Reptiles

Especie numerosísima y prodigiosamente variada.

Entre éstas hay algunas que reportan al hombre gran utilidad.

El _carey_, del orden de los quelonios; tortuga de gran tamaño,

apreciada por lo valioso del espaldar que lo cubre; éste es

transparente, de color amarillo, jaspeado de otros más obscuros;

su magnitud es grande, pues á veces tiene más de medio metro de

largo. Hacen las posturas de sus huevos en la arena de la playa,

ocasión que aprovechan los naturales para poderlos coger con suma

facilidad, volcándolos con las patas hacia arriba. A la vez se

aprovechan de los huevos, que son un rico manjar.

Los _saurios_ son abundantísimos, tanto en el mar como en los ríos,

esteros y lagunas.

El _caimán_, terrible animal que llega á alcanzar un tamaño gigantesco

(5 á 6 metros de largo y hasta medio de ancho), causa infinidad de

víctimas entre los indios.

Es de aspecto repugnante y de una ferocidad extremada, teniendo

especial predilección por los perros, á los que acecha en el momento

que los siente próximos.

Algunos indios cazan el caimán en su propio elemento: para ésto se

arrojan al agua armados de un fuerte bolo y de un trozo de madera

dura afilado por los dos extremos.

Cuando están cerca del caimán y abre éste la boca para engullirle,

el cazador introduce el brazo armado con el palo, cuidando de que los

extremos afilados se apoyen cada uno en una mandíbula, impidiendo de

este modo que pueda cerrarla, y en esta forma le hacen morir ahogado.

Estos animales serían muy numerosos, á no ser porque el padre encuentra

en los hijos un apetitoso manjar que consume con frecuencia, á pesar

de los cuidados de la madre.

_Chacón_, pequeño lagarto inofensivo que sólo gusta de los lugares

habitados: tienen un canto extraño, pues consiste en repetir su nombre

de un modo monótono y acompasado; sus uñas son finas y agudas y de

ellas se valen para andar por la pared, el techo y cualquier otro

sitio por plano que sea.

Para desterrarlos de un punto donde se hagan molestos no hay cosa

mejor que el humo del tabaco, con el que se asfixian y mueren.

_Iguana_, lagarto grande verdoso que abunda en los ríos: es inofensivo,

excepto una variedad del río Grande, que es tan terrible como el

caimán.

_Dragón volador_, lagarto pequeño que tiene adherida á la espalda dos

alas membranosas, de las que se vale para dar cortos vuelos. Se dice

ser venenosa su mordedura.

_Sagita_, muy parecido al anterior: hay quien cree que es una pequeña

culebra que, provista también de alas, vuela cortos trechos. También

se dice ser venenosa su mordedura.

_Dahon-palay_ (hoja de arroz), nombre aplicado por el parecido que

tiene con la hoja de esta planta, entre la cual se cría. Es de poco

más de un palmo de longitud, de cabeza triangular achatada y cubierta

toda ella de menudas escamas. La picadura, si no se acude á tiempo

á cauterizarla, acarrea una fuerte calentura que termina con la muerte.

_Alunolang_ y _San Diego_, muy parecidas á la serpiente negra del

Indostán. Su veneno es tan activo que causa la muerte casi inmediata

á la picadura.

El género _Pithon_ es muy numeroso en Mindanao.

_Laua_ (boas.--Son de colosal tamaño, viven en terrenos pantanosos,

en cavernas profundas y enroscadas á los árboles, desde donde acechan

el paso de cualquier animal en el que puedan hacer presa. Algunas

alcanzan 20 varas de longitud y hasta media de diámetro.

_Naja_ ó _serpiente de anteojos_; pequeña é inofensiva, le viene

este nombre porque su cuello está cubierto de un dibujo parecido á

unos anteojos.

_Bobas_, completamente inofensivas, habitan en poblados y su longitud

nunca excede de 3 á 4 varas.

Los _bactracios_ están representados con profusión en todo el país;

se multiplican de un modo prodigioso; así es que en el momento que

las lluvias forman la más pequeña charca, surge un número infinito de

ranas que ni de día ni de noche descansan en su monótono sonsonete,

haciendo insoportable su vecindad.

Peces.

Numeroso es este grupo de los vertebrados en las aguas de Filipinas;

la gran mayoría son de las mismas especies de los conocidos en el

Atlántico, con las variaciones consiguientes al clima y constitución

del fondo del mar en que viven, elementos que es indudable concurren

de un modo directo á las variaciones que en ellos se observan.

El _Holocentrum_.--De hermosos colores, rojo, dorado y plateado.

_Mesoprion_.--Especie de besugo de gran tamaño.

_Ambassis_, parecido al boquerón; el indio lo sala y prepara como

las anchoas.

_Salmonete_, es muy abundante y exquisito al paladar.

_Cofre_.--Su piel dura y huesosa opone una gran resistencia; es muy

parecido al lenguado.

_Rompe candados_.--Muy semejante á la pescadilla, más alargado que

ésta, pero su carne blanca y suave le dá una gran semejanza.

_Taraquito_, igual al bonito de España.

_Atún_, abunda en aquellos mares, por más que no sabemos el nombre

con que lo distinguen en Filipinas.

_Mugil_, de regular tamaño y sabrosa carne. La propiedad que tienen

estos animales de acudir al resplandor del fuego la aprovechan los

filipinos para pescarlos sin gran trabajo: encienden hogueras en las

vintas y en la playa, y cuando acuden los clavan con el arpón. Otras

veces emplean una red con bolsas donde caen los peces al saltar.

En Mindanao encienden en la playa hogueras ó forman hachas con maderas

resinosas, con lo que lo atraen á la orilla y entonces el pescador

le clava el arpón y lo recoge.

_El volador_, pescado que no excede nunca de una tercia: debido al gran

desarrollo de sus aletas se eleva sobre las aguas y vuela un largo

trecho. Algunas aves aficionadas á su carne lo espían y lo cogen al

dar el vuelo; otras veces se elevan tanto que vienen á caer en las

cubiertas de los barcos. Nosotros hemos tenido ocasión de examinar

algunos de éstos en el viaje á Filipinas, pues en los días de viento

eran muchos los que caían á cubierta.

_Tiburón_.--Este sanguinario animal, que vive á costa de sus

congéneres, es abundantísimo en los mares del Archipiélago. Los indios

lo comen cuando es pequeño, y si es de gran tamaño aprovechan las

aletas y cola que son objeto de comercio para exportarlo á China,

donde sacan de ellas una gelatina muy apreciada como alimento.

_Tintorera_.--También abunda mucho; sacan de ella los mismos beneficios

que del tiburón.

_Pez sierra_ y _Raya_.--De gran tamaño, del que se sacan bastones

muy apreciados, y á los que el indio atribuye extrañas virtudes.

_Bogoon_.--Pececito que no pasa de un decímetro de largo; se coge en

cantidades fabulosas, y después de salado y envasado en tinajas es

objeto de un importante tráfico.

Por último, mencionaremos el curioso dalag, con el cual acontecen

fenómenos que demuestran la extraordinaria vitalidad de este animal.

Al secarse algunos pantanos y arroyos donde éstos habitan se quedan

aletargados en el fondo, y cuando al cabo de algunos meses vuelven

las aguas, el dalag recobra la vida, volviendo á su anterior estado.

Algunas veces el indio no tiene necesidad de pescarlo; como se produce

abundantemente en las sementeras de arroz, donde hay una capa fangosa

en vez de agua, en la que el pescado circula con dificultad, mata á

palos los que necesita para sus comidas.

Su carne, aunque insípida, es blanca y constituye un manjar agradable

y sano.

Cuando el indio quiere dotar á sus sementeras de este pescado, hecha

la _semilla_, como ellos dicen, que consiste en soltar vivos en el

fango unos cuantos de éstos, y desde entonces sabe que no le faltará

dalag en el momento en que llueva.

Las sardinas abundan extraordinariamente en todo el S. del

Archipiélago.

En resumen: es tal la abundancia de pescado en las aguas filipinas,

que allí la industria de conserva, tan próspera en las costas gallegas,

encontraría una segura prosperidad, dada la abundancia y baratura de

la primera materia y su excelente calidad.

Anillados.

Este, que es uno de los cuatro grandes grupos ó tipos en que los

zoólogos dividen al reino animal, vertebrados, anillados, moluscos

y zoófitos, abunda mucho en las islas Filipinas.

Los anillados, asimismo denominados, articulados y entomozoarios,

se subdividen en nueve clases: insectos, miriápodos, arácnidos,

crustáceos, anílidos, helmintos, turbilarios, cestóides y rotalarios.

La fauna entomológica, ó sea la clase de los insectos, cuenta con

una representación brillantísima en el Archipiélago, existiendo en

él especies correspondientes á los diez órdenes en que se dividen:

coleópteros, ortópteros, neurópteros, himenópteros, cepidópteros,

hemípteros, dípteros, repípteros, parásitos y tesameros.

Entre los coleópteros, orden el más numeroso de la clase de los

insectos, son dignos de mención como habitantes de las islas,

las familias escaralecidos, malacodirindos y cerambicidos, cuyas

especies más notables son los llamados escarabajos y los luciolos ó

lampiridos, vulgarmente conocidos bajo el nombre de gusanos de luz,

que con su vivísima fosforescencia convierten á los bosques durante

la noche en fantásticas irradiaciones de luces esplendentes de colores

caprichosísimos y diversos.

El orden de los ortópteros encierra terribles enemigos para el

agricultor filipino, que, como los porfienlidos ó tijiritos, causan

grandes daños en huertas y jardines; los blatidos, corredores ó

cucarachas, por demás abundantes, hasta constituír una plaga verdadera

que puebla de huéspedes incómodos las casas y los buques; los mántidos,

fásnudos, locústidos ó saltamontes, grilidos y agrididos, voraces por

demás, singularmente los últimos, una de cuyas más dañinas especies,

la llamada langosta, ocasiona algunos estragos en los campos filipinos.

En la provincia de Manila existe un pájaro llamado Martín, propio

de la región índica, el cual causa daños de consideración entre las

langostas, toda vez que de ellas exclusivamente se alimenta. Por lo

tanto conceptuamos importante que por el Ministerio de Ultramar se

adoptasen aquellas medidas necesarias para que esta agridófaga avecilla

se extendiese por la isla de Mindanao, donde el voraz agridido destruye

instantáneamente leguas y leguas de frondosísimas plantaciones.

Al orden de los heurópteros pertenece el Termes Monocerus, denominado

también Anay ú hormiga blanca, que es un insecto notable, en cuya parte

alta lleva tres ojuelos, hallándose armado de durísimos dientes en

forma de tenazas, con los cuales destruye en pocos instantes maderas,

ropas, papeles, libros, etc. La única madera que no ataca es el molave

por su amargor y dureza extremada.

Las costumbres del Anay, terrible insecto para el indio filipino,

son en extremo curiosas y dignas de ser conocidas por el colono

peninsular, contra cuyos horrorosos estragos ha de adoptar gran número

de precauciones. El Anay habita en sitios húmedos, construyendo

con arcilla viviendas del tamaño de un hombre, tan duras y tan

fuertes que un carabao puede pasar por encima de ellas sin que sean

destruídas. Interiormente se componen estas habitaciones de celdillas

separadas por tabiques, donde las hembras, llamadas por los indios

_Reina de las hormigas_, deposita los 80.000 huevecillos que como

resultado de la cópula arroja al exterior. Aunque el Anay destruye

todas las maderas, excepto unas cuantas por su amargor y dureza,

la que con más placer destruye es la del pinabete.

De los Himmopleros, las familias más conocidas en Filipinas son

los Heterogínidos ú hormigas y apidos ó abejas. Las hormigas

constituyen huéspedes incómodos y molestos en las casas y dañinos

para la agricultura, y las abejas proporcionan á los salvajes y á

los indígenas grandes ganancias con la cera y la miel que producen

en los bosques, en cuyos árboles viven.

Entre los lepidópteros ó mariposas notables por sus matizadísimos

colores, se encuentra el gusano de la seda, que aunque podría ser

susceptible de grande y provechosa explotación, no lo es á causa de

que los vaguios y tormentas no lo dejan vivir.

De los Hemípteros se conocen en Filipinas sobre 550 especies, entre las

cuales se encuentran las chinches y cigarras, así como los pulgóridos,

notables por ostentar vivos colores, llevando sobre las alas manchas

en forma de ojos como los que se ven en la cola del pavo real.

Los más numerosos de todos los insectos filipinos son los dípteros,

ripípteros, parásitos y tisameros, los cuales constituyen enemigos

temibles para el hombre, mamíferos y aves. Entre los dípteros,

el género Lucilia, que es una especie de mosca, puede ocasionar la

muerte de las personas que sorprenda durmiendo con sólo depositar en

la boca y narices sus huevos, de los que se originan después larvas que

engendran perturbaciones orgánicas en extremo peligrosísimas. Pero como

la obra sublime de la naturaleza se halla basada en el equilibrio,

existen en aquellas regiones insulares dos familias de insectos

dípteros, los asilidos y los impidos, que vienen á ser para todos

los insectos dañinos lo que los milanos y gavilanes entre las aves,

puesto que con su punta-aguijón chupan la sangre de las mariposas y

larvas de que se alimentan.

Los miriápodos ó mil piés, llamados así porque el cuerpo de estos

animales es áptero, prolongado y dividido en considerable número de

segmentos, en cada uno de las cuales llevan un par de patas cuando

menos, viniendo á ser 24 ó más el total de estos miembros. Entre los

miriápodos filipinos merecen mención los escolopendras ó cien pies,

algunas de cuyas especies son eminentemente venenosas.

De los arsienidos encontramos en Filipinas gran variedad de escorpiones

ó alacranes venenosos y de arañas tejedoras.

Los crustáceos cuentan en las islas infinitas especies, que como los

cangrejos, las langostas, los langostinos y otras, viven en el mar,

en los ríos y en las lagunas, y constituyen un riquísimo y abundante

alimento para los indios, aficionados en extremo á todo género de

mariscos.

De las demás clases del grupo de los anillados, sólo habitan en los

mares y ríos filipinos la de los anilidos, cuyos órdenes, tubérculos,

dorsifranquios y abranquios, encierran entre otras especies las

lombrices de tierra y las sanguijuelas, que abundan en todos los

lagos y riachuelos de tan riquísimo Archipiélago.

Moluscos.

Importantísimo es este grupo en Mindanao, no sólo por lo numeroso de

sus especies, sino porque constituye la pesca de ellos una industria

productiva y susceptible cada día de asombroso desarrollo.

Los moluscos ó malacozoarios se dividen en seis clases: afalópodos,

pterópodos, gasterópodos, acífalos, tunicarios ó braquiópodos y

carrópodos ó briozoarios.

Aunque todavía no se hallan por completo exploradas las islas

Filipinas, su fauna malacológica cuenta en la actualidad con 2.500

especies de moluscos marinos y 586 terrestres y fluviátiles, motivando

tal abundancia la célebre frase de Kiseluz, consignada en su _Manual

de Conchiología_, de que las islas Filipinas son el _paraíso de

los moluscos_.

Entre los cefalópodos hay especies de sus órdenes dibranquiales y

tetrabranquiales, que como el pulpo, calamar, la jibia y el nautilus,

viven en aquellos mares.

Los géneros más notables de los pterópodos son los llamados Clio,

Puenmodermon, Hyaloca y Limacina, abundantes en el Archipiélago.

Pero los gosterópodos, con sus nueve órdenes, pulmonados,

undibranquios, imfirobranquios, tectibranquios, pectinbranquios,

tubulibranquios, gentibranquios, ciclobranquios y heterópodos,

constituyen la clase de los moluscos más numerosa de Filipinas y un

manantial inagotable de variada y suculenta alimentación, á la par que

conchas caprichosísimas por sus colores matizados y originales formas.

Los lamelibranquios, braquiópodos, órdenes únicos de la clase de los

acéfalos, también cuentan con numerosísimas especies en Filipinas.

Los lamelibranquios aparecen representados en los mares filipinos

por multitud de especies, siendo entre éstas las más notables

el tridacuagigas ó taclovo, cuyos valvus alcanzan hasta un metro

de longitud, no bajando su peso de 100 kilogramos, y sirven, una

vez extraída de ellos su exquisita y alimenticia carne, de pilas

bautismales para las iglesias; la placuna, placenta, que vive en

el cieno, á la entrada de los ríos, sin adherirse á parte alguna,

y cuyas vulvos, reducidas á láminas de dos pulgadas en cuadro planas

y transparentes, empléanse en las ventanas y miradores de Filipinas

en vez de cristales, toda vez que ofrecen sobre éstos la ventaja

de amortiguar la pureza del sol, consintiendo el paso de una luz

bastante clara. Pero sobre todas las especies, la de nulibranquios

y aun de acéfalos filipinos en general, hay que colocar la _avicula

Margaritifera_ ó madreperla, cuyo molusco está sujeto á una enfermedad

especial que produce esas concreciones de tanto valor en joyería,

conocidas bajo el nombre de perlas. La pesca de estas conchas

reporta grandes beneficios en Joló y en la Paragua, pero sobre todo

en Mindanao, donde los indios dedicados á la extracción de tales

conchas obtienen de su trabajo sumas cuantiosas.

De los fumicarios y briozoarios, animales más comúnmente llamados

moluscoides, conócense las especies del género ascidia, que para

defenderse arrojan chorros de agua, y los del pirozoma, que á veces

despiden una luz muy brillante, correspondiente á la primera clase,

y las de los géneros flusta, retipora y milleposa, comprendidas entre

los briozoarios.

Zoófitos.

Son llamados zoófitos ó animales plantas unos organismos sencillos que

indudablemente constituyen el paso entre los reinos vegetal y animal,

y que se hallan divididos en cinco clases: Equinodermos, Acalifos,

Pólipos, Infusorios y Espongiarios.

Las estrellas y los erizos de mar y la holothuria ó balate, objeto esta

última de considerable comercio en Mindanao, Joló, Visayas y en las

islas Carolinas y Palaos, corresponden á la clase de los equinodermos,

fraccionada en tres órdenes; los estelíridos, equinidos y holothuridos.

Los holothuridos, sumamente apreciados por los chinos, por suponer

que es un poderoso afrodisiaco, constituyen para ellos un manjar

exquisito, llegando á pagarse las especies stichopus y bodohschin,

abundantes en Filipinas, á elevadísimo precio.

Los acalifos, llamados ortigas de mar, abundan mucho en aquellos mares,

y entre los pólipos se cuentan los anémonas de mar, las madréporas y

los corales, que llegan á constituír en los mares filipinos numerosos

arrecifes sumamente peligrosos para la navegación, cuyos arrecifes

dan lugar con el tiempo á nuevas islas, como son la mayor parte de

las llamadas Carolinas y Palaos. Tanto las madréporas como los corales

son habitaciones, viviendas, fabricadas con el misterioso esfuerzo de

millares de millones de pequeños pólipos, que enseñan lo que pueden

aunados esos dos elementos primordiales, base del soberbio edificio

de la naturaleza, la asociación y el trabajo.

Los infusorios también abundan mucho en las aguas de Filipinas,

y de los Espongiarios encontramos la esponja y la canastilla de

Venus (Euplictilla espaciosa), únicamente propia de Filipinas, cuyo

zoófito se coge mucho en Cebú y parece más bien un vegetal marítimo

que una especie de espongiario, que un animal el que más se acerca

á las plantas, la que ha debido segregarse de la escala filológica

recientemente, como resultado de la admirable facultad transformatriz

inherente á todas las formas organizadoras.

Flora.

La flora de Mindanao, como la de todo país tropical, ofrece un aspecto

sorprendente, realzado con la exuberancia de vida que le presta la

vegetación portentosa, propia de los fértiles y ricos territorios

que la sustentan.

Allí se encuentran bosques inmensos poblados de árboles gigantescos;

parajes grandiosos á cuya vista se extasía el pensamiento del hombre

civilizado, poco habituado á la contemplación de la naturaleza

adornada con sus galas primitivas, mostrando en admirable desorden

las más apreciadas maderas, revueltas con otras plantas de frutos

riquísimos que, como el café, cacao, canela y algodón, se ofrecen al

hombre emprendedor en remuneración espléndida de sus afanes.

Las maderas, las fibras leñosas, esas cantidades inmensas de carbono y

de otros elementos químicos que las fuerzas vegetativas van acumulando

para que sirvan de armazón al vegetal, son asimismo de aplicación

utilísima para la industria.

Puede decirse que las maderas constituyen un artículo de los más

necesarios para el hombre.

La isla de Mindanao, cuyas maderas son tan excelentes como lo

demuestran los apuntes que acerca de sus clases, peso específico,

resistencia, etc., siguen á estas consideraciones, pudieran muy bien

ser objeto de una gran explotación de esta especie: elementos tienen

para ello.

Las florestas y las selvas filipinas son como las minas y el suelo

mismo del Archipiélago: manantiales inacabables de riquezas que con

el mudo, pero elocuente lenguaje de los hechos, llaman continuamente

á aquellos países á capitales y brazos que exploten los tesoros que

con tan pródiga mano ha derrochado allí la naturaleza.

Ya es hora, pues, que las riquezas españolas sean explotadas en

provecho de los intereses nacionales, y que por la incuria de unos

y la desidia de otros no seamos juguete de la ambición extranjera.

Para que estas noticias puedan ser consultadas con mayor facilidad

mencionaremos por orden alfabético todas aquellas maderas y demás

productos que sean de más valor ó de útil aplicación.

_Acle._--Primera magnitud. De madera rojo obscura, muy buena para

entablados, edificios y embarcaciones, es muy abundante.

_Achuete._--Para las comidas en substitución del pimiento (la semilla)

y también se usa como tinte.

_Alintatao._--Muy parecida al nogal; tiene aplicación para muebles

de lujo.

_Alcanfor._--Se han encontrado algunos ejemplares (canelo).

_Almáciga._--Abundantísimo en Surigao y Misamis.

_Amuguis._--Rojo claro, suele tener manchas plomizas; su tablazón es

excelente para edificios y embarcaciones; al labrarla despide un olor

muy desagradable, siendo poco apreciada por lo mucho que le ataca

el anay.

_Anagap._--De gran magnitud; su madera es amarilla clara; textura

fina y rompe en astilla larga. Es poco apreciada en construcción civil.

_Antípolo._--De primera magnitud; abunda en todo el Archipiélago;

de color amarillento y manchas blanquecinas; su textura es estoposa,

y no tiene otra aplicación que para tablazón y embarcaciones menores.

_Anubión._--De segunda magnitud; madera amarillenta parduzca, es muy

apreciada en el país para los piés derechos de las casas.

_Apiton Balao._--De primera magnitud. Su madera, de color ceniciento

verdoso con manchas claras, destila resinas muy olorosas que se

emplean en ebanistería. (Muy abundante en Mindoro).

_Bacao._--La infusión se emplea para preservar las redes de la

putrefacción.

_Bancat._--De primera magnitud. Su madera es amarilla, oro verdoso

y muy resistente para edificios, muebles y barcos; muy abundante en

Mindanao y Mindoro.

_Balete._--En medicina se aplica para la curación de heridas.

_Balibago._--Se emplea en la fabricación de papel, y con sus filamentos

se tejen cuerdas muy resistentes.

_Bolonquita._--Madera rojiza con vetas negras, muy apreciada.

_Balao._--De primera magnitud; produce una gamo-resina que lleva su

nombre, muy olorosa y aplicable al barnizado de muebles. Su madera es

de color amarillo claro ó ceniciento verdoso, y á veces es de tintes

rojizos, manchado de amarillo; su textura es mediana y muy variable;

es usada en construcción civil y para la fabricación de canoas.

_Bamalagui._--De primera magnitud. La madera es apreciada en

construcción civil por sus buenas cualidades de elasticidad y

resistencia; es de color blanco sonrosado con manchas cenicientas,

y á veces de un rojo claro muy igual; su madera es sólida y resistente.

_Baticulin._--Madera blanca amarillenta, muy floja y porosa; se labra

con facilidad y adquiere buen pulimento.

_Betis_ (_azaola betis_.)--Es de primera magnitud, y su madera

apreciadísima en construcción naval, no tiene rival para quillas. Es

de color rojo variable, de textura sólida y poros poco visibles.

_Banaba._--Hay dos variedades, de la misma especie ambas. Es árbol

de mediana magnitud y alcanza de 10 á 12 metros de altura. Es muy

apreciada por su dureza y ser incorruptible bajo del agua.

_Bejuco._--Uno de los vegetales más útiles y de más general aplicación

en el Archipiélago. Se emplea entero y partido para cuerdas y en el

amarre ó sujeción de cuanto pueda ser necesario, sin que en ningún caso

deje de ser utilísima su aplicación. Su longitud es extraordinaria,

pasando ordinariamente de 100 metros. Hecho fibras muy finas y

perfectamente limpias de la substancia interior, se fabrican tejidos

de gran finura, y exportado á Europa se emplea para el tejido de

asientos de rejilla.

_Calamausauay._--Primera magnitud, y madera muy apreciada, de color

blanco sonrosado hasta el rojo subido, textura sólida.

_Cauayang._--Esta caña del género bambusa, que alcanza á veces hasta

uno y medio y dos decímetros de diámetro, tiene en Filipinas muchas

aplicaciones. Enteras constituyen el armazón y piés derechos de las

casas ordinarias del indio, para formar balsas, en las que se hace el

tráfico por los ríos, acueductos, vasijas de todas clases, cestas,

muebles, aparatos de pesca, puentes, armas, cuerdas, y hechas tiras

tejen unos tabiques que en el país son irreemplazables.

En resumen, que esta planta, á semejanza del cocotero, la nipa y el

bejuco, constituye un don inapreciable en los países tropicales.

_Calantas ó cedro._--De primer orden. De color rojo carne, ladrillo y

amoratado, y á veces sonrosado; textura grosera y poros muy marcados;

su olor es muy agradable. De inmejorable calidad; se emplea para los

cajones de tabaco.

_Canela ó calugac._--La hay en abundancia en Sibuguey y Lanao

(inmediaciones de la laguna), abunda en los montes, y su jugo tiene

propiedades medicinales.

_Calumpong._--De primera magnitud, madera poco apreciada que sólo se

emplea en tablazón.

_Culong-manoc._--De mediana magnitud. Su madera, que es de buenas

cualidades, se emplea en construcción civil y ebanistería. Su color

es variable, del blanco sonrosado á rojo de ladrillo.

_Camagón._--De segunda magnitud, muy parecido al ébano; su madera es

negra, con vetas rojas ó blancas, adquiere buen pulimento, se emplea

en bastones y muebles de lujo.

_Camayugan._--Dá excelentes resultados en la construcción. De grandes

dimensiones; color variable de rojo claro, violado y rojo encendido

y tostado, de textura compacta, y en algunos se nota un olor fuerte

y agradable de viviendas.

_Café y cacao._--Abunda y se dá de excelente calidad.

_Cabo negro._--Sumamente útil por la hilada que de él se extrae;

es artículo de exportación.

_Clavero._

_Calumpit._--De segundo orden. Madera de color amarillento sucio,

textura floja con poros pequeños. Muy á propósito para trabajos

de adorno y con la corteza se hace un tinte especial para teñir

el algodón.

_Camuning._--De tercera magnitud; color amarillo con vetas ondeadas

y manchas parduzcas; textura compacta y gran dureza y resistencia;

adquiere buen pulimento y tiene aplicación para ebanistería. Muy

parecido al camagón.

_Dita._--Substituye á la quina para la curación de fiebres.

_Dinglas._--De primera magnitud; color rojo parduzco, textura fina

y poros de mediano tamaño, siendo muy refractario al _anay_.

_Dungol._--De madera rojiza amoratada, textura sólida, fibras

comprimidas y poros poco visibles; tiene un olor particular que

recuerda al del cuero curtido; muy difícil de labrar, es muy

abundante. Árbol de gran magnitud.

_Damal._--Madera sumamente blanda, aunque resiste; se emplea para

tornear.

_Ebano._--De color negro, madera apreciadísima para muebles de lujo

y fabricación de carbón de pólvora (difiere del camagón en que no

tiene vetas blancas ni amarillas).

_Guijo._--De primera magnitud, muy abundante, de madera rojiza. Se

emplea en construcción y para carruajes; en Mindanao alcanza

dimensiones colosales.

_Ilang-ilang._--Arbol de madera blanca sin aplicación alguna, pero

sus flores, de las que se extrae la célebre esencia de su nombre,

lo hacen sumamente apreciado. Abunda en Butuan.

_Ipil._--De primera magnitud, gran tamaño y dureza; su madera es

rojiza y de aprecio (muy á propósito para exportarla á Europa, donde

sería de aplicación en las vías férreas).

_Lauan._--De gran tamaño, segrega una resina que se emplea en Visayas y

Mindanao en substitución del incienso. Su madera es muy poco estimada

en construcción, no teniendo otra aplicación que la construcción

de pancos.

_Lanete_, segundo orden, madera fina, blanca de hueso ó ceniza;

se construyen sillas iguales á las de Vitoria. Muy apreciada para

construcción de muebles.

_Malatapay._--Para construcción de muebles: de tercer orden.

_Malarujat._--De grandes dimensiones, madera amarillenta, vetas

y visos morados; dá buena tablazón y se usa en construcción y en

muebles ordinarios.

_Malatumbaga._--De grandes dimensiones, madera color rojo carne ó

ladrillo, de textura compacta y de fácil labra; se saca buena tablazón

que se emplea en cajones.

_Mayapis._--De gran magnitud, madera rojiza con vetas plomizas, es

blanda y poco resistente, sólo se emplea para cajones y construcción

de pancos; cortada su madera se vuelve negra, es muy apreciada en la

ebanistería para muebles finos.

_Malabonga._--De segundo orden, muy abundante; pero poco apreciada

por ser muy atacada por el _anay_.

_Mangachapuy._--De primera magnitud, de color blanco y colorado. Se

encuentra en todo el Archipiélago y se usa en la construcción de

edificios y embarcaciones.

_Manungal._--Llamado árbol de la quina; con su madera se hacen copas

que dan al líquido que contenga un sabor amargo muy pronunciado,

que surte los mismos efectos que la quina.

_Mangasinoro._--Muy grande y abundante; pero su madera no tiene

resistencia para el empleo en construcción.

_Molave._--Alcanza hasta 20 metros de altura y un diámetro en el

tronco de 0,60. Madera de gran valor y la más apreciada en el país,

su consistencia y duración es casi eterna. Resiste debajo del agua,

sin que desmerezcan sus buenas cualidades.

De gran magnitud, de color amarillento verdoso ó pardo, es la mejor

madera para piés derechos en la construcción de edificios, por ser

impenetrable al anay.

_Narra._--De primera magnitud. Muy apreciada y de color encarnado,

parecida á la caoba; la variedad blanca es más inferior; sus grandes

dimensiones permiten sacar tablas para soleras que miden de 15 á 20

metros, siendo susceptible de adquirir un hermoso pulimento.

_Nato._--De primer orden; madera blanca sonrosada con manchas rojizas

muy finas y muy abundante en Mindoro, muy apreciada como madera de

sierra en construcción civil ó naval.

_Nipa._

_Pagatpat._--De segundo orden. Crece en las orillas del mar, en

los ríos, y sobre todo, en el mangle; su madera es muy dura, pero

esponjosa y de poco peso, y se emplea en las obras hidráulicas.

_Palo María._--Arbol que adquiere gigantescas proporciones: es muy

apreciado, porque además de su útil aplicación para arboladuras,

se extrae de él aceite, brea y un excelente bálsamo para curar las

heridas.

_Palma brava._--Se usa en edificios, estacadas y canales, es de muy

bonito veteado para los bastones.

_Sampaloc ó tamarindo._--Además de su fruta, de la que se extrae un

ácido para refrescos, se utilizan las raíces en ebanistería.

_Santol._--Alcanza hasta 12 metros de altura. Dá una fruta muy

apreciada del indígena; su madera es fuerte y de bastante duración.

_Sibucao._--Madera rojiza anaranjada. Sumamente apreciada por la

materia colorante que segrega el tronco; su parecido al campeche, pero

muy superior á él; se hace mucha exportación de esta substancia. Los

indios emplean la madera para clavazón de barcos.

_Tangile._--De primer orden y madera roja tostada. Por la magnitud

de su tronco lo emplean los naturales en la construcción de canoas.

_Teca._--Arbol de gran magnitud, de madera incorruptible, por lo que

después del molave es la más apreciada, es poco conocida en Filipinas,

y en Mindanao y Joló es donde principalmente abunda.

_Tíndalo._--De gran magnitud, de madera rojiza al cortarla y negra

con la acción del tiempo, es apreciada en ebanistería.

_Yacal._--Muy apreciada, es celebrada la corpulencia de su tronco,

que llega á alcanzar 20 metros y cerca de uno de diámetro; es la

mejor madera para embarcaciones del país.

_Tabigui._-- El fruto de este árbol dá buenos resultados en la curación

de humores sifilíticos. Su madera es tintórea.

Tabla comprensiva de las condiciones de las maderas reseñadas.

Nombres. Elasticidad. Peso Resistencia.

Específico.

Carga.

Acle 0'004-5'751 0'709 40'594

Amuquis 0'005 0'538 23'924

Anagap 0'006 0'486 23'465

Antipolo 0'007 0'595 34'235

Anubión 0'005 0'593 25'765

Apiton 0'005 0'615 21'624

Banaba 0'0035 0'776 29'820

Bancal 0'005 0'521 31'804

Bansalagui 0'002 0'676 58'087

Baticulin 0'005 0'500 21'394

Batitinan

Balao 0'0037 0'393 31'545

Betis 0'0026 0'719 31'718

Bolonguita 0'003 0'789 34'967

Clamasanay 0'0037 0'643 38'533

Calantas (cedro) 0'0075 0'563 21'222

Calumpong 0'0046 0'765 34'679

Calumpit 0'0044 0'666 22'692

Camagon 0'0022 1'155 40'028

Camayuan 0'0032 0'788 35'341

Camunig

Cubi 0'0034 0'581 41'237

Culing-manoc 0'002 0'773 46'699

Dinglas

Dungon 0'003 0'833 35'140

Ebano 0'0022 1'153 40'028

Guijó 0'0035 0'685 49'746

Ipil 0'0024 0'7 5 44'658

Lanete 0'0068 0'495 26'829

Lanutan 0'002 0'784 32'667

Lanan

Macasin 0'0052 0'683 28'526

Malahonga

Malacaduis 0'0028 0' 80 24'845

Maralujat 0'0046 0'641 27'375

Malatalang 0'004 0'662 31'286

Malatapoy

Malatumbaga

Mangachapuy 0'003 0'766 33'127

Mangasinoro

Marang 0'0048 0'465 20'704

Mayapis 0'004 0'511 26'915

Molave 0'0035 0'819 41'552

Narra 0'0037 0'634 41'529

Idem blanca 0'0037 0'615 36'347

Nato 0'003 0'379 31'286

Pagatpat 0'0014 0'898 63'263

Palo-María 0'004 0'7 3 36'334

Palo-nopuy 0'0035 0'571 25'368

Panguisan 0'0028 0'745 35'127

Pasac 0'0035 0'785 27'145

Santol 0'0032 0'470 26'312

Supa

Tangile 0'004 0'603 29'676

Tíndalo 0'0034 0'809 39'539

Yacal 0'0032 0'925 54'981

La familia de los gramíneas se encuentra representada por más de 4.000

especies; entre éstas las más importantes son: el palais (arroz), maíz,

caña de azúcar y el bambú, que toma consistencia leñosa adquiriendo una

gran resistencia que, unida á su extraordinaria magnitud, proporciona

al indio excelente material para construír sus viviendas, puentes y

otras infinitas aplicaciones.

Otras, en cambio, son sumamente perjudiciales como el «cogon»,

que ocupando grandes extensiones de terreno sin producir ningún

beneficio, sirven sólo para que la langosta, encontrando en los

cogonales excelentes semilleros, se propague de un modo fabuloso.

Los helechos son muy numerosos en el país; sólo encontramos que

tenga una positiva utilidad el llamado Nito, con el cual teje el

indio petacas, sombreros, salacos y otra infinidad de objetos.

Como final mencionaremos todas aquellas plantas que por sus productos

ó aplicación sean de alguna utilidad.

Se extrae aceite de una fruta parecida á una pequeña aceituna que

llaman los naturales «Lumban» y del «Linga», cuya semilla es muy

parecida á la del lino.

Sacan filamentos para tejidos del Maguí ó Piña y para cordelaje del

Abacá y otros menos importantes.

Substituyen el jabón: el gogo, bansicalay, papaya y otros.

Como plantas alimenticias, aparte del palais, camote y ubi, que

sirven de alimento en todas las islas del Archipiélago, lo mismo

que el plátano, cuya riquísima fruta constituye uno de los artículos

más importantes en la alimentación de los naturales, la manga, piña

(anana), mangostan, que sólo se produce en Mindanao y Joló, chicos,

ate, santol, lanzon, guayaba y el naranjo y limonero, que han sido

importados de España.

Existen también infinidad de plantas medicinales cuya eficacia la

consideramos en su mayoría muy dudosa.

Abundan las flores, que á la belleza unen la embriagadora fragancia

de su perfume. Entre éstas se distinguen el ilang-ilang, la sampaguita

y la azucena.

Como se vé, la riqueza forestal en Mindanao es extraordinariamente

variada, por más que aquí sólo mencionamos aquellos productos más

importantes y alejándonos de las clasificaciones botánicas á fin de

que resulte algo extractado nuestro trabajo.

Razas que Pueblan la Isla.

La población indígena de Mindanao puede dividirse en los grupos

siguientes:

Los aborígenes ó primitivos habitantes de la isla llamados _aetas_,

negritos ó mamanuas, sumamente refractarios á la civilización,

habitan en el interior de los montes haciendo una vida errante y

retraída de todo trato social con los pueblos vecinos. Se encuentran

en algunos montes de Surigao y Butuan, corriéndose hacia el S. hasta

las inmediaciones del seno de Davao. Ocupan las márgenes de la laguna

de Sapongan y las islas del N.

_Malayo-mahometanos_. [3]--Los malayo-mahometanos, que dominan en toda

la parte S. de Mindanao, extendiéndose hasta las grandes lagunas del

centro y en muy pequeño número en algunos puntos de la costa N.

Difícil sería hacer un verdadero estudio de la raza mahometana de

Filipinas. Constituída por la mezcla constante entre la raza árabe

invasora y las diferentes tribus del país, su constitución es un

conjunto abigarrado, en el que han desaparecido casi por completo

los caracteres etnológicos de los primeros invasores.

El idioma se encuentra en caso análogo. Los panditas ó sacerdotes

se transmiten de unos á otros el conocimiento del idioma árabe, el

que necesitan para sus prácticas religiosas; pero la masa total de la

población habla mezcla confusa de visaya y árabe con palabras tomadas

en cada punto de los pobladores que existían cuando el mahometano

conquistase el territorio, constituyendo un idioma dificilísimo de

entender por la algarabía consiguiente á la intercalación de palabras

de distintos dialectos, según la localidad del que lo habla.

El moro oceánico es en general de regular corpulencia, estatura

mediana, de color cobrizo amarillo, propio de la raza malaya; ojos

obscuros y rasgados, cejas pobres, nariz roma y labios delgados, por

más que el uso del _bullo_ no permita apreciar esta circunstancia;

la cara resulta enjuta de carnes aunque ancha por lo saliente de

los pómulos. Los panditas y otros jefes se dejan crecer el bigote,

pero fuera de estos casos el moro se arranca los pocos pelos que

constituyen su barba. La cabeza se la suelen afeitar, pero una vez

casados todos se dejan el pelo largo. Su pecho es robusto, de torax

desarrollado, á propósito para las rudas faenas que soportan en el

mar y en particular en la pesca de la perla.

El traje, aunque varía según la localidad, guarda relación en los

detalles generales.

En Mindanao los hombres usan camisa partida, pantalón ancho y pañuelo

en la cabeza arrollado en forma de turbante; las mujeres visten de

blanco, llevando una especie de saya que llega poco más abajo de

la rodilla.

Por influencia del clima, como ocurre al indio, el moro es apático

y abandonado; reservado y suspicaz, pocas veces dá á entender sus

pensamientos, que oculta hasta en lo más insignificante y baladí.

Celosos de su nobleza, que fundan en larguísimos abolengos, son

extremadamente orgullosos. Les gusta relatar los hechos de sus

antecesores y las distinciones ganadas por éstos en la guerra, cuya

historia se repiten unos á otros durante las largas horas de sus

reuniones amigables, llamadas _Vicharas_.

Su ilustración es escasísima y reside en determinados individuos;

pocos saben leer y menos escribir, á excepción de los dignatarios,

que sólo por este concepto monopolizan los puestos y poco ó nada

hay escrito sobre su lengua, que viene á ser, como ya hemos dicho,

una mezcolanza de la árabe con muchas palabras chinas, malayas,

tagalas y visayas.

El moro, enemigo taimado y audaz, no perdona nunca medio alguno

para causarnos el mayor mal posible; protegidos por la obscuridad

han caído sobre pueblos inermes, ocasionando innumerables víctimas,

haciendo centenares de cautivos; encastillados y defendidos por los

bajos y arrecifes que circundan sus islas, están siempre listos para

sorprender las embarcaciones que por allí se aventuran, cautivando

á sus tripulantes y haciendo buena presa de los cargamentos.

El moro fué siempre un hombre terrible en la guerra, y lo mismo en

Mindanao como en Joló; el número de su fuerzas no es conocido, porque

allí donde hay un moro hay un guerrero; vá siempre armado con lanza,

_cris_ ó _campilan_, armas que nunca abandona, que son compañeras

inseparables suyas, y que maneja con una rara habilidad; acostumbrado,

como el indio, al clima en que vive y á las fatigas de su azarosa

vida poco necesita para cubrir sus atenciones; bástale un puñado de

arroz, las frutas que el bosque le brinda, la pesca que abunda en sus

playas y el agua de sus pantanos. Cuando se pone en marcha no atiende

sino á sus armas, duerme á campo raso, come lo que encuentra á mano,

siendo esta propiedad tan inherente de su vida que para él, el mal

alimento no constituye quebranto alguno.

Dotado de grande astucia, nunca se presenta en el llano en caso de

guerra, prefiere lo intrincado de sus bosques, lo inaccesible de sus

playas, donde se defiende con esa terquedad que le es común y con

ese fanatismo peculiar al mahometano.

Atento primeramente á la seguridad de la familia, elige para situar

sus poblaciones los puntos pantanosos de la playa, en la que vive con

toda comodidad sí, pero rodeado siempre de precauciones, importándole

poco la vecindad de las aguas, que para el moro, criado en ellas,

la cosa más natural y más sencilla es el paso á nado de cualquier

río por ancho y caudaloso que éste sea.

Sitúa sus fortalezas llamadas _Cottas_ en los puntos culminantes que

por su posición dominan el pueblo donde se avecina. Estos fuertes

los constituyen una doble estacada rellena de tierra y piedras, que

forma un macizo de 6 á 8 metros de espesor y 8 á 10 de altura. Allí

parapetados esperan, con la calma que dá la impunidad, hasta

descargar sus armas á boca de jarro sobre el enemigo, resguardados

en los _manglares_ que por lo regular rodean sus cottas, é impiden

la entrada en ellas de no ir provisto de guía.

Fabrican sus armas, á las que dan buen temple, siendo en algunas

el trabajo muy esmerado. Estas consisten, generalmente, en una hoja

acerada de formas variadas y de 40 á 60 centímetros de longitud, que

por medio de una espiga montan en un puño de madera, sujetándole al

arranque de la hoja con una virola trincada con hilo metálico, que sube

en forma de adorno hasta el pomo. Este suele tener la forma de doble

pico de loro. Las vainas las hacen también de madera, en dos piezas á

lo largo, sujetas con abrazaderas de bejuco ó de latón. Para el asta

de sus lanzas suelen emplear la madera del _Guijo_ ó el _Palasan_,

especie de bejuco, grueso y consistente.

Usan armas de fuego, siendo éstas fusil y cañón, de antiguos sistemas,

desechos del Ejército, por más que tengan algunas de retrocarga y

de repetición. También emplean un pequeño cañón llamado _lantaca_,

de uno á cuatro centímetros de calibre. La mayor parte de estas piezas

proceden de las embarcaciones que en sus antiguas correrías apresaron,

si bien las lantacas son fundidas en el país, donde de muy antiguo

las fabricaban.

La manera de combatir el moro es por demás original; cubierto con su

rodela, armado de cris ó campilan, se presenta al enemigo, al que

aturde ó desorienta con sus innumerables saltos y sus penetrantes

gritos; ya á su altura casi, amaga un ataque; ya con increible

ligereza, colocado á 10 pasos, parece limitado á la defensa, y de

pronto, lanzándose sobre el adversario, le dá golpe mortal.

El campilan, arma que usa con preferencia, mantiene en el puño una

especie de cola formada por mechones de cerda, y en su danza guerrera

vuelve rápidamente la hoja, presentando á la vista del enemigo, para

aturdirle, aquel largo penacho que se agita, con cuya operación llama

la atención del enemigo, le aturde y cuando le encuentra descubierto

le ataca con increible rapidez.

Tienen una habilidad especial para arrojar las flechas y la lanza

desde la altura de sus parapetos, atravesando distancias grandes con

certera puntería.

Los llamados _Juramentados_ son entre ellos los más temibles;

estos fanáticos hacen voto de morir matando, creyendo así conseguir

irremisiblemente el Paraíso. Las más de las veces son condenados á

muerte, que de este modo intentan redimir su vida, si después de dar

muerte á algún soldado consiguen escapar llevando el armamento del

muerto. En estos casos no hay para ellos obstáculo alguno, pues ciegos

en su furor todo lo salvan con tal de conseguir sus designios. Se

han visto casos de presentarse tres de estos fanáticos, después de

sorprender los centinelas de un cuerpo de guardia, y aprovechándose

de la negligencia del soldado indio acuchillar toda la guardia antes

de que ésta pudiera tomar las armas.

En la campaña de 1876, dos de estos desgraciados pretendieron volar

el polvorín del fuerte de Afonso XII (Joló), y atravesando el recinto

de los primeros centinelas lograron pasar el pueblo, no obstante la

exquisita vigilancia de los nuestros, llegando hasta arrojar por

encima de la estacada una especie de pucheros pequeños llenos de

pólvora y provistos de su mecha, que hubieran causado grave trastorno

á no equivocar el punto del ataque.

Por lo descrito puede deducirse con cuánto conocimiento y precauciones

debe llevarse la guerra á estas gentes, donde es enemigo hasta

el clima, que ocasiona las terribles calenturas palúdicas que han

diezmado siempre nuestras expediciones.

En la campaña de Joló en 1876, llevada á cabo por el General Malcampo,

la mayoría de las bajas ocurrieron en los mangles, donde quedaron

encenagados hombres y pertrechos.

Los moros de Mindanao son recelosos, hipócritas, y como todos los de

su especie, fanáticos por sus creencias. Constituídos en gobierno,

obedecen directamente á los Dattos, los cuales, para su sostenimiento,

cobran de todos sus subditos, ya sean ó no moros, una contribución

llamada _Pagdatto_, que consiste en un jabol, un bolo y veinte gantas

de palay por cada matrimonio. Los Dattos dependen de un Sultán, Jefe

superior de la isla, que á su vez gobierna sobre los mandarines y

otros tantos Radjas, formando una confederación que comprende todas

las tribus ó sus rancherías. En cada una existen las siguientes

autoridades: el _Tuang_ (Gobernadorcillo), el _Cuano_ (Teniente de

justicia), el _Lamudia, Nacuda y Timuay_ (Jueces 1.º, 2.º y 3.º),

el _Gangalia_ (alguacil), el _Baguadato_ (Principal ó _cabeza_)

y _Maraddiadinda_ (Primogénito de id.)

Los Dattos suelen distinguirse de la gente del pueblo en el mayor

adorno de sus vestidos, en los que usan botones dorados, y en la

costumbre de llevar siempre el pañuelo en la mano y seguirle algún

esclavo con la caja del bullo.

Su jerarquía religiosa se compone de los llamados _Sarip y Pandita_,

sacerdotes que celebran las ceremonias de sus ritos en el _Langa_

(mezquita ó camarín.) En el Sambayang (tiempo de Pascua), que dura

unos siete días, está prohibido á todos los creyentes probar alimento

alguno, y sólo soportan este riguroso ayuno, merced á una ligerísima

colación que toman á media noche, hora en que creen dormido á su Dios;

pasado este tiempo se purifican todos con un baño general, y celebran

la fiesta con grandes comilonas, en las que figuran preferentemente

unas sopas condimentadas con aceite de coco, llamadas _Ponian_ y

_Sindo_. Les está prohibido asimismo comer carne de cerdo y el uso

de bebidas espirituosas.

Para los casamientos han tomado ceremonias de los primitivos

habitantes, si bien, estando admitida la poligamia, toman todas

las mujeres que pueden mantener. Si el pretendiente pertenece á la

categoría de _Bacungtao_ (hombre de pró), tiene que regalar á la

novia de uno á seis esclavos por vía de declaración, y durante el

tiempo de las relaciones, arroz, buyos, tuba, etc.; si el casamiento

no se lleva á cabo puede el novio reclamar lo entregado, siempre que

la culpa sea de ella, en cuyo caso recibe, además, un esclavo.

La costumbre que tienen para efectuar sus enlaces es verdaderamente

especial. Cuando forman el proyecto de buscar esposa, mandan á

uno de sus amigos de más representación á casa de la novia para

solicitarla del padre ó pariente, el cual, oído el parecer de la

pretendida y siendo favorable, contesta desde luego que puede ir el

novio por ella. En su vista éste se dirige á la Mezquita y llama

al Iman, en cuya compañía reza las oraciones marcadas, y luego

después ambos marchan á casa de la doncella, ante la que se paran,

preguntando el pretendiente desde fuera si puede entrar. El padre,

que sale á la ventana, contesta afirmativamente, y en el momento de

intentar el pretendiente abrir la puerta, salen todos los parientes

de la doncella y se arrojan sobre él, simulando un ataque en el que

ellos le amenazan y él se defiende, arrojándolos los objetos que para

regalo lleva uno de sus esclavos ó servidores en un gran bolsón que

contiene los presentes de la novia. Después de este paso, y cuando

el campo se ha despejado, sube el novio la escalera de la casa,

entrando con el Iman en la habitación donde se encuentra la señora

de sus pensamientos muelle é indolentemente tendida en un cogín;

preséntale él sus respetos; su acompañante, haciéndola levantar, la

coge por la cabeza dándola dos vueltas á la derecha, y, finalmente,

asiendo la mano del novio, la coloca sobre la frente de la novia,

la que inmediatamente se cubre el rostro en señal de rubor. Retírase

luego el Iman, dejándolos solos. El novio prueba á besar y abrazar á la

novia, defendiéndose ésta á mordiscos y arañazos; logra él cogerla;

ella chilla y huye, y así se están una hora larga, corriendo el

uno en pos del otro entre las risas de ella y los juramentos de él,

hasta que el padre penetra en la habitación, manifestando que puede

darse por satisfecho de la pureza de su hija, y entonces el novio

deja la casa para ordenar los preparativos de la boda, que empieza

aquella misma noche y dura otras dos más, con grandes comidas, bromas y

jaleo de los convidados. El aspecto de esta fiesta es interesantísimo

en la última noche, después de la cena, hora en que se ultiman las

ceremonias del enlace. La novia, en poder de sus madrinas, cambia el

traje de su vida honesta por el que le lleva su señor, y mientras

tanto, á los acordes de una música y el canto de los concurrentes,

cuyo compás llevan todos colocados en cuclillas, golpeando el _sahig_

(tejido de cañas del piso) con unos baquetones de madera, dos ó tres

doncellas ejecutan el baile conocido por el _Paujalay_, que amenizan ya

con dulces y provocativos balanceos, en los cuales ora tocan el suelo,

ora se yerguen risueñas, dejando adivinar en sus ligeros trajes todo

el incentivo de sus encantos, ó ya, en fin, con ademanes nerviosos,

en cuyo espectáculo arrebatador é indescriptible se pasan las horas

sin sentir, en el mayor arrobamiento.

Concluida la fiesta, el emisario primitivo conduce la doncella á la

casa del señor entre la algazara y chanzonetas de los convidados,

que satisfechos y llenos de gozo abandonan también la casa paterna

para ir á sus hogares.

Para solicitar las concubinas se acostumbra mandar un emisario á

la casa de los padres con el cris ó campilan del pretendiente, en

cuyo nombre, una vez tomada la venia, contrata con la doncella las

condiciones de la concesión, y seguidamente la lleva á la morada de

su dueño. Cuando se trata del Sultán, el emisario, sin tomar permiso

de los padres, expone á la pretendida el objeto de su comisión, que

todos acatan con las mayores muestras de satisfacción, llevándose

la muchacha sin otras ceremonias. En todos estos contratos, para no

herir la suspicacia se procura que el mercurio sea por lo menos de

la categoría de la mujer.

Con la misma facilidad llevan á efecto los enlaces que la separación

de los esposos, que tiene lugar por la sola voluntad del varón,

perdiendo la repudiada todo derecho al que fué su señor, el que la

devuelve á su familia ó la deja en la calle abandonada á sus propios

recursos. Los hijos habidos en esta unión quedan siempre con el padre,

á menos que ellos quieran irse con la madre, y en ambos casos tienen

derecho como los demás á la herencia de los dos.

En sus bautizos, que celebran según los ritos, acostumbran á tener

grandes comilonas, cuya importancia varía según los padrinos, y uno

de sus preceptos más respetado es la circuncisión, que llevan á cabo,

como muchas razas filipinas, no sólo con sus descendientes, sino con

todos los que hacen vida común con ellos.

Para enterrar sus difuntos tienen cementerios señalados, y la fiesta

fúnebre se reduce á colocar sobre la sepultura del finado la cabeza

de un pollo con un áscua encima, mientras el Pandita murmura las

oraciones adecuadas.

Su legislación penal consiste en los castigos corporales y las multas,

si bien, dadas las costumbres del país, la justicia se la toma por

su mano cada ofendido; así, por ejemplo, el que sorprende en delito

de adulterio á su mujer, es árbitro de cortarla una oreja y raparla

la cabeza, degradándola á ser esclava de sus concubinas; al seductor

cogido _infraganti_ puede quitarle la vida; pero en cambio si éste se

pone bajo el amparo del mandarín, paga su delito sólo con la cantidad

de ocho pesos, precio bien miserable que sin embargo no le exime de

purgar su falta ante el ofendido, pues siendo por principio sagrada

entre ellos la venganza, y considerado cobarde el que no lava en

sangre sus afrentas, queda aquél á merced de éste, que en la primera

ocasión se le presenta cris en mano para cobrar su deuda.

La calumnia no probada se pena con 15 pesos; la herida leve con 5;

la grave con 15 y el instrumento con que se perpetró; la muerte,

con multa de tres á seis esclavos ó la vida en su defecto, teniendo

presente que un esclavo vale de 15 á 30 pesos, según su calidad;

el robo de valor de un peso cuesta 30 y un esclavo ó la esclavitud

del culpable; el adulterio 60 y dos esclavos ó la vida; la violación

30 y un esclavo ó la vida. Si un deudor se niega á pagar una deuda

reconocida, paga por la primera falta el doble, por la segunda el

triple y por la tercera queda hecho esclavo ó paga con su pellejo. Las

faltas cometidas contra los jefes tienen penas crecidísimas; el que

insulta á un Datto es castigado con la muerte, á menos que entregue

15 taeles de oro, y si es perdonado pasa á la categoría de esclavo,

cualquiera que sea su clase, siendo esta misma pena aplicable por la

junta de jefes al noble que falta gravemente á otro.

Cuentan el tiempo, no por lunas, sino por días de la semana, como

nosotros, llamando _Sapto_ al lunes, y así sucesivamente los demás,

_Ahát, Isnin, Sarasa, Araboja, Cammis_, hasta el Domingo que nombran

_Diammat_.

Asumiendo los Dattos el poder omnímodo, son los que dan fallo sobre

todos los pleitos de su tribu, cobrando de intereses un real por peso;

si el pleito es entre dos Dattos, los embajadores llamados _Tumangung_

son los que arreglan las diferencias, y sólo en caso extremo se apela

á la fuerza de las armas.

Conocen la moneda, pero acostumbran en la mayoría de sus negocios á

usar los cambios. Su comercio consiste en arroz, café, balate, cera,

biao, almáciga, carey, concha, nacar y petates.

Su industria se reduce á los tejidos de algodón y abacá, que coloran

con el jugo de algunas plantas, á la fabricación de armas blancas y

á la explotación de minas de plata y otros metales que se encuentran

en sus dominios.

Además del opio y los gallos, una de las diversiones más concurridas

es la lucha de los carabaos, que llevan á efecto colocando dos machos

junto á una hembra, y teniéndolos sujetos hasta el momento del celo,

llegado el cual los sueltan. Los animales se acometen impetuosamente

poseídos del mayor furor, hasta que uno muere ó huye, en cuyo caso el

que queda cubre á la hembra, y los espectadores cobran sus apuestas,

celebrando la función con gran algazara y chacota.

Conocen, en fin, varios juegos de naipes, entre ellos algunos de azar,

como también se ejercitan en el canto y los bailes populares, que son

la alegría de sus fiestas, y entre los que merece especial mención el

llamado _moro-moro_, que es una danza de combate que ejecutan los más

diestros, armados de campilan y rodela, al son de sus instrumentos

guerreros, ya con saltos de costado, simulando defensa, ya con otros

al frente y grandes gritos figurando ataque.

Extremadamente supersticiosos, creen que el uso de ciertos talismanes

los hace invulnerables en las batallas, y de aquí proviene la ceguedad

conocida en los juramentados; también es general la creencia de

que puede hacerse invisible el que en determinada época logra ver

el cambio de piel en una culebra, y tienen por augurio mortal para

sus Dattos la presencia de las nieblas que alcanzan á cubrir ciertas

alturas que consideran sagradas. Estas costumbres y otras, tomadas

sin duda de la raza indígena y fomentadas por sus sacerdotes, hace de

aquel pueblo un centro deplorable de atraso, dificilísimo de reducir

por nuestros misioneros.

Siguiendo los fundamentos de su religión, refieren el tiempo á la

Egira, y su año es el llamado Embolismal ó de trece lunas, por las

que cuentan.

Se sirven de la moneda en sus tráficos, usando indistintamente la

española ó la china, de la que emplean la llamada _Chapeca_, del

tamaño de un ochavo, con un hueco cuadrado en el centro, por el que

las ensartan, formando largos y pesados rosarios. Cada mil de estas

monedas vale un peso. Según noticias fabricaban antiguamente otras de

hierro, sumamente delgadas, que venían á valer la quinta parte de la

chapeca, y posteriormente usaron las llamadas _Piring_ y _Lacban_,

de cobre, de las que las primeras valían tanto como la china, y las

segundas próximamente el doble.

Como todos los pueblos influídos por el mahometismo, son muy

desconfiados y suspicaces, y para el asunto más insignificante se pasan

los días de _Bichara_ con el sólo objeto de procurar engañar á todo

el que tiene algún trato con ellos; su número será de unos 200.000.

De la mezcla de los moros con los aborígenes, y de éstos con los indios

Tagalos y Visayas y aún algunos elementos chinos, se han formado una

infinidad de tribus de muy distintas condiciones, usos y costumbres,

que se clasifican en la siguiente forma:

_Manguangas._--Habitan en una extensa porción de terreno, comprendido

entre el río Aguzan y la provincia de Misamis, y desde la costa

N. hasta las inmediaciones de la laguna de Buhayan; son holgazanes

y muy aficionados al robo.

_Negritos-mamanuas._--Los negritos ó mamanuas se subdividen en

distintas tribus, cuyas costumbres y dialectos varían según las

diferentes razas con que se han cruzado.

Habitan en la cordillera oriental entre Butuan y Surigao; en las

inmediaciones del seno de Davao, en las orillas del Agusan, se

encuentran algunas familias, y en mayor número en las cordilleras

centrales de la isla.

De la mezcla con elementos malayos y mongoloides proviene el que

tengan la mayoría color algo claro y el pelo lacio, en lo que se

diferencian de los de su misma raza en el resto del Archipiélago.

Sumamente montaraces huyen de todo trato social, y cuando alguna vez

los misioneros han conseguido que habitaran en las misiones ó pueblos

de conquistas, poco han tardado en abandonar el poblado, volviendo á

su vida errante en lo más intrincado de los montes, donde siembran sus

cosechas, é inmediatamente de hecha la recolección levantan campo, y

hasta que las necesidades de cultivar lo exigen no vuelven á pernoctar

en sitio determinado, dedicándose á su pasión favorita que es la caza.

Son muy sucios y el pelo se lo dejan crecer sin cortarlo jamás, así

es que cuando las mujeres, efecto de la edad, se abandonan en lo que

al cuido personal respecta, parecen verdaderas furias.

Las prendas de su uso consisten en un jabul corto que no les llega

á las rodillas las mujeres, y taparrabos los hombres.

Sus armas son la flecha y el bolo; la primera, que manejan con rara

habilidad, la emplean en la cacería, y emponzoñadas con substancias

vegetales si las emplean en combatir á sus enemigos. El bolo es su

herramienta universal: cortan árboles y bejucos para construír sus

viviendas; cuando cazan, de él se valen para limpiar las pieles y

trocear la carne y hasta en el cultivo lo emplean.

_Manobos._--Proceden de la mezcla del negrito y el malayo, conservando

de los primeros su raquítica complexión. Son muy poco laboriosos,

pero muy guerreros y aficionados al robo y la piratería. Habitan una

gran parte del río Butuan, prolongándose por las márgenes del _Hijo_

hasta el seno de Davao.

Los manobos se extienden por las márgenes del Butuan, donde son

numerosos, llegando hasta las inmediaciones de Davao. De endeble

constitución física y pequeños de cuerpo, parecen raza degradada

arrinconada hacia el interior por mandayas y moros, gente más fuerte

y guerrera que ellos, aunque nunca tan sanguinarios y hábiles en

el manejo de las armas. Se aprovechan de su superioridad sobre

los Tagacaolos, Bilanes y Bagobos para hacerles la guerra con el

exclusivo objeto de aprehenderles sus mujeres é hijos, que luego

venden á los moros.

Los manobos, á semejanza de los negritos, á que deben su origen al

mezclarse éstos con los malayos, no dedican gran atención á las

faenas agrícolas, pues éstas se reducen á desmontar el sitio que

juzgan adecuado, y sin otra preparación hacen sus siembras, cogen

las cosechas, y para otra buscan nueva sementera.

Cada grupo de varias familias elige su jefe, que siempre es el más

ladrón y sanguinario, al que dan el nombre de _Bagani_.

El bagobo acomodado levanta su casa en sitio libre de inundaciones

y sobre altos _arigues_ ó _pilotes_; el suelo lo forman con tiras

de caña ó de madera de coco flexible y resistente á la vez, y sobre

éste con sólo extender un petate encuentran cómodo lecho él y las

mujeres que su fortuna le permite, cuyo número es ilimitado, por

más que una sola es la legítima. Los hijos son todos reconocidos y

viven en familia, pero á la muerte del padre tienen preferencia en

la herencia los habidos con la mujer legítima.

El trabajo del campo está mirado como denigrante, por cuya razón éste

lo hacen los esclavos. Cosechan arroz, tabaco, camote, maíz y algo

de caña de azúcar.

En cuanto á religión, si bien ésta es en su esencia la misma de los

demás monteses, su carácter feroz le ha impreso ciertas prácticas

esenciales que entronizan el asesinato á virtud envidiable y el más

glorioso hecho del manobo.

_Mandayas._--Es la tribu más noble y de carácter más pacífico aunque

valientes entre los idólatras de Mindanao. Son de color claro, altos

y robustos, distinguiéndose por el pelo, que se lo dejan crecer lo

mismo que sus mujeres. Poco aficionado á la civilización, el Mandaya

hace siempre vida errante, aunque les gusta el trato comercial con

los cristianos.

_Bagobos-Guiangas._--Tribu la más feroz de Mindanao, y por su carácter

cruel y sanguinario aseguran algunos escritores que son antropófagos.

Habitan por las cercanías del seno de Davao, por el Apo, corriéndose al

E. hasta las orillas del Pulangui y hacia el S. al puesto de Maralag.

_Tagacaolos y Bilanes._--La continua guerra que sostienen con los moros

les ha hecho en extremo valientes, pero la bondad de sus prácticas

morales y lo afable de su trato demuestra serían susceptibles de una

rápida civilización. Se encuentran por la vertiente S. del Apo, en los

montes próximos á la costa SO. de las islas y en las islas Sarangani,

situadas en la bahía de su nombre.

_Subanos._--Habitan toda la parte de Mindanao comprendida entre

Misamis y Zamboanga, y á pesar de que su número se presume ascienda

á 100.000 están dominados por los moros, que se sirven de ellos para

las más rudas faenas.

Son de color bastante obscuro, lo que se observa en Zamboanga, donde

hay algunas familias de éstos, componiendo una parte de la población

cristiana de los barrios inmediatos á la capital.

_Tirulayes._--Habitan en los montes de la costa O. de la bahía Illana,

inmediatos á Tamontaca. Son de complexión raquítica y de costumbres

muy relajadas, cuidándose poco de la honestidad de sus mujeres é hijas.

La misión de la Compañía de Jesús, establecida en Tamontaca, ha

formado un pueblecito con las familias de Tirulayes que convierte al

cristianismo; pero á pesar de los esfuerzos de los padres que componen

la misión, el progreso de la religión católica es entre ellos de

tan negativos resultados, que la población de Tamontaca se mantiene

estacionaria sin que adquiera el desarrollo que podría esperarse de

su magnífico emplazamiento sobre uno de los brazos del _Pulangui_.

El último grupo lo consideramos formado por la población cristiana

de indios que, al amparo del Ejército y dirigidos por las órdenes

religiosas, han ido extendiéndose por el N. hasta formarse las dos

ricas provincias de Misamis y Surigao. Los habitantes de Zamboanga,

mezcla de moro tagalo y español, cuyo idioma hablan todos aunque de

un modo imperfecto.

Y, por último, la población de indios que reside en todos los puntos

militares, formada de deportados, presidiarios que han cumplido su

condena y licenciados del Ejército, los cuales se dedican al comercio

al menudeo de la localidad, para servir á las familias españolas, y en

muy pequeño número á la agricultura, pues los hábitos de holganza y

los vicios adquiridos anteriormente pueden más en ellos que el deseo

de procurarse una posición desahogada.

División Territorial.

Por Reales Decretos de 26 de Febrero y 5 de Marzo de 1886, el

Archipiélago sufrió una completa transformación en lo que respecta

á la división de su territorio. En virtud de estas disposiciones,

que suprimía el antiguo cargo de alcaldes mayores, se crearon los

Gobiernos civiles con funciones político-administrativas y con una

completa separación del poder judicial.

En lo que respecta á la isla de Mindanao, poca fué la variación

sufrida, puesto que siguió regida por gobernadores político-militares

auxiliados por personal letrado para la administración de justicia,

y su división continuó en la misma forma, sin sufrir modificación

alguna sus antiguos distritos en el orden siguiente:

Zamboanga.--Residencia del Comandante general.

Misamis, Surigao, Davao, Cottabato y Basilan. Además existen las

Comandancias militares de Dapitan, que forma parte del distrito de

Misamis, y la de Bialig del de Davao.

_Distrito de Zamboanga_.--La capital dista de Manila 561 millas.

Se extiende este distrito entre los 128° 4' 3'' longitud en la costa

O. y los 128° 29' 30'' al E. en la costa O. de Sibuguey, y su latitud

N. es 6° 50' 2'' (Zamboanga) 8° 5' 1'' (punta Murciélagos), y la de

7° 20' (punta de Flechas) á los 7° 35' 4'' en el seno de Sibuguey,

estando limitado al N. por la punta de Maralag (Misamis), al E. por

Cottabato, al S. la isla de Basilan y al O. con el mar de Mindanao.

_Habitantes._--El carácter del zamboangueño es una mezcla de las

mejores cualidades revueltas con todos los vicios; generosos y

valientes, son muy amantes de los españoles, habiéndonos ayudado

siempre en todas nuestras empresas al S. del Archipiélago; pero al

reverso de ésto, viciosos y holgazanes, no encuentran mejor ocupación

que la del juego; son pacíficos y muy temerosos de la justicia y

amantes de la religión.

La capital del distrito es Zamboanga, con 15.000 habitantes, bonita

población, admirablemente situada en la costa frente á las islas de

Santa Cruz. La población dá vista á la silanga que forma la isla de

Jocol y la costa, formando un magnífico abrigo natural; sus costas son

limpias y de fondo arenoso, pero sin seguridad alguna como fondeadero.

El caserío está magníficamente situado en una extensa llanura cubierta

de hermosos cocales y cruzada en todas direcciones por arroyos y

esteros de aguas cristalinas que, fructificando su término, la asemejan

á espléndido jardín ó sitio de recreo de nuestra risueña Andalucía.

Su caserío de tabla y techumbre de zinc, descuella de un modo

pintoresco entre el exuberante follaje que la rodea, resultando un

conjunto el más pintoresco y agradable que presenta población alguna

del Archipiélago. Está cruzada de infinitos canales y esteros que,

al par que hermosean la población y fertilizan sus terrenos, sirven de

excelentes vías para dar salida á los productos de la hermosa vega que

se extiende entre la población y los montes de Polombato. Tiene muy

buenos edificios y dos magníficos puentes de piedra. Es la residencia

de la autoridad superior del distrito de Mindanao. Las Zamboangueñas

gozan justa fama de ser las mujeres más bonitas del Archipiélago.

_Superficie._--La del distrito es de 2.984.696 hectáreas, cuya inmensa

mayoría se considera como forestal, puesto que, excepción hecha de

la vega inmediata á la capital, donde sus habitantes siembran algún

arroz, del resto de su territorio no se tiene noticia alguna concreta;

sin embargo, el encontrarse los territorios de Sibuguey poblados por

más de 90.000 habitantes, hacen suponer que haya grandes extensiones

de terreno cultivado.

_El clima_ es templado casi todo el año y de Noviembre á Enero se

deja sentir algún frío; pero es tan saludable, que á su capital van

á reponerse los numerosos enfermos que ocasiona el clima insalubre

de la cercana isla de Joló en el elemento militar que la guarnece.

_Habitantes_.--Los del distrito son unos 115.000 que se dividen en

la siguiente forma.

_Cristianos_ habitantes de Zamboanga

y pueblos inmediatos 17.000

Moros 8.000

Subanos idólatras, habitantes del

inexplorado territorio de Sibuguey 90.000

_Comercio é industria._--En esta parte de Mindanao la industria es

completamente nula y el comercio está reducido á la exportación

de los riquísimos productos agrícolas de la hermosa vega que se

extiende desde la lejana cordillera de Polombato hasta la capital, en

cuya vega se encuentran enclavados todos los pueblos cristianos del

distrito. El comercio, debido al carácter apático del zamboangueño,

está completamente acaparado por los chinos, motivo por el cual aquel

nunca saldrá de la postración en que se encuentra, puesto que los

celestiales, en el momento que hacen un pequeño capital se vuelven á

su país, y los que quedan superan al indio en viciosos y aficionados

á la holgazanería.

Lo único de notable que respecto á industria hemos visto en Zamboanga

es una fábrica de aserrar maderas que un laborioso español, sargento

licenciado de aquel Ejército, explota con gran inteligencia y no

escaso provecho.

_En lo que respecta á colonización, conocedores prácticos de la

isla de Mindanao, de su riqueza y condiciones, no titubeamos en

asegurar que Zamboanga es el único punto de la isla que reune todas

las condiciones exigibles para servir de base de operaciones en un

proyecto do colonización agrícola comercial de alguna importancia._

_Sus habitantes, muy valerosos, son los más amantes de los españoles

en todo el Archipiélago._

_Su territorio es el más rico y feraz de cuantos hemos visto en

Mindanao. Sus maderas las más preciosas, y su proximidad, ó mejor

dicho, vecindad al rico y poblado territorio de Sibuguey, ofrecen

espléndida recompensa á los hombres laboriosos y emprendedores._

_Misamis_.--Esta provincia, fundada en 1622, se encuentra al N. de

Mindanao, confinando al N. y O. con el mar de Mindoro y Zamboanga,

al E. con Surigao y al S., en el centro de la isla, con territorios

de Zamboanga y Cottabato.

El clima es cálido y muy húmedo, pero con alteraciones muy notables,

según la situación topográfica de cada localidad. En Mambulao muy

cálido; es cálido, sano y muy ventilado por las continuas brisas del

mar en Lubungan, Jasaan, Iligan; cálido y sano en Iponan, Aluvigid

y Balinhasay. Sano y templado en Cagayan y Cataarman, y enfermizo

en Sugay.

_Comercio, industria y agricultura._--Su principal industria consiste

en la obtención del oro que en gran abundancia encuentran en las

arenas de sus ríos y los inmensos terrenos de aluvión, que contienen

en abundancia este rico metal. Su agricultura, bastante descuidada,

vá entrando en una época de desarrollo y bienestar, á que contribuye

la bondad de sus producciones, que les hace ser muy apreciadas en

los mercados del Archipiélago.

_Extensión._--La mayor longitud de esta provincia es de 41 kilómetros

de N. á S. y 241 de E. á O. con una superficie total de 1.098.000

hectáreas, comprendida la isla de Camiguin y la Comandancia de Dapitan,

adyacentes al distrito.

_Habitantes._--Los 236.000 habitantes, comprendidos los de Lanao,

pueden clasificarse en la siguiente forma:

Cristianos 116.000

Moros 100.000

Tribus idólatras 20.000

Las rancherías de moros se extienden desde la costa de Iligan hasta

las lagunas de Lanao, donde se comunican con los illanos.

A la isla de Cebú mandan grandes cantidades de azúcar y abacá con

destino á las plazas extranjeras, y á Manila y otros puntos se remesa

cacao, canela, cera y arroz, artículos cuyo comercio asciende en

junto á cerca de un millón de pesos.

_El carácter de sus habitantes_ es muy sumiso, siendo honrados y

religiosos, valientes y robustos, cualidades que, unidas al odio que

tienen á los moros, han contribuído grandemente á sostener y aumentar

nuestra dominación á costa de los terrenos ocupados por aquéllos.

La _capital_ del distrito es Cagayan, bonita población que cuenta

con 6.000 habitantes. Los pueblos más importantes son:

Agusan 1.113

Aloran 3.080

Aluvijid 2.432

Balingasad 4.947

Cagayan 6.708

Cataarman 4.151

Dapitan 3.771

Dipolog 3.349

Gunigo-og 2.561

Guinsiliban 1.695

Gusa 983

Ilaya 1.472

Iligan 3.019

Inatao 1.245

Iponan 4.726

Jiménez 5.990

Laugonlong 1.618

Langaran 5.644

Loculan 4.411

Lubinigan 2.549

Maginog 4.183

Mambajao 9.142

María Cristina 214

Misamis 3.996

Molugan 1.170

Naanan 1.204

Oroquieta 7.432

Quinuguitan 1.415

Sagay 3.015

Salay 1.635

Salvador 3.264

Santa Ana 2.223

Tagaloan 5.806

Talisayan 2.392

Tasa-an 3.449

116.024

_Terreno._--Muy montuoso, pero en la proximidad de las costas tiene

grandes y fertilísimas llanuras, donde á parte de la riqueza que

proporcionan sus terrenos auríferos, se cosechan en las mejores

condiciones abacá, cacao, azúcar, arroz, maíz, canela, sibucao y una

gran cantidad de aceite que extraen de sus magníficos cocales.

_Distancias._--Cagayan dista de Manila 431 millas, y los pueblos del

distrito tienen entre sí las siguientes:

Misamis á Iligan 24 millas.

Idem á Dapitan 60 id.

Dapitan á Ibaya 12 id.

Idem á Taglimao 4,50 id.

Idem á Lanyuzan 27 id.

Cayajan á Jasaan (por tierra) 27,85 kilómetros.

Idem á Bahuganey 66,84 id.

Idem á Iponan 5,57 id.

Idem á Aluvijid 22,28 id.

Idem á Iligan 100,26 id.

Dipolog de Lubungan 6 id.

Iligan de Aluvijid 36 id.

Sugay de Cataaman 22,28 id.

Idem de Begenenigasay 33,42 id.

_La producción forestal_ es rica por sus maderas de construcción,

entre las que se cuenta el camogon, narra, molave y ébano, riqueza

poco explotada.

_Isla de Camiguin_.--Dependiente de Misamis y formando parte del

distrito se encuentra la isla de Camiguin, que cuenta 12 millas de

largo por ocho de ancho. Está formada por un monte central de 1.627

metros de altura sobre el nivel del mar, contando con una población

de 20.611 habitantes, repartidos en varios pueblos como Catarman,

Mambajao, Magmoc, Guingulmian, Eugay y otros. Esta isla es notable

por el volcán de su nombre que apareció el 30 de Abril de 1871 á

unos 334 metros al SO. del pueblo de Catarman, y después que las

llamas consumieron una gran extensión de bosque quedó reducida la

acción volcánica á un pequeño cono de dos metros de altura que iba

vertiendo lava hacia el mar, y ganando á la vez en altura y extensión;

pero ha sido tal la actividad del cráter, que á los cuatro años de

existencia tenía ya la altura de 427 metros sobre el nivel del mar,

al cual había ganado media milla de extensión.

Hoy se encuentra muy bien cultivado y su puerto de «Camiguin» es el

más concurrido y comercial de los dependientes de Mindanao.

_Surigao_.--Hasta 1858 fue conocido este distrito con el nombre de

_Caraga_, siendo sus habitantes los primeros del Archipiélago que se

convirtieron á la religión cristiana.

_Situación: límites._--El distrito de _Surigao_ está comprendido entre

punta Divata al O. y punta Cauit al E. Al E. confina con Misamis,

al N. con las islas Limasagua y Leyte, al NE. con el grupo de las

islas Surigao, y al S., en el interior de la isla, con confines N. de

Cottabato y Davao; formando parte de esta provincia se encuentra en

la costa E. y entre punta Cauit y cabo de San Agustín, la Comandancia

de Bislig, cuya descripción la haremos en capítulo aparte.

_Extensión y superficie._--La mayor longitud de esta provincia de N. á

S. es de 124,25 kilómetros y 97,78 de E. á O. en su parte más ancha,

pudiendo calcular su superficie, según datos oficiales, en 1.070.190

hectáreas, de las que unas 10.000 se destinan á la agricultura.

_El clima._--Es cálido y húmedo, debido á la gran cantidad de agua de

sus abundantes lluvias, que quedando estancadas en los bosques cubren

una inmensa extensión del territorio. Los pueblos de Cantilan, Dinagat

y Cabuntug, aunque de temperatura calurosa, son ventilados y sanos.

_Habitantes._--Los de este distrito son unos 88.000, distribuídos en

la forma siguiente:

Población cristiana 68.000

Idem mora 8.000

Idólatras de la cuenca del Butuan 12.000

88.000

Los habitantes cristianos de Surigao son de carácter pacífico, sumisos,

honrados y religiosos, pero poco aficionados á las faenas del campo.

El resto de la población reune las condiciones que ya dejamos reseñadas

al tratar de la población de Mindanao.

La capital del distrito es Surigao, con unos 6.000 habitantes,

situada en el estrecho de su nombre.

Butuan, la población más bonita del distrito, situada en el seno de

su nombre, con una espaciosa glorieta donde se erigió en 1872 un

precioso monumento conmemorativo de la fecha y del lugar donde se

celebró la primera misa al arribar los españoles al Archipiélago.

Su población es de 5.042 habitantes, y los demás pueblos del distrito

son los siguientes:

Anaó-aon 1.087

Bacuag 842

Baganga 1.188

Bislig 840

Bumaran 579

Cabuntog 1.938

Cantilan 6.022

Caraga 2.829

Carrasca 1.908

Cateel 1.646

Dopá 2.254

Dapuan 273

Dinagat 2.328

Gigaquit 5.519

Ginatuan 2.485

Jabonga 1.650

Lanuza 2.189

Lianga 2.366

Maynit 1.968

Nonoc 661

Numancia 2.644

Oteyza 1.525

Placer 883

Quinablagan 536

San Juan 341

Sapao 1.533

Surigao 5.142

Taganaan 1.997

Tago 2.401

Talacogon 1.156

Tandag 2.432

Tubay 2.120

67.760

_Terreno._--Muy montuoso y volcánico y con grandes llanuras incultas,

muy apropiadas para cultivos en grande escala; se dá admirablemente

el trigo, palais ó arroz, legumbres y raíces alimenticias; en sus

laderas, próximas á la costa, se produce en buenas condiciones el

café y el cacao.

Este distrito es muy rico en maderas; el camagón y la curiosa madera

de hierro llamado _Maucono_, Molave, Narra, Bulayor y Ebano abundan

en sus bosques, donde se recoge gran cantidad de Almáciga.

Las distancias entre algunos puntos del Archipiélago y los pueblos

del distrito entre sí son las siguientes:

Surigao de Manila 461 millas.

Idem de Tubay 54 millas.

Idem de Bataan 72 millas.

Idem de Nasipit 72 millas.

Idem de Dinogot 15 millas.

Idem de Taganaan c. E. y NE 16'50 millas.

Idem de Plaser 15 millas.

Idem de Gigoquit 24 millas.

Idem de Taganeto 30 millas.

Idem de Panigmo 42 millas.

Idem de Cantilan 80 millas.

Idem de Tandag 75 millas.

Idem de Mainit 45 millas.

Dinagat de Cabuntog 51 millas.

Idem de Dapa 83 kilómetros.

Idem á Numancia 66'84 kilómetros.

Bamag á Gigaquit 5'57 kilómetros.

Cabuntog de Japao 18 millas.

Idem á Cabuntog 18 millas.

Idem á Bacuag 60 millas.

Idem á Talacogon 15 millas.

_Comandancia de Bislig_.--_(Dependiente de Surigao.)_--Esta

Comandancia, que fué creada en 1858. pero con dependencia del distrito

de Surigao, confina al N. con Surigao, al E. con el Pacífico y al

SO. con Davao, en el cabo de San Agustín.

_Extensión y superficie._--Su extensión es de 167 kilómetros de N. á

S.; 38 de E. á O. desde Bislig hasta las montañas que le separan de

Davao y 55,70 en la parte más ancha del distrito.

La superficie se calcula en unas 441.291 hectáreas, de las que no

llegan á 1.000 las que están en cultivo.

_Clima._--El clima es cálido y muy sano, sin que se sufran, debido

á lo montañoso del terreno, las calenturas palúdicas tan temidas en

las otras provincias.

El terreno, sumamente montañoso en el interior, desciende en suaves

declives, formando en la proximidad de las costas fertilísimas llanuras

que dan en abundancia toda clase de productos.

_Montes._--Son los más agrestes y accidentados de la isla y producen

las maderas más apreciadas que de ella se exportan. Abundan también

las maderas de construcción civil y naval.

_El comercio é industria_ es muy escaso, estando reducido á la

exportación de algún arroz, cera y miel que se encuentra en abundancia

en sus bosques.

Las mujeres se dedican al tejido de telas de algodón y abacá de clase

muy ordinaria y los hombres al lavado de los terrenos auríferos.

_Agricultura._--Este ramo de la riqueza está muy abandonado á causa de

la poca afición que tienen los naturales á las faenas del campo, y á

excepción de los de Tandug y Castel que se dedican á la agricultura,

todos cifran sus afanes en el beneficio de los lavaderos de oro.

_Ganado._--La ganadería es casi nula en el distrito, donde sólo

existen unas 250 cabezas de caraballar y 25 á 30 vacuno y unos

cuantos caballos.

_Población._--Los habitantes de los pueblos cristianos, obedientes,

pero poco trabajadores, son unos 21.076 distribuídos en cuatro pueblos

y algunas visitas; y la de infieles la constituyen unas 10.000 almas

que forman infinidad de rancherías.

La capital es Bislig, con 840 habitantes; es la residencia del

Comandante militar.

_Distancias_:

Bislig dista de Manila 619,00 millas.

Idem de Liangao 27,85 millas.

Liangao á Mariatas 13,90 millas.

Mariatas á Pitogo 11,58 millas.

Pitogo á Tandug 16,20 millas.

De Bislig á Tandug, último pueblo al N. 69,53 kilómetros.

Idem á Castel 32,47 millas.

Castel á Danaan 23,17 millas.

Danaan á Caraga 41,77 millas.

Bislig á Caraga 97,41 kilómetros.

Estos pueblos y rancherías se encuentran situados del siguiente modo:

Bislig á la derecha del río de su nombre. Tandag en el fondo del

recodo de la punta así llamada y todos en la costa del Pacífico.

_Davao_.--_Situación y límites._--Este distrito, que constituye el

cuarto de la división territorial de Mindanao, fué creado en el año

1848 por D. José Oyanguren con la autorización del Gobernador general

del Archipiélago D. Narciso Clavería.

Está situado entre los 131° 14' 33'' longitud E. y los 5° 42' 2''

y 7° 15' latitud N.

Sus límites son: al E., el Pacífico y la punta Tancana; al O.,

la bahía ó fondeadero de Glan y Cottabato; al S., el mar de Joló,

y al N. le limita el volcán _Apo_ y el distrito de Surigao.

_Extensión y superficie._--Desde punta _Bobon_, al S. de la ensenada

de Mayao, hasta el cabo de San Agustín, mide unos 49 kilómetros,

siguiendo por el seno de su nombre, y en el NO. del pueblo de Hijo

102 kilómetros, y desde este pueblo hasta la costa E. del distrito

en punta Sarangani, 161,53 kilómetros. Su mayor anchura es de 55,70

kilómetros desde punta Gorda al interior.

La superficie es, según datos oficiales, de 1.044.333 hectáreas,

de las que no llegan á 1.000 las cultivadas por la población cristiana.

_El clima_ es sano y templado, muy agradable en las costas, donde

las brisas del mar prestan una influencia benéfica, por más que es

tal su salubridad que los europeos no sienten en aquella parte de

Mindanao el maléfico influjo del paludismo, á pesar de las inmensas

extensiones de bosques impenetrables que circundan á su capital.

En resumen; podemos asegurar, basados en los informes de distinguidos

Médicos de la Armada, que en general el distrito de Davao tiene

excelentes condiciones climatológicas y el europeo puede residir en

él sin estar expuesto á los efectos de las funestas enfermedades que

sufren en Joló y otros países inmediatos. [4]

Se deja sentir el frío de Noviembre á Marzo.

_Habitantes._--Los de este distrito son unos 18.800, clasificados

del siguiente modo:

Peninsulares 20

Mestizos 10

Indios cristianos 1.470

Idólatras 17.300

Davao ó Vergara es la capital, con unos 1.500 habitantes; está situada

en el fondo del seno y á orillas del río de su nombre, residencia del

Gobernador militar y del Jefe de la estación naval. Hay una compañía

disciplinaria y un destacamento del Ejército. A sus inmediaciones

se cultiva, por la población cristiana, algún café, cacao, arroz y

otros productos. El cacao que se exporta de Davao es muy apreciado

en todo el Archipiélago.

La capital está situada en una grande y fértil llanura entre las

montañas que hay al NO. y la playa, y al lado de un río cuyas aguas, en

las grandes avenidas, inundan el pueblo; tiene inmediatos los barrios ó

visitas de Sigabug y al SE. la de Matjí, en Pujaga, costa del Pacífico.

_Terreno._--El de este distrito es muy montuoso, en particular la

cordillera que se vé detrás de la línea de colinas inmediatas á la

playa. La vegetación es asombrosa y se encuentran excelentes maderas

de construcción como la Narra, Molave, Ipil, Bacaguan, Pagatpat,

Guijo, Mangachapuy, Bancal, Palomaria y otras muchas.

También se recoge gran cantidad de miel, brea y almáciga.

_Industria._--Hay alguna industria de destilación de alcoholes;

las mujeres de los infieles tejen esterillas de _abacá_ y _dalmais_

de caprichosos dibujos, haciendo ellas mismas los tintes con que

los colorean.

_Distancia._--La de la capital á Manila es de unas 720 millas,

tardándose ordinariamente en recorrer esta distancia unos seis días

en vapor y de quince á veinticinco en buque de vela.

_Cottabato_.--La creación de este distrito data del año 1851, en que

fué ocupado el puerto de Pollok, considerado como punto estratégico

á la entrada del río Grande de Mindanao, que desemboca en la costa

O. de la isla.

La conveniencia de ocuparlo de un modo estable obligó á constituírlo

en distrito P.M., pero dependiendo del Gobierno de Zamboanga, en

el año 54, hasta que posteriormente se le dió nueva organización,

constituyendo el quinto distrito de Mindanao trasladando la capital

á Cottabato, nombre que se dió al distrito.

_Límites._--Está limitado en la costa al E. por punta Flecha y al

O. por punta Sugud en la bahía de Sarangani, en el interior por las

cordilleras que le separan de Misamis y Surigao y por los terrenos

pantanosos y lagunas que le separan de Davao.

_Extensión y superficie._--De punta Flechas hasta los estribos de

Tucuran 51 kilómetros. De Tucuran por el interior á los montes de

Bislig 272. Desde Bulaluan al S. hasta su límite N. 228 y 181 de

Bucud al volcán _Apo_.

La superficie no se puede precisar con certeza, pero se calcula,

según datos oficiales, en unas 2.829.379 hectáreas, de las que se

cree estarán en cultivo, según la producción, unas 13.000.

_El clima._--Es bastante húmedo, y sin haber enfermedad alguna

endémica que tenga carácter epidémico es enfermizo en ciertas épocas

del año. En éstas se presentan fiebres palúdicas que á veces degeneran

tomando carácter maligno.

_Terreno._--El terreno por lo general es fangoso y arcilloso á la

orilla de los ríos y particularmente á las inmediaciones de Cottabato,

que se encuentra casi todo ocupado por manglares. En los terrenos

elevados es montuoso y feraz, produciendo abundantes cosechas de todo

cuanto se siembra.

La producción forestal de este distrito es imposible fijarla con

precisión por falta de reconocimientos y estudios que lo determinen;

sin embargo, tenemos noticia de que existe la teca, molave, narra,

yacol, ipil, dungon, mangachapuy, camagón y otras especies arbóreas.

_Comercio._--Si bien la población cristiana no hace otra clase de

comercio que la venta al menudeo de las ropas, bebidas y comestibles

para el consumo del elemento militar y civil, los chinos tienen,

tanto en Pollok como en Cottabato, grandes comercios que les sirven

como punto de partida para el importante tráfico que sostienen con

los moros del interior. A cambio de telas, cabillas de hierro y opio,

adquieren café, cacao y arroz, todo de calidad excelente que exportan

á otras islas del Archipiélago.

_Agricultura._--Los frutos que dejamos mencionados, los cocos y demás

para el consumo, se cultivan en su mayoría en el terreno ocupado

por los moros, y sólo una pequeña parte del arroz y cocos en las

inmediaciones de los puntos militares. El arroz adquiere muy elevado

precio á causa de su superior calidad, dándose el caso de que á medida

que lo importa la Administración militar en grandes cantidades para el

total consumo del soldado indígena, los chinos lo exportan mandándolo

á su país muchas veces.

_Habitantes._--La población cristiana, aparte del elemento oficial,

es muy poco numerosa, y ésta de costumbres sumamente relajadas, efecto

sin duda de proceder de la deportación, que manda á estos puntos la

escoria de la capital y las provincias inmediatas. El total de la

población cristiana es de unos 3 á 4.000 habitantes.

Además existen los moros que ocupan las márgenes del río Grande,

los tirulayes y otros, que suman cerca de 200.000.

La capital es Cottabato, con unos 2.000 habitantes; está situada

cerca de la desembocadura, en la bahía Illana, de uno de los brazos

del _Palangui_. Es residencia del Gobernador del distrito y de una

numerosa colonia china.

Dista de Manila 676'50 millas; de Pollok, por tierra, 20 kilómetros

y 4'61 de Tamontaca.

Los únicos pueblos cristianos del distrito son: Pollok, donde está

situada una estación naval y un destacamento del Ejército. En Pollok

hay un grandioso parque con magníficos jardines que recuerdan la

importancia que llegó á tomar cuando era capital del distrito.

Tamontaca, sobre el otro brazo del Pulangui, pequeño pueblo formado al

abrigo del convento que los jesuitas tienen establecido en aquel punto.

Hacia el interior y en las márgenes del río Grande, existen algunos

puntos militares que ya dejamos señalados al tratar de este río.

_Ganadería._--Existen en Cottabato unas 10.500 cabezas; la mayor

parte se encuentra en el territorio de los moros, por lo que no

consideramos sean muy exactas las noticias oficiales que á continuación

transcribimos:

Caballar 800

Vacuno 1.500

De cerda 3.250

Lanar y cabrío 218

Caraballar 4.732

_Sexto distrito: Basilan_.--_La isla de Basilan_, que con la extremidad

SO. de Mindanao forma el estrecho de su nombre, es la mayor y principal

de este grupo.

Se halla situada entro los 127° 59' 30'' y 128° 44' 30'' de longitud

E. y entre los 6° 25' á 7° 45' 1'' latitud N.

_El establecimiento militar de la Isabela de Basilan_ se halla

próximamente á media longitud del canal, en la embocadura del río

Pasahan ó de la Isabela. Al S. de él, y á corta distancia, tiene un

fuerte, elevado 20 metros sobre el nivel del mar, que domina las dos

entradas, y á su parte E. se halla el cuartel. Es también estación

naval, en donde la marina militar tiene algunos pequeños talleres

para sus más urgentes atenciones, y los depósitos de carbón se hallan

enfrente del pueblo, sitio que es el más á propósito para fondear.

_Aguada._--Esta se encuentra no lejos del fuerte; antes del

establecimiento de la Isabela sólo se conocía la del río Gumalaran,

en cuya barra se encuentra casi siempre un metro de agua á bajamar,

teniendo cuidado con dos cabezos de roca que no descubren. El agua

se hace en pequeñas cascadas á media milla hacia dentro.

Las islas principales de este grupo son unas 40, ocupadas por moros de

los mismos usos y costumbres que los de Mindanao, siendo la superficie

total de 68.320 hectáreas.

_La Isabela_, pueblo el más importante de la isla y la capital del

distrito, está situada en un declive pedregoso, dominándola el fuerte

llamado de Isabel II. Este consta de cuatro baluartes que ocupan los

ángulos del rectángulo que lo forma. Está rodeado de foso y tiene

cuatro edificios que están destinados para cuerpo de guardia, cuartel

para el destacamento, presidio y calabozos, fuerza de artillería y

casa Comandancia.

Los principales edificios de la colonia son:

Enfermería militar.

Escuela.

Casa Ayuntamiento.

Comandancia de Ingenieros.

Almacenes y demás dependencias de la Estación naval.

Cuartel de Infantería de Marina.

Hospital.

Polvorín.

Iglesia y convento de jesuitas.

_Industria._--La de este distrito se reduce á la venta de artículos

para el consumo del Ejército y Marina y algunas telas que los chinos

cambian á los moros por los productos agrícolas y algún _balete_

y concha que se recoge en aquellos mares.

_Agricultura._--El terreno cultivado no pasa de 8 á 10 hectáreas,

dedicadas al cultivo de caña dulce, arroz, café, cacao, maíz y

algunas hortalizas.

Los principales artículos que el comercio importa son aceite, arroz,

café, cacao, azúcar refinado, vino, garbanzos y otros artículos

de Europa.

Situación del Ejército en Mindanao.

Los complejos problemas que envuelve la ocupación y reducción total

de la isla de Mindanao, no se resolverán ciertamente con honra y

provecho de la Patria por el sólo concurso de _tiempo, recursos y

constancia_, como há poco afirma un General de nuestro Ejército,

en memoria que á dicha isla se refiere.

En la reducción de Mindanao, necesítase por parte de los encargados

de asegurar su dominio, una gran dósis de desinteresado patriotismo,

extraordinaria energía y conocimiento de aquellos ardides de la guerra,

que aunque anticuados y relegados al olvido por el tecnicismo moderno,

tan admirablemente se adaptan para combatir con ventaja á la clase

de enemigo con que allí se lucha.

A ésto debe agregarse un criterio independiente y libre de coacciones

en cuanto se refiera á los problemas político-religiosos, que sin

detrimento de la riqueza actual de aquel país, más que el esfuerzo de

las armas determinarán una sumisión completa en los naturales adictos

al mahometismo.

Si después de tres siglos de lucha, hoy, que por la superioridad del

armamento contamos con ventaja para combatir al enemigo, empleásemos

los dilatorios elementos de _tiempo_ y _constancia_, sería delatar

una impotencia que estaría muy lejos de representar los enérgicos

latidos de patriotismo que hoy repercuten en todo pecho español,

anhelando á toda costa el engrandecimiento nacional.

Y es lógico que no creamos en el resultado de tres factores enunciados

con tanta vaguedad, en cuanto á su clase ó cantidad se refiere.

_Tiempo_ es, y no poco, los tres siglos ya transcurridos desde que por

vez primera se derramara sangre española en demanda de la conquista

de Mindanao.

_Recursos_ cuantiosos, tanto en hombres como en dinero, van invertidos

desde fechas remotas sin resultado positivo y _Constancia_ bien

probada fué siempre necesaria para mantener cruenta lucha con

los piratas malayo-mahometanos que nos disputaban el territorio,

agobiados como estábamos por los luctuosos contratiempos que en el

exterior derrumbaban el poderío español, sosteniendo en estrecho

bloqueo á nuestras provincias ultramarinas, aisladas y faltas así de

todo recurso emanado de la metrópoli.

Por eso, ante el temor de nuevos entorpecimientos internacionales

que ocurrir puedan, condenamos el dicho incierto y de vaguedad tan

sospechosa como el lanzado á la opinión en la ya citada memoria:

Que _tiempo, recursos y constancia_ van derrochados en Mindanao, y

sólo cuando un destello de patriotismo, ayudado de valor á toda prueba,

aunque haya sido con falta de recursos, se han conseguido allí ventajas

positivas. Escasos eran los recursos de Corcuera, escasísimos los de

Ferrater y Méndez Núñez en Pangalungan, y exíguos ante la magnitud

de la empresa los empleados por San Feliú por orden de Seriñá para

la destrucción de Talayan, terror de nuestras expediciones en el

río Grande, y en todos estos casos el éxito más completo coronó el

esfuerzo de aquellos héroes, que antes que de sus propios intereses

y de propagar prestigios aún no conquistados se ocuparon sólo de

enaltecer y rendir un justo tributo al nombre venerado de la Patria.

Enorme sería la responsabilidad de los hombres de gobierno si dejando

al _tiempo_ la obra de reducir á Mindanao, quedase ésta incompleta

por los obstáculos que pudieran originar trastornos imprevistos de

nuestra política exterior.

En todo lo que á Filipinas se refiere, debe obrarse con rapidez y

energía, poniendo aquel Ejército en condiciones de que el nombre

español sea respetado en las sangrientas luchas llamadas á derrumbar

la rutinaria civilización de aquellos pueblos, nuestros vecinos en el

extremo Oriente, pues si bien es verdad que dadas las condiciones

especiales del natural de aquel país y su numerosa población,

no sería obra difícil reunir crecido número de soldados cuando las

circunstancias lo exigiesen, no es menos cierto que allí se carece en

absoluto de armamento y de personal directivo, cosas ambas que no se

pueden improvisar, y mucho menos teniendo en cuenta la rapidez con

que hoy se ejecutan las operaciones de guerra y la enorme distancia

que separa á las Filipinas de la Península.

En las actuales operaciones, como en otras anteriores, se dará el caso

de que numeroso Cuerpo de Ejército, regido por un _Teniente General_,

no cuente con Jefe alguno de la categoría marcada para el mando de

sus divisiones.

En cuanto al personal de Jefes y Oficiales, se encuentra en idénticas

circunstancias, puesto que no sólo es insuficiente para atender á

la formación de nuevas unidades orgánicas, si así lo exigieran las

necesidades y seguridad de la colonia, sino que las bajas ocurridas

en campaña difícilmente pueden cubrirse, y eso dejando desatendidos

otros servicios, que aunque secundarios no son menos importantes.

Si esta _economía_ en el personal del Ejército estuviese justificada

por estrecheces del Tesoro filipino que restringiesen también

el aumento de personal en otros servicios, no seríamos nosotros

ciertamente los que clamásemos pidiendo el racional aumento que

reclama el Ejército en aquel Archipiélago si ha de garantir la

seguridad del territorio; pero ni aquel Tesoro demanda economías,

tan injustificadas como peligrosas pueden ser en momento dado, ni

en otros ramos de la Administración se paran en ninguna clase de

consideraciones para aumentar el alto personal directivo.

Y si los compromisos y exigencias de la política de baja esfera

que hoy predomina en nuestro país, encontraron en el Archipiélago

filipino ancho campo donde cebar su apetito por medio de empleos

perfectamente inútiles en un territorio aún no dominado, en las

esferas gubernamentales debe procurarse dotar á aquel Ejército del

número de Generales, Jefes y Oficiales que fueren necesarios para la

movilización de fuerzas capaces de hacer frente á las eventualidades

que en el exterior pueden presentarse, y que en el interior terminen

de una vez la unidad de dominio, con tanta gloria allí iniciada por

nuestros antepasados.

La situación de las fuerzas que hoy guarnecen y operan en los

territorios de Mindanao, es la que se expresa en el _Mapa_ adjunto,

salvo los nuevos campamentos establecidos para atender á las

necesidades de la actual campaña.

De la «Memoria de Mindanao» escrita por el General de brigada

D. Julián González Parrado, extractamos los datos consiguientes á

las condiciones locales y guarnición de cada destacamento, rancherías

moras á ellos inmediatas, número de sus habitantes, armamento de que

disponen y todos aquellos cuyo conocimiento pueda ser de interés en

el transcurso de las operaciones emprendidas.

_Primer distrito_.--En la memoria de referencia se relacionan 46

rancherías enclavadas en el territorio de este distrito, asignándoles

en total una población de 6.271 personas.

Desde luego puede asegurarse que en estos datos se padece error de

mucho bulto.

Al establecerse la trocha de Tucuran, se perseguía como objetivo

principal el _impedir que los moros de Lanao sacasen elementos de

resistencia del rico y poblado territorio de Sibuguey_, y fácilmente

se comprenderá que no puede considerarse como país bien poblado

y susceptible de suministrar á otro medio de resistencia, el que

teniendo más de 12.000 kilómetros cuadrados de extensión, no cuenta

con otros pobladores que los 6.271 ya mencionados.

_Destacamentos_.--_San Ramón._--Se estableció para custodiar la colonia

agrícola del mismo nombre: consta de un Oficial y 12 individuos de

tropa. La colonia está dirigida por un Capitán. El terreno es feraz,

dando con profusión los más ricos productos del país. Como toda la

extensa porción comprendida entre el Polombato y el mar, disfruta

de clima benigno y saludable. En sus inmediaciones hay una pequeña

ranchería de moros.

_Santa María._--En el puerto del mismo nombre; el fuerte se encuentra

situado en la cima de un monte, estando constituído por una estacada

rectangular y dos torres de mampostería. En el interior del recinto

se encuentra el cuartel, que es de dos pisos, construído de madera

y techumbre de zinc. La playa está defendida por un blokaus, en el

que dan guardia un cabo y seis soldados. La guarnición total del

destacamento es de un Oficial y 34 individuos de tropa. En sus

inmediaciones habitan algunos moros pacíficos que han prestado

sumisión.

_Margo-sa-tubig._--En la costa oriental del puerto Dumanquilas,

en una buena ensenada formada por la isla Igat y la costa de Mindanao.

El fuerte está á media ladera de una colina poco elevada; está

compuesto de un recinto cuadrado, formado por muros de piedra seca

en unas caras y empalizada en las otras.

Dentro de éste se encuentran los alojamientos de tropa, pabellones

de Oficiales y almacenes, todo de materiales ligeros.

La aguada se hace en el mismo recinto, surtiéndose de un claro y

limpio arroyo que lo atraviesa.

La guarnición la constituyen dos Oficiales y 60 individuos de tropa.

En opinión del General Parrado, todas estas instalaciones de materiales

ligeros debieran substituírse por edificios de sólida construcción

y en buenas condiciones de defensa. Para realizar ésto recomienda el

proyecto formulado en 1892 por el Comandante de Ingenieros D. Fernando

Recacho.

Mientras esta reforma no se haga, nuestras tropas prestarán penosísimo

servicio de vigilancia, que nunca será suficiente para ponerlas á

cubierto de las celadas de aquel astuto enemigo. Estas construcciones

de materiales ligeros son muy fáciles de incendiar, y tanto en el

N. de Luzón como en el S. de Mindanao, donde los naturales manejan

admirablemente la flecha, las fuerzas que habiten esta clase de

viviendas estarán expuestas á sangrientas sorpresas, inevitables en

la confusión que produce un incendio durante la noche.

_Segundo distrito_.--En el territorio de este distrito, teatro de las

actuales operaciones, es donde hoy se halla reconcentrado el poderío

mahometano de Mindanao; cuentan con más de 200 pueblos repartidos

en las márgenes de la laguna de Lanao y en las orillas de los ríos

Tarana, Laput, Daghsan, Agus y otros menos importantes.

Para atender á las necesidades del Ejército se creó en este distrito

la Comandancia militar de Mumungan, que se halla comprendida en el

territorio que media entre Iligan y la laguna.

El fuerte Veyler, en Mumungan, está situado á unos 16 kilómetros de

Iligan, sobre la elevada meseta que separa la laguna de la costa y

en la orilla derecha del Agus, río profundo y caudaloso que tiene en

aquel punto más de 100 metros de anchura.

El primitivo fuerte ha sido ampliado á fin de formar en el interior

de su recinto un amplio campamento que sirva de base en las futuras

operaciones. Hoy consta de un gran recinto defendido por una sólida

estacada de 4 metros de altura con banqueta de 1'20 de ancho, excepción

de unos 60 metros que tienen de 2'50, con objeto de utilizar la parte

inferior para Caballerizas. Esta banqueta está á 2'80 metros del suelo,

teniendo varias escaleras para ascender á ella. Adosada á la estacada

hay una torre de dos pisos con cubierta de zinc.

En el interior del recinto existen: tres edificios de tabla con

cubierta de zinc, capaces para 160 hombres, Oficiales, enfermería

y almacenes.

Un camarín de materiales ligeros de 56 metros de largo por 10 de

ancho y 4 de altura.

Otro paralelo al anterior y de iguales dimensiones y

construcción. Entre los dos anteriores, y dejando entre cada uno un

pasadizo de 3 metros de ancho, hay otro de 30 de largo y 10 de ancho.

Los dos primeros, tienen cada uno dos dormitorios con camastros de

caña, perchas y armeros, capaces para 200 hombres cada dormitorio. El

camarín pequeño sirve para almacén de maderas y taller de aserrado.

Otro edificio de 8 x 10 con ocho mesas y un diván corrido, que sirve

de comedor.

El edificio destinado á la Comandancia Militar, construído de caña

y nipa.

Caballeriza con cubierta de zinc capaz para 30 plazas y las cocinas,

hornos y demás dependencias.

En el exterior del recinto hay baños para Oficiales y tropa, lavaderos

y letrinas; todo sobre el río Agus.

Un pozo de agua potable, corral para ganado, cerca para acotar

una huerta y otra más extensa para el terreno destinado á pastos

del ganado.

Las fuerzas de guarnición en este punto, son en tiempo normal:

Un Comandante Jefe de la demarcación.

Un Capitán, seis subalternos y 321 individuos de tropa de infantería.

Un Teniente, un cabo y 17 artilleros.

Un Capitán, un Teniente y 112 individuos de tropa de Ingenieros.

Mindanao: Su Historia y Geografía · 第 13 / 15 题