guarda perfectamente una
estension considerable de terreno, se cubren las propiedades de once
poblaciones, se evitan las continuas incursiones de los bárbaros, se
abraza la parte mas interesante de su territorio, y por último se
establece con facilidad un camino militar por la costa del Océano hasta
el Rio Negro, empezando desde el Volcan, y asegurando sus mejores
posiciones.
Establecida esta línea, un segundo esfuerzo, que no costará tanto como
el primero, nos asegurará la posesion de todo el pais que habitan los
salvages, obligándolos á retirarse a las faldas mas occidentales del
Colorado y Negro. El camino militar los rechazará de las costas del
Quequen, Claramelo, Saladillo, Malepundejo, de ambos Sauces, del
Colorado y Negro. Las tribus estacionadas en la Sierra de la Ventana,
cercadas por todas partes, nos abandonarian esa segunda cadena de
montes, para buscar un abrigo en las riberas del Diamante ó del Neuquen,
y talvez en los Andes. Entonces ¿cuales no serian los resultados de una
combinacion tan acertada? ¿Y cual la gloria del que la llevase á efecto?
No descenderemos á los pormenores de la ejecucion, ni detallaremos la
fuerza que debe obrar. Dos regimientos de caballeria y los esfuerzos de
la milicia nos parecen suficientes para la custodia permanente de la
línea: y para su construccion, los inteligentes formarán los
presupuestos. Nosotros no hemos hecho mas que indicar el camino,
valiéndonos de los conocimientos de aquel pais, y combinando los
principios fundamentales de las obras de esta naturaleza.
Pero estamos persuadidos de que, antes de practicarse los trabajos al
abrigo de una fuerza imponente, deben hacerse por oficiales geógrafos
reconocimientos parciales de toda la cadena para elegir las posiciones
de los pueblos.
La Comision concluye, habiendo tenido el honor de espresar su opinion en
consonancia con los principios que la han conducido. El engrandecimiento
y la felicidad del pais han sido su norte. Si sus esfuerzos pueden
cooperar á ellos, será este su premio, y de no, cederá esta gloria á
génios mas felices que llenen con mas acierto esta tarea.
_Buenos Aires, Febrero 3 de 1823._
PEDRO ANDRES GARCIA.
#Jose Maria de los Reyes.#
[Footnote 1: En el paso del arroyo Saladillo se observó la velocidad de
la corriente de sus aguas, por un cuerpo colocado en su superficie, y
una distancia medida en su ribera en pies del país. El cuerpo arrojado
desde un extremo de ella recorrió en 20" de tiempo 48 pies ó 16 varas,
lo que hace en 1' 48 varas, y en 1^h 2,880 varas. En el Salado recorrió
el cuerpo, en los 20" de tiempo, 42 pies ó 14 varas, en 1' 42 varas, y
en 1^h 2,520, de donde resulta esta razon: que la velocidad del primero
es á la del segundo, como 8 á 7.]
[Footnote 2: Durante la parada en la ribera austral del rio, se nos
comunicó por el baqueano, que á poca distancia al este se encontraba un
arroyo, nombrado _Tapalken_, que desemboca en el de las Flores, y que se
decia trae su orígen de la Sierra. En el momento, aprovechándonos de
esta noticia interesante, partió el oficial ingeniero á su
reconocimiento. En efecto, á 2-1/4 leguas, siguiendo el curso del rio al
este, encontramos su desembocadura en él. Su cauce era de 10 á 12 pies:
su ancho de 40 á 45 pies; sin barrancas, con la forma de una cañada, y
grandes pajonales en sus orillas: la velocidad de su corriente estaba en
razon con la del rio, de 6 á 9: es decir, que la misma cantidad de 50
pies fué recorrida en 36" de tiempo, ó en 1' 110 pies, y en 1^h 6,600
pies ó 2,200 varas.
El terreno que observamos en parte de su curso, reconocido al SE 20° S,
era muy húmedo, ó mas bien bañado: su nivel casi el mismo de las aguas
del arroyo, y todo el campo es inundado por estas. En los pajonales de
sus riberas se encontró una inmensa tropa de tigres y leopardos.]
[Footnote 3: Este planeta en defecto de la luna era el único por el que
debia observarse, y el que veiamos en esta parte de América: por el sol
no podia hacerse sin ser vistos. En aquel mes no veiamos la luna, pero
los conocimientos sacados de las tablas nos facilitaban hacerla por el
planeta.]
[Footnote 4: El teodolite, nivel, toesas, cuerda, jalones, mesas, etc.,
etc.]
[Footnote 5: Los que se describirán mas adelante.]
[Footnote 6: Medidos trigonométricamente con el teodolite.]
[Footnote 7: Calculado geométricamente.]
[Footnote 8: Sus figuras son semejantes á dos tazas volcadas, siendo el
asiento de ellas la figura de las mismas mesetas ó cúspides de los
cerros, ó el corte superior del cono.]
[Footnote 9: En donde se pierden sus límites, en la pampa del O.]
[Footnote 10: En la expedicion del año 20, mandada por el Señor
Gobernador, reconocimos en ella todas las sierras, desde el Volcan hasta
la llamada de la Tinta ó de Limahuida; y á la verdad, no hemos hallado
un parage mas ventajoso y agradable. La carta general demuestra la
situacion de él con respecto á aquellas; es decir, aquella misma sierra
que formando una ramificacion corre al NO de la primera, y concluye
perdiéndose en pequeñas colinas, como hemos dicho, en la pampa, en donde
la pasamos: pues dos á tres leguas al NO del paso, allí concluye en la
nombrada _Cairú_.]
[Footnote 11: Este telégrafo, adoptado entre todas las tribus, es útil
para ellos por la facilidad con que se comunican, y al mismo tiempo para
los campos que continuamente queman. Ademas de disminuir las maciegas
elevadas que cubren el horizonte al observador, aumenta la salubridad de
la tierra y de los pastos, que vuelven á criarse, desparramándose todas
aquellas partículas ó cenizas, llevadas por el viento en toda la campaña
vecina á la quemazon. Ellas aumentan con sus cales la feracidad del
terreno, y el ganado que allí se cria disfruta de esta ventaja
prodigiosamente.]
[Footnote 12: Señal de aprobacion.]
[Footnote 13: Su caricatura y de otros fueron sacadas por el ingeniero.]
[Footnote 14: A esta distancia se encontraron dos médanos bastantes
elevados, de 40 pies de altura, desde donde descubrimos la laguna al
OSO, en donde paramos. Se apercibieron tambien los toldos y otras
poblaciones de indios, cubiertas de ganados de todas clases. La mas
abundante y rica de todas era una, que desde el mismo lugar se descubria
al E, de un indio capitan, llamado Catrillur, que segun noticia posee
mas de 10,000 cabezas da ganado de todas clases.]
[Footnote 15: Las observaciones sobre el terreno avanzado en esta
jornada son, tierra negra, blanda y arenisca; buenos pastos; el campo
seco y horizontal por todas partes: algunas diferencias de nivel mas
allá de los médanos al SSE, formadas por algunas colinas de poca
elevacion.]
[Footnote 16: No se crea que silla ó cosa que se paresca, sino en el
suelo, mezclado con la inmundicia. Mas adelante hablaremos de las
habitaciones y costumbres de estos bárbaros.]
[Footnote 17: El mate que ellos usan es correspondiente á su miseria: un
cuerno de vaca de un pié de largo es en lo que sacian este vicio que los
domina. La asquerosidad de él, y el modo con que lo sirven, es mas bien
para estremecer al que lo mira que para tomarlo. Una holla llena de
inmundicia sirve para calentar el agua: el cuerno sucio y lleno de polvo
de yerba, mezclado con esta agua, es el mate. La bombilla asquerosa
jamas se limpia, y ella sirve hasta que no quedan sino los pedazos.
Concluida el agua, se echa otra vez sobre la yerba misma, y es el
segundo mate: esta operacion se repite tantas veces cuantas sean
necesarias, para que la yerba no tenga jugo ninguno, y entonces lo que
queda se lo mascan. Esta es la operacion de que se sirven: la yerba
gruesa la muelen y tambien los palos, y esto es lo mismo para ellos.]
[Footnote 18: El capitan _cona_ no cesó de hacer tirar tiros á los
soldados de la escolta, desde nuestra llegada á su casa: del mismo modo
fué recibido su hermano el cacique Huilletrur. Esta ceremonia para ellos
es del mas alto aprecio, y a cada instante la pedian y era menester
contemplarlos. El cacique, su hijo y varios particulares que lo
acompañaban venian en buenos caballos adornados con chapeados, estribos,
espuelas de plata y buenos aperos; pintadas las caras, pies y brazos de
diversos colores: las chinas, chinos y muchachos del mismo modo. Esta
ceremonia la usan en tiempo de guerra ó en un dia de fiesta entre ellos,
ó en las reuniones públicas.]
[Footnote 19: Por observacion hecha en todo nuestro viage, hemos visto
que en los meses de Marzo y Abril las heladas son diarias y fuertes, y
que el temperamento ha sido constante, aun variando 2 y 3 grados de
latitud austral.]
[Footnote 20: El Señor Coronel, el Ingeniero y el intérprete.]
[Footnote 21: Averiguados despues los nombres de estos dos corifeos,
supimos que el uno se llamaba Califiau, hijo del célebre cacique
Carritipay; y el segundo Triguin, ambos caciques de segunda clase. El
último capitaneaba en la accion dada en las faldas del monte Tandil, el
año 20, una division que cargó sobre el centro de la linea, y fué el
primero que montó al elevado cerro Maguita, en donde sorprendió y
degolló á dos milicianos, que hallándose de vigía en su cima, y cansados
con esta centinela, fueron postrados por el sueño.]
[Footnote 22: En este caso toda la multitud de malvados y asesinos
desertores que la acompañaban, se daban un aire de importancia, y se
desdeñaban hablar, y entrar en conversacion con ninguno de la comitiva:
todos ellos vestidos como bárbaros, y su mayor gala en el caballo:
ninguno de los que vimos dejaba de tener sus espuelas, estrivos y
chapeado de plata. A todos estos transfugas, que hacian alarde de
presentarse é insultar, era menester contemplarlos y regalarlos, porque
de lo contrario hubiera sido muy mala política, y nos hubieramos
expuesto á grandes peligros.]
[Footnote 23: Hemos sido testigos de casos de igual naturaleza en las
reuniones ó ferias que tuvieron en el tiempo de nuestra comision.]
[Footnote 24: Los de esta division traian mas de 60 sables, y el resto,
lanza, bolas y un pequeño machete ó daga que todos cargan, y es el arma
mas general entre ellos. La lanza la cargan pocos, porque no es tan
general como vulgarmente se dice. En la division de que hablamos, 24
solamente las tenian, y en la observacion hecha sobre toda la línea,
diremos su número mas adelante.]
[Footnote 25: Esta formacion en batalla no era nueva á nuestra vista: de
este mismo modo se presentaron á batirnos en las faldas del monte
Tandíl, el año 20, aunque en mucho menor número del que ahora. Allí
vimos por nuestros ojos capitanear esta formacion á varios trasfugas y
desertores, que con ellos se arrojaron sobre nuestra pequeña línea.
Ahora no sucedia así: las divisiones las conducian los mismos caciques,
y les hacian guardar aquel mismo órden, sin embargo de que en cada una
de ellas vimos un número considerable de hombres vestidos y acomodados á
sus costumbres. El número de estos lo diremos mas adelante, por el
cálculo de todas las divisiones, hecho en la reunion de este dia.]
[Footnote 26: Los mates que se les tenia preparados para este caso, eran
algunos cuernos de 1-1/2 pies de largo, y algunos jarros que se habian
llevado de lata, de un tamaño casi igual al de los primeros. En estos
cabia una libra de yerba con su parte de azucar correspondiente, la que,
despues de consumida el agua, se la echaban al cuello, y repetian la
misma dosis cuantas veces se les daba. A todos se les satisfizo con este
obsequio, á mas de las buenas bolsas que al efecto traian preparadas
para proveerlas con diferentes especies. A mas de esto esperaban que en
el reparto de los artículos que ocupaban toda su atencion, les tocase
una parte considerable, que los proveyese por algun tiempo. Sabíamos
positivamente que en ellas nos veríamos apurados, porque se puede
asegurar que no hay bárbaros en lo descubierto en quienes reine mas la
codicia, petulancia é interes, como en estos indígenas.]
[Footnote 27: La enemistad la conservan mientras no hacen causa comun
para robar en las fronteras. En este caso son amenazados para la
coalizacion por los Ranqueles: ellos acceden, ya por temor, ó ya por la
buena disposicion que les acompaña para el pillage. En estas
coalizaciones al fin de la fiesta salen perdiendo, porque _el lobo
grande se come al chico_. Los Ranqueles, que han cobrado una
superioridad incomparable sobre los Pampas, en la lid, se han hecho
mucho mas temibles, por las continuas cargas que les hacen sobre sus
propiedades, ya en harmonia, ó ya cuando se unen para robar. El número
de estos equilibra el valor y génio mas guerrero de aquellos, de quienes
hablaremos.]
[Footnote 28: En esta fuerza se hallan incluidos los desertores. Por los
que vimos, en cada division su número total pasa de cincuenta. No era
facil distinguirlos por el color: acostumbrados á la vida salvage, sus
figuras son las mismas que las de los indígenas.]
[Footnote 29: En las tercerolas se hallaban comprendidas algunas
pistolas y trabucos que se encontraron, pero todos inútiles, excepto
algunas pistolas que cargaban los desertores.]
[Footnote 30: El cacique Ancafilú, uno de los de esta tribu, y de los
principales por su antiguedad, fuerzas militares y valor acreditado en
sus correrias, no se reunió á los tratados, á pesar de haber sido
invitado por todos los caciques, y repetidas veces por los principales ó
_ulmenes_, á quienes no quiso obedecer.
La causa de esta conducta nos era desde antes de emprender esta comision
bien conocida: este resultado lo esperábamos por los antecedentes que
teníamos que era uno de los opuestos para hacer la paz, y confabulado
con el cacique ranquel Pablo, que era el mas tenaz, y el principal de
los disidentes. Sabíamos que este se oponia á entrar nuevamente en liga,
y era regular que aquel siguiese su opinion y no adhiriese, hasta que no
entrase este último en relaciones. Ancafilú conservaba, y conserva aun,
un odio irreconciliable contra la Provincia, desde la expedicion del año
20, como uno de los que fueron atacados y sorprendidos en sus tolderias,
en las riberas del arroyo Chapalcofú, y el que hizo la guerra de
intrigas por vengarse de la sorpresa, y habia jurado no cesar en sus
proyectos hasta que así lo consiguiese. Esta conducta conocida hubiera
estado en contradiccion con cualquier paso que hubiese dado en union de
sus compañeros, á quienes trataba de disuadir á que no admitiesen la
Comision, é hiciesen la guerra á la Provincia.]
[Footnote 31: La division que entró en la reunion habia salido primero
que la fuerza principal.]
[Footnote 32: Iremos progresivamente dando el número de los infieles
conforme se calcule en las poblaciones que se encuentren, y á mas un
cálculo aproximativo de las noticias que hemos adquirido sobre este
punto.]