Allanado este obstáculo, creyó la Comision que mientras surtia el efecto

á que dirigia sus miras, podia hacer el esfuerzo premeditado sin ser

infructuoso. Consideró que el plano topográfico del Pueblo del Monte y

su laguna podria ser interesante; mayormente cuando no existia un

documento de esta naturaleza, y aquella guardia y poblacion se habian

estendido y adelantado considerablemente, y de su hermosa laguna y otras

adyacentes no se tenia ningun conocimiento particular.--Esto demandaba á

toda costa un reconocimiento con toda la exactitud posible, y al efecto

marchó á aquel destino, distante ocho y media leguas al E de este

pueblo, el facultativo, ayudante mayor D. José Maria Reyes, con los

instrumentos y comitiva necesarios para aquellas operaciones, y con los

recaudos respectivos para las autoridades de la misma guardia y pueblo,

con objeto de que le proporcionasen los auxilios que necesitase para

evacuar con prontitud los trabajos de su encargo: como así lo egecutaron

con puntualidad los sugetos principales, dandole ademas todos los

conocimientos precisos sobre las propiedades y límites del partido,

requisito necesario para la formacion y organizacion del trabajo.--Del

mismo método observado en el trabajo anterior se hizo uso para este. La

laguna demandaba otro distinto, como que la calidad de la operacion era

diferente por su naturaleza. Para ello se adoptó el método general que

en casos iguales se hace necesario. Una base exactamente medida,

proporcional à su extension, grandes miras ó _jalones_, colocados en los

puntos remarcables de su circunferencia, se hacian precisos para

levantar el plano: la mensura de los ángulos, formados por estos

distintos puntos sobre la base, daba por resultado la verdadera posicion

de aquellos, que, junto á un reconocimiento de toda ella, eran

suficientes para la conclusion de la operacion.

Era ademas indispensable reconocer otra laguna llamada de las Perdices,

unida por un pequeno arroyuelo, facil de egecutar, despues de conocida

la posicion de muchos puntos que tenia en sus inmediaciones. Ellos

servian de base, y las miras colocadas en sus puntos mas remarcables

daban su verdadera figura y extension. Al mismo tiempo se determinaba la

posicion de los establecimientos vecinos á la laguna: muchos de estos se

hallan situados en sus inmediaciones, y algunos de consideracion por su

riqueza en ganaderia. Determinada, pues, la verdadera posicion del

pueblo y laguna en cuatro dias de trabajo consecutivo, y reunidos los

datos para formar una memoria estadística del partido, no hubo detencion

de un momento: especialmente cuando en el mismo dia la partida

observadora avisaba haber encontrado mas allá del Salado á la indios,

remitidos á los toldos, de vuelta de su comision, y que al siguiente

debian regresar unidos al punto de su partida, esto es, al Pueblo de

Lobos.

Habiendo sido favorables los resultados de los emisarios, y celebrados

con salvas y general regocijo, al ver desmentidos los rumores esparcidos

por toda la campaña, que habian perturbado su tranquilidad, de que se

hablará despues; siendo necesario aprestarse á la marcha, la Comision

trató de reunir sus trabajos, y hacer la remision de ellos al gobierno,

antes de su partida ó al mismo tiempo: entretanto, no puede dispensarse

de hacer una descripcion del pueblo y laguna que dieron motivo á sus

tareas.

Se hace forzoso considerar:--Primero, la verdadera situacion y

circunstancias que constituyen la laguna, y es fácil en seguida conocer

la del pueblo y establecimientos en varios puntos de su circunferencia;

pues que esta está descripta, y aquellos son relativos á ella, y deben

considerarse así. Describir este punto interesante y calidades que le

constituyen, es sumamente sencillo. Ellas son semejantes á las del otro

anterior, pero sin embargo, tiene otras que le distinguen.--La laguna es

menor que la de Lobos: su circunferencia es de 10,421 varas, 712 varas

menos que aquella. La calidad de sus aguas es potable, aunque algo

salada: su fondo arena en todas partes, barrancosa por toda su

circunferencia, excepto por el O y OSO, donde su nivel tiene muy poca

elevacion sobre sus aguas: por los demas rumbos tienen sus barrancas de

diez á catorce pies de altura sobre el nivel del agua. La gran planicie

de la campaña del este y sud es horizontal, su plano y su nivel elevado

sobre la superficie de la laguna: ella es limpia, y no se encuentra

ninguna maciega en su extension. La campaña del oeste es hermosísima y

pintoresca, pero su nivel diferente de aquella. El terreno de sus campos

es fértil, y su cultivo abundante. Sus pastos fuertes, aunque mesclados

con el cardo, que abunda demasiado. Sus horizontes se ven cubiertos por

todas partes de ganados de todas especies, perteneciente á los

establecimientos limítrofes. Estos terrenos, cuyos límites confinan con

las márgenes de la laguna, en ninguna ocasion son votos por los ganados,

pues encuentran en ellos las ventajas de pastos y aguas; y los muchos

senos que forma la posicion de dicha laguna con la union de la otra (la

de las Perdices) de casi igual magnitud, sirven á los propietarios para

tener como encerradas sus haciendas; y de este modo han prosperado

sobremanera aquellos establecimientos, que ciertamente forman la riqueza

de aquel partido.

Por el OSO rompe el gran caudal de aguas de esta laguna, por un brazo

encajonado y caudaloso, cuando salen de madre, y de un centro de union

mas elevado. Estas aguas forman, como á treinta varas de la laguna

principal, otra de igual magnitud, pero sin las calidades que

constituyen á aquelia (las Perdices), ó mas propiamente bañado, sin

formar barranca ninguna, que se extiende al S, de que se forman otros

bañados y pequeñas lagunas, y por un encadenamiento sucesivo, ya de

bañados, ya de pequeñas lagunas, desagua en el Salado, cerca de la

Laguna de las Flores. Sus aguas son iguales en salidad á la laguna de

donde toman su orígen. Su interior está lleno de maciegas, junco,

duraznillo, &c., su fondo es lama, su sonda la de un bañado; y

generalmente se observó en su reconocimiento igualdad en ella, esto es,

de cuatro á cinco pies de agua en su centro: en sus orillas de dos á

tres. Sus campiñas, por el S y E, tienen las mismas calidades que las ya

descritas, en fertilidad y pastos. Las poblaciones de ganaderia

disminuyen hacia el S: se hallan, sin embargo algunas de mucha

consideracion, limítrofes al Salado. La gran laguna aumenta sus aguas, y

puede decirse se forma principalmente por las de una gran cañada,

llamada del Totoral, que viene del N y corre al S: su orígen se halla de

doce á trece leguas de su confluencia en la laguna: desde aquel punto

viene recibiendo de varias cañadas un caudal considerable de aguas, que

deposita en una laguna de 500 varas de la principal, con quien pasa á

unirse. Su ancho en la embocadura excede á 400 varas, disminuyendo este

hácia el N. En su curso forma varios bañados, poblados de juncos unos, y

de totoras otros; y en toda ella abundan las maciegas que embarazan el

paso. Su piso es pantanoso, y en las inmediaciones de su confluencia

franquea paso, negándolo en su curso por lo pantanosos que son sus

bañados. Su fondo en su desagüe es de tres á cuatro pies, y su paso,

aunque poblado de juncos, no es expuesto ni dificultoso. La calidad de

los terrenos que riega es igual al descrito: sus pastos fuertes, y sus

tierras vegetales. En su orilla ó inmediaciones se encuentran muchos

establecimientos de ganaderia y labranza, que forman la riqueza del

partido. Ademas recibe la laguna las aguas de una pequeña cañada por el

SE, que toma su orígen á dos millas de aquel rumbo: su cauce es corto,

su ancho tres varas, pantanosa, pero de paso en todo su curso.

El pueblo ó guardia se halla situado al N sobre las márgenes de la

laguna, en una colina que se extiende al S hasta las barrancas de

aquella, prolongándose en disminucion al E hasta las orillas de la

Cañada del Totoral.--La poblacion se halla situada en esta colina y

fuera de ella. Esta se extiende sobre la costa de aquella y de la laguna

al O: tiene por límite al S la ribera barrancosa de esta, al E las

márgenes de aquella, al N una espaciosa y horizontal campaña, y al O

otra de igual naturaleza, limitada al S por la ribera dicha de la

laguna. La poblacion tiene de extension E á O diez cuadras, de N á S

siete: estas tienen ochenta varas de largo y ocho de ancho. Las calles

corren ENE á OSO, y de NNO á SSE.--El fuerte se halla situado sobre la

ribera de la laguna: su circunferencia es de una cuadra caudrada. Tiene

dos pequeños baluartes ó esplanadas circulares en los ángulos del N y S

del cuadro: en ambos hay una pieza de artilleria de fierro del calibre

de á 4, montada en cureña de costa. Toda esta fortificacion es inutil,

ni puede llamarse tal en cualquier caso de defensa, pues no podria

hacerse uso de las piezas, ó si se hiciese, seria infructuoso. Ninguna

dotacion se halla allí de repuesto para su servicio: tampoco artillero

alguno que las gobierne, y en un estado ruinoso sus montajes, sin

provision de cartuchos, estopines, cuerda mecha, atacadores, &a., &a.

En este estado miserable aparece hoy esta guardia, y así, y aun mas,

todas las demas en las fronteras, sin foso ni estacada regular en alguno

de estos puntos para defenderse, ó al menos ponerse á cubierto el

vecindario con sus propiedades de un enemigo encarnizado y constante en

sus incursiones, de cuyo resultado aun se lamentan todos. ¿Y de este

modo se podrán contar seguras las propiedades que constituyen la riqueza

del país, y cuyos conatos deben ser, preservarlas de las funestas

lecciones que nos han dado constantemente nuestros invasores? No:

¿Seremos y continuaremos infelices? ¿La desolacion, el terror y la

miseria las habremos de ver siempre pintadas en nuestros campos, y que

las hogueras voraces sostituyan à las pingues poblaciones que hacian la

felicidad de la provincia? Esta inercia y los males que ella puede

originar reclaman pronto remedio. Es ciertamente lamentable la suerte de

nuestros establecimientos en el sud. Algunos se conservan sin haber sido

arrasados de los bárbaros, porque por fortuna sus incursiones las han

hecho sin combinacion, y sobre los establecimientos de las fronteras del

oeste principalmente y con repeticion; siendo este partido, y algunos

otros inmediatos, los que esperimentaron menos desgracias. No obstante,

los establecimientos al otro lado del Salado, cercanos á los montes de

aquella, fueron arrasados sin quedar muestra de haber existido.

No se encuentra en esta poblacion nada interesante: ranchos de paja, la

mayor parte de ellos cubiertos con los bosques ó montes de durazno, que

en cada finca hay. En cada manzana ó cuadra, comunmente se hallan dos ó

tres poblaciones; y aun en las mas cercanas al centro no todas se hallan

pobladas. Se encuentran muchas propiedades de construccion de material y

techos de paja. Este modo de techar, aunque demanda renovaciones, es

cómodo por su menos costo y por encontrarse en abundancia la paja de

diversas calidades. Los montes, que forman á la vista un bosque de todo

el pueblo, suministran á los propietarios muchas ventajas por ser este

ramo escaso en la campaña. En las calles de su interior no se disfruta

vista agradable por la multitud de árboles que privan la de la campiña y

laguna, y aun de la ribera al sud de la poblacion. No se puede dar una

vista mas deliciosa y pintoresca. Su horizonte, por todas partes de

hermosas praderias, cubiertas de ganados de todas especies, cuyas

imágenes apenas se perciben á la simple vista, entretienen al observador

agradablemente. Un número prodigioso de rebaños de ganadas vacunos,

lanares y caballares, de la pertenencia de los establecimientos vecinos,

presentan una perspectiva risueña. La situacion del pueblo es el punto

mejor que se encuentra en toda su extension, y aunque domina á aquella

campiña, metido entre sus bosques, le privan de la mejor vista. El

monumento mas marcante que le adorna es su capilla, toda hecha de

ladrillo cocido, y el adorno interior, lo mejor que se encuentra en

todos los pueblos de la frontera.--Se omite detallar otros pormenores,

que pueden verse en la pieza núm. 2, relativa á la estadística de aquel

pueblo: ella suministra los conocimientos de su poblacion, producciones,

número de hacendados, labradores, límites, &a., &a.

Concluido el trabajo, segun queda relacionado, en el partido de la

Guardia de San Miguel del Monte, se reunió la Comision sin pérdida de

instantes en el de Lobos, donde acababan de arribar los indios

emisarios, y duplicada comitiva que les acompañaba en clase de

_chasquis_; y de todas las ocurrencias de su mision, hicieron una exacta

relacion, de que inmediatamente se dió cuenta al gobierno; remitiendo al

intérprete para que la espusiese á viva voz, si se creia necesario: al

mismo tiempo que se recomendaba al cacique Antiguan, por la eficacia de

su diligencia, y cuanto habia trabajado con los demas de su clase por la

paz, esponiendo su vida por haber quedado á pié en la ida, en falta de

caballos. El resultado de su mision hará ver cuan acreedores se hicieron

estos emisarios á una recompensa por sus distinguidos servicios.

La Comision, apremiada de la estacion para emprender su marcha á las

sierras por una parte, y egecutada por otra de ordenar los trabajos

hechos en la manera y demostracion facultativa que correspondia,

aprovechaba todos los momentos del dia y aun de la noche á este efecto;

sin descuidar la reunion de reses, caballos, bueyes y demas que debian

servir al viage. Pero mientras se realizaban todas estas disposiciones

prèvias á la marcha, la Comision referirá el retazo de los emisarios é

intérprete, con las particulares ocurrencias en su ida, estada y vuelta

de los toldos, y se colegirá de ella, que entre la bárbara desconfianza,

característica en el indio, y la ambicion de poseer lo ageno, zozobra y

se quebranta la buena fè; y esta se hace para ellos insignificante en el

momento que crean convenirles romperla, aun cuando sacrifiquen los

rehenes y personas mas allegadas, y entre ellos de estimacion y opinion

singular.

El cacique Antiguan con su comitiva é intérprete salió el 14, como se ha

dicho, en activa diligencia de pasar a las tolderias y averiguar

ciertamente la verdad sobre las incursiones parciales que se hacian en

nuestras fronteras del norte. Su empeño le hizo acelerar la marcha; pero

á los cinco dias se les rindieron los caballos, y siguió con ellos

cansados, hasta quedar totalmente á pié.--Siguió así, hasta que

afortunadamente topó con una de las muchas partidas avanzadas que tenian

puestas los indios, temerosos de ser atacados por el gobierno, segun

avisos que se les había dado. Con este motivo fueron auxiliados de todo

lo necesario, hasta ser transportados al mismo toldo de Antiguan, que

llegó bastante enfermo á los nueve dias de viage. Dió aviso á todos los

caciques, y los invitó á tener una entrevista, y conferenciar sobre los

motivos de su mision y resolucion última de todos juntos, para

comunicarla al gobierno, con quien quedaba comprometido de hacerlo:

urgiendo mas esta pronta medida, cuanto que de ella dependia la

existencia del cacique Cayupilqui, que de acuerdo con todos los de su

clase, se hallaba prestado con Antiguan á quedar en rehenes, mientras se

hiciese la paz que ellos habian pedido.

Reunido un número considerable de caciques Pampas, Guilliches y

Ranqueles en los toldos de Antiguan, este espuso á la reunion el objeto

y causas de su mensage, cuyo interesante motivo le habia impulsado á

emprender tan molesto y desagradable viage, en virtud del irregular

procedimiento de los indios, para desmentirlo si no era cierto: y si

tenia algo de verdad ¿porqué se queria sacrificar á Cayupilqui, á él y á

los muchos indios que se hallaban en Buenos Aires?

Los caciques Pablo, Calimacú y Ancafilú, con algun otro de los

principales, manifestaron su opinion; y se altercó en ella la mayor

parte de la noche en que se tuvo la sesion. Antiguan les dió en cara con

su proceder; protestó que vengaria la sangre de Cayupilqui y de las

demas víctimas que resultasen de esta felonía, procediendo contra sus

autores. Dijo que el gobierno de Buenos Aires habia creido de buena fé

la paz que se le habia pedido: habia igualmente accedido á la solicitud

hecha para que viniese en su nombre á asentarla el coronel D. Pedro

Andres Garcia, el cual quedaba ya en la frontera, esperando la

confirmacion de esta novedad, para seguir su marcha ó retirarse.

Ultimamente exigió una contestacion categórica, asegurando la mejor

buena fé por parte del gobierno; pero que temiesen los resultados,

porque ya no existian Carreras ni Ramirez que los habian comprometido,

faltándoles á todo lo que les habian ofrecido; y que hoy el gobierno,

libre de aquellos enemigos, aplicaria todas sus fuerzas para

destruirlos, y lo conseguiria bien presto.--Entonces los caciques

disidentes espresaron, que por muchos conductos habian sido informados

de que el gobierno trataba de sorprenderlos y atacarlos: que por lo

tanto creian deberse poner en armas, y que ciertamente lo habrian hecho,

si el no hubiese llegado. Adujo Antiguan otros muchos razonamientos de

conveniencia é interes. Les demostró los males de la guerra; la pérdida

de su comercio; la de muchos artículos de consumo entre ellos, que ya se

habian hecho como de primera necesidad; la inquietud y continua

agitacion en que vivian, huyendo de unos y temiendo de otros. Sin

embargo, uno ú otro de los Ranqueles manifestó su descontento, como

motores de los movimientos anunciados, y cuyas partidas habian invadido

por el norte nuestros campos. Acto continuo tomó la palabra el cacique

Neclueque, conocido por el _Platero_, manifestó razones que creia

poderosas para aceptar la paz, é impuso en tono amenazante á todo aquel

que fuese de contraria opinion.

El cacique principal y mas antiguo, Lincon, que habia sido mero

espectador de la discusion hasta entonces sostenida, siendo el mas

adicto á la paz propuesta, habló enérgicamente, y dirigiendo su

alocucion á los disidentes, les dijo: "Que el que no estuviese por la

opinion de la paz antes convenida, y pedida al gobierno de Buenos Aires,

se retirase en el instante de aquella reunion con todos los suyos: que

pusiesen en ejecucion sus planes hóstiles contra la provincia, que ellos

tambien pondrian los suyos para escarmentar á la faccion agresora y á

hacer una paz sólida y permanente, que les proporcionase un perpetua

sosiego á sus familias, que hacia algun tiempo no disfrutaban por causa

de los malvados: que en el momento el encargado Antiguan regresaria á

dar cuenta al Gobierno de lo resuelto, y conducir á la Comision que se

mantenia detenida en la Guardia de Lobos."

A virtud de este último razonamiento accedieron los disidentes,

aparentando entrar todos en la paz, que quedó sancionada: y

determinando, que cualquiera que dijese que el gobierno pretendia

sorprenderlos ó atacarlos, por este mero hecho debia ser muerto coma

perturbador de la paz; y Antiguan deberia marchar inmediatamente con un

enviado de cado cacique principal, que saludase al Coronel comisionado y

le acompañase en su viage, dando de este modo mas fuerza á la seguridad

de su oferta y decision: cuya conferencia habia presenciado el

intérprete del gobierno, que la ha referido de conformidad con el

emisario Antiguan.

El 19 de Abril estuvo de vuelta á la Guardia, á los diez y nueve dias de

haber salido de ella con catorca indios, parientes é inmediatos deudos

de los caciques á los fines expresados, con otras varias partidas de

comercio que pasaron á esta capital. La Comision, segun deja expuesto,

dió cuenta puntual al gobierno, y no se ocupo de otra cosa que del

arreglo y organizacion de sus trabajos, y de preparar los auxilios de su

marcha por unos desiertos de todo desprovistos, á mas de la penosa

empresa que dificultaba mas, el avance de la estacion de invierno.

Hubiera sido culpable en todo tiempo si se hubiese hecho indiferente á

unos reclamos que por su conducto debian llegar á oidos de la

superioridad. Ellos exigian que tomase una parte activa, para evitar los

males que su negligencia podia haber ocasionado. Cumplia con un deber

que le imponia la humanidad, para cruzar de un solo golpe la avaricia de

algunos hombres, cuyas miras tendian á la destruccion de nuestra

naciente labranza, posponiéndola á sus intereses privados. Grandes males

debian originarse, cuando se paralizaba por algun tiempo el curso de la

agricultura en un país que sin ella jamas progresará. Esta es la que

constituye la verdadera riqueza de las naciones: si se aniquila ó trata

de destruir, decae la industria: sin esta, la ruina de los estados es

inevitable.

En todos los partidos de la campaña resonaban los clamores de los

infelices labradores y ganaderos. Se habia formado una liga de

propietarios para arrojar á aquellos de sus hogares, con varios

pretestos que daban colorido á la injusticia, y que eran el velo que la

cubria. Estos hombres, ocupados de una escomunal ambicion, procuraban

eludir las mas activas medidas del gobierno; y la ley, que prescribe la

proteccion de las propiedades, la hacian servir á sus intereses,

sobreponiendo estos al celo de aquel, mientras que entregado á sus

meditaciones benéficas, formaba los planes mas útiles de conveniencia

general para la provincia. Pero el interes particular los entorpece,

alejando todo aquello que estaba en oposicion, con perjuicio notable de

la causa comun.

El número de esta clase perjudicial, por desgracia, se aumenta en

nuestra campaña; y seguramente la destruiria, arrojando de sus

poblaciones á la clase productora, labradora y ganadera, en la que está

refundido este trabajo, prevaliéndose al intento de una ley publicada

con un mas noble fin.

Cuando el gobierno hizo conocer al país sus verdaderos intereses, y las

riquezas que en ella se encerraban, hemos visto desprenderse de la

capital un enjambre de especuladores y ganaderos, y abarcar con sus

fondos considerable extension de terrenos; la mayor parte de estos,

poblados de antiguo tiempo, y aun defendidos de los indios por sus

poseedores, sin ser propietarios. Y hé aquí que por la codicia de

aquellos se han visto repentinamente hechos sus colonos; y por último,

arrojados de sus hogares con sus familias y haberes, atacados con

combinaciones judiciales las mas fuertes, para ejecutarlos al desalojo.

¡Qué injusticia y qué despotismo!

No podia la Comision ser insensible al llegar á sus oidos estos

clamores. No podia disimularlo sin dar cuenta al gobierno, prefiriendo

los intereses particulares á la ruina de tantos miserables. No: ella

llenó este sagrado deber, instruyendo sobre el particular y pidiendo un

corto remedio á tan grave mal. En la sencilla exposicion hecha á la

superioridad, la Comision no habló del abuso que se hizo del candor é

ignorancia de los que tenian mejor derecho por su antigua posesion á una

moderada composicion. Tampoco del silencio que generalmente se ha

guardado de este legal impedimento por los denunciantes en sus

adquisiciones, ni de los reclamos desatendidos de muchos en las

posesiones judiciales: solo contrajo su atencion á hacer respetuosamente

presente, se sirviese dispensar la proteccion y amparo á estas familias

y á sus intereses, porque en otra forma iban á ser víctima de la

miseria; perdiendo la provincia los brazos agricultores ya formados, sin

otro recurso que el de la mendicidad, que no podrian soportar con

resignacion, ni dejar de sentir del modo mas vivo la indiferencia con

que se mirasen sus ruinas. Por último, la Comision espuso, que estos

desgraciados tocaban ya la raya de la desesperacion; y no tanto se

empeñaban en permanecer en sus hogares, como en procurar terrenos donde

mudarse, aunque á costa de graves atrasos y quebrantos en sus haciendas

y poblaciones. Que entre estos se contaba gran número de labradores, y

muchos hacendados de mil, dos mil y tres mil cabezas de ganado, y á mas

los tauares, caballares y de cerda. Que era consecuencia necesaria de

este despojo la mengua considerable de nuestras cosechas de granos: pues

los propietarios no podian sostituirlas en muchos años. Que creia

oportuna una medida que acomodase á unos y aquietase á otros, contraida

á prevenir, por medio de una circular á los propietarios, que en el

término de un año no innovasen, ni perturbasen á los situados en sus

terrenos, dentro del cual procuraria el mismo gobierno proporcionarles

otros en que pudiesen retirarse con sus ganados. En comprobacion de lo

espuesto, tambien añadió la Comision, que solo en el terreno llamado la

Cañada del Toro, debian desalojarse mas de ochenta de estos labradores;

siendo muy probable que de los demas destinos, en solo el partido de

Lobos ascendiese y aun excediese el número de ciento cincuenta, y

enteramente imposible que pudiera llenarse este _déficit_ de brazos

labradores.

Diario de la expedicion de 1822 a los campos del sud de Buenos Aires Desde Moron hasta la Sierra de la Ventana · 第 4 / 19 段