No obstante lo poco explorado que se encuentra el subsuelo de Mindanao,
merece el mayor interés la inmensa riqueza mineralógica que, según
todos los indicios, encierra en su seno.
A pesar de existir grandes yacimientos hulleros en Surigao y Sebuguey,
y una extraordinaria abundancia de azufre en las inmediaciones de los
numerosos volcanes de Mindanao, la mayor riqueza mineralógica de esta
isla reside en la vastísima extensión de sus terrenos auríferos.
Colocada la isla de Mindanao en la gran faja ó zona determinada por
California y Australia, se halla dotada por la naturaleza de la misma
riqueza aurífera que distingue á los mencionados países.
Los abundantes criaderos del codiciado metal se encuentran en la
parte N., en los terrenos comprendidos por las provincias de Misamis
y Surigao.
En la primera de las provincias citadas, el oro se presenta
ordinariamente en terreno de aluvión y en cuarzo aurífero muy rico
y abundante.
Los puntos de mayor producción en esta provincia son Pighoulugan,
cerca del río Cagayan, Iponan y Pigtao, habiéndose encontrado en
los lavaderos que tienen los naturales en estos últimos pueblos,
pepitas que pesaban de 75 á 115 gramos.
En la provincia de Surigao los terrenos auríferos comprenden la mayor
parte de su superficie.
Para poder dar una completa idea de la inmensa cantidad de oro que
atesoran los terrenos de esta provincia, citaremos el informe emitido,
al tratar de este particular, por el ingeniero inspector del ramo de
minas D. José Centeno.
Dice dicho señor: «Las explotaciones más notables que se han llevado á
cabo en Surigao, son las de los montes Caninon, Binutong y Cansostral,
á una jornada del pueblo. El terreno de estos montes lo constituyen las
pizarras talcosas, muy alteradas y la serpentina. En las primeras se
encuentran filones calizos y cuarzosos desde media á tres pulgadas,
en las cuales, especialmente en los calizos, se vé el oro mezclado
con piritas de hierro y cobre, galena y blenda, observándose en ellas
la notable circunstancia de que los más metalizados siguen siempre
la dirección EO., al paso que las más pobres y las completamente
estériles siguen otras diferentes. Las labores que hasta ahora se han
ejecutado en ellas son todas muy superficiales por la abundancia de
aguas que á ellas afluyen, y se ignora, por lo tanto, la ley que en
profundidad siguen. Sólo ha podido observarse que en algunos puntos
suelen presentarse partes sin vestigio alguno de mineral, seguidas de
otras de gran riqueza, como si en su formación se hubiesen establecido
varios centros de cristalización. En uno de los filones de Caninoro
se han encontrado algunas de estas concentraciones, que han producido
en una longitud de dos palmos hasta 80 taeles de oro. [2]
»No podemos calcular la producción anual de oro en este distrito
por falta de datos. Una parte se emplea en joyería en la localidad y
provincias inmediatas, y del resto hacen un pequeño comercio multitud
de chinos y mestizos, sin dejar rastro alguno que pueda dar idea ni
aun aproximada de su importancia.
»Además de la gran exportación que se hace de este metal, los naturales
se valen de él para suplir la moneda en sus juegos y transacciones,
teniendo tal afición á esta lucrativa industria que es muy corriente
verlos trasladar sus pueblos á donde encuentran lavaderos que den
abundante rendimiento».
En el distrito de Surigao, al NE. de la gran isla que nos ocupa,
se han descubierto recientemente afloramientos de carbón á poca
distancia de la costa.
En el Museo Biblioteca de Ultramar, que tantas cosas útiles, tantos
objetos valiosos para el estudio y conocimiento de nuestras colonias
encierra, principalmente en lo que respecta al Archipiélago filipino,
existe un manuscrito que por lo importante copiaremos á la letra. Dice
así:
«Memoria del criadero de hulla en el segundo distrito de Mindanao,
al SE. del pueblo de Naanan y unas 7 leguas del barrio de Manticao,
jurisdicción de dicho pueblo, lugar del criadero. Se encuentra éste
en un cerro situado al S. del río llamado Diquiran, á una altura
de 20 metros, donde aparece una beta de carbón, cuya dirección es
de E. á O. con una inclinación de N. á S. de 25°, encontrándose
otra ascendiendo en la misma dirección, cuya clase es superior á la
primera, en una inclinación de 50°, siendo su altura sobre el nivel
del río Diquiran de unos 40 metros. Camino: en tiempo de secos se
puede recorrer el trayecto que media entre el barrio de Manticao y
la montaña llamada Balagonon, á caballo, cuyo trayecto medirá unas 2
leguas por el lecho del río llamado Naauan; en la estación de aguas
se puede hacer este camino en carabao. La montaña Balagonon tendrá
una legua de camino muy pendiente, encontrándose como á la mitad de
su ascensión un caballete, centro de precipicios muy imponentes por
su profundidad, siendo su descenso por el O. algo más suave, pero no
obstante es muy peligroso para caballo».
«Después de descender la montaña indicada se encuentra el río Diquiran
y hay que marchar por el mismo, contra su corriente y con rumbo al
E. una milla, y después hay que dejar éste y tomar un arroyo con rumbo
al S., y á 2 millas se encuentra el cerro y criadero antes dicho».
«El tiempo empleado en recorrer el trayecto indicado, al paso acelerado
del indio, es de cuatro horas».
«El expositor del carbón, D. Leopoldo Ferrer. Se desea tener acciones
para la explotación».
A este documento, que se encuentra en el estante 2, tabla 5.ª,
núm. 1.844, acompaña un plano del criadero que se cita.
Fauna.
Pocos son los estudios hechos hasta ahora en Mindanao de tan importante
ramo de la ciencia; casi todo lo escrito sobre este particular
se refiere á noticias inciertas, sin que pueda hacerse un estudio
completo ínterin no se exploren los extensos valles que bañan los
ríos Butuan y Grande de Mindanao y la abrupta cordillera de Rangaya,
en cuyos territorios indudablemente habitan animales cuya existencia
es hasta el día desconocida, ó al menos sólo se tiene como hipotética.
La fauna de estas islas, como en el resto del Archipiélago filipino,
resulta pobre en parangón con las de otros países vecinos que, sin ser
de mayor extensión ni de mejores condiciones climatológicas, cuentan
con un infinito número de variedades desconocidas en este Archipiélago.
Mamíferos.
_Monos_ (changos ó machines en Filipinas) muy numerosos y variados;
los machines son muy corpulentos y fieros; en 1882 hemos visto en
la isla de Bongao á varios marineros indios que salían por el bosque
sin armamento, volver al destacamento huyendo de la acometida de una
bandada de machines; se supone pertenecen á la familia del orangután.
Los hay más pequeños, de piel blanca y brillante, negros, de pelo
muy lanudo y cara inteligente y otras variedades que se diferencian
en muy poco de las ya mencionadas.
Estos animales se reunen en grandes bandadas, armando tales griterías
que se hace insoportable su vecindad.
El indio los persigue con encarnizamiento por los grandes destrozos
que hacen en los sembrados; cuando la hembra está criando, lleva
siempre al hijuelo agarrado en forma de faja en la región abdominal;
si se coge la madre, se aprieta el pequeñín de tal modo á ella que
cuesta trabajo separarle.
_El caguag._--Especie de mono alado, que puede considerarse como
murciélago de gran tamaño; su vuelo es corto; es bastante apreciado
por su piel, cubierta de pelo sedoso de muy variados colores.
_Paniques._--Murciélagos de gran tamaño, muy abundante en las islas;
hay una variedad que hace sus correrías durante el día; son de carne
fina, apreciadísima por el indio.
Los carniceros carnívoros están poco representados en Mindanao,
lo mismo que en el resto del Archipiélago. Sólo se encuentra el Miro
(Paradoxius) y el Galoug, que causan mucho daño en las plantaciones de
café; este último está dotado de una pequeña bolsa, de donde segrega
una materia semejante al almizcle.
_Los roedores_ son muy escasos, no tanto en variedades como en número,
lo cual no ocurre en todo el Archipiélago, pues en las Calamianes
hay años que destruyen las cosechas, pasando de unas á otras islas
en grandes bandadas.
También existe una variedad de muy poco tamaño, y que al perseguirlo
arroja un agudo chirrido: es común en todo el Archipiélago.
_Tagua ó ardilla._--Existen varias especies: la más notable es la
ardilla voladora, de cola parda y gris, con motas blancas; se sirve
de la piel que le sobresale en los costados para dar su vuelo ó salto.
Tampoco son muchas las variedades de paquidermos. El caballo importado
de España existe en gran número, pero de poca alzada; á pesar de ésto,
es de excelentes cualidades por su fuerza y resistencia, y tan duro
de casco que no necesita herradura.
El _jabalí_ muy abundante.
El _puerco-ciervo_, que sólo existe en Mindanao, muy fácil de cazar
por su poca resistencia en la carrera.
El _cerdo común_ abundantísimo en todo Filipinas, donde presta un
oficio á que debieran poner coto las autoridades.
En Zamboanga repugna verlos recorrer las calles cubiertos de
inmundicias, haciendo las veces de vertederos cloacales.
Los rumiantes tienen mejor representación que los paquidermos, siendo
mayores sus variedades y de más útil aplicación.
La raza vacuna se divide en dos ramas de muy distinta procedencia: la
una, originaria de la Península, conserva sus caracteres distintivos,
hasta la bravura, aunque en menos escala, como se ha probado en
las numerosas corridas celebradas en Manila. La otra variedad es la
indiana, con joroba y cuernos retorcidos. Todas son de mucha utilidad
y de carnes muy sabrosas.
Los _carneros_ y cabras existen, aunque en muy reducido número; donde
hay mayor cantidad de estas últimas es en las rancherías de los moros,
que crían la cabra como objeto de veneración.
El _carabao_ (búfalo), animal muy corpulento y el que mayores servicios
presta en el país, es de color negro parduzco con el pelo muy escaso,
está armado de grandes astas en forma de media luna que siguen la
dirección del frontal del animal. Su gran fuerza y resistencia le hace
muy apreciable para las faenas agrícolas. Como anfibio que es, gusta
en extremo revolcarse en el fango ó estar metido en el agua. Su único
alimento es el pasto. Cuando son pequeños les taladran la ternilla
de las fosas nasales, pasándoles un cordel que hace luego el oficio
de riendas para guiar el animal.
Cuando se encuentra en estado salvaje en el monte es fiero y temible
por su extremada ferocidad.
El carabao se emplea para vadear los ríos, y de este modo librarse
de las asechanzas de los terribles saurios. Para efectuarlo, el indio
monta sobre el lomo, y con una mano recoge la cola levantándola; con
ésto evita que el animal se zambulla en el agua y consigue poderlo
guiar mejor.
El _ciervo_ abunda mucho en las islas; sirve de exquisito alimento á
los naturales, que hacen de su carne una especie de conserva salada
ó al humo, á la que dan el nombre de _tapa_.
En las aguas de Mindanao abunda el dugong, mamífero del orden de los
cetáceos, cuya carne es muy apreciada por los indígenas.
Aves.
Como en los mamíferos, Filipinas presenta más escasas variedades
ornitológicas que los países inmediatos; á pesar de ésto hay familias
espléndidamente representadas, tanto por su variedad como por la
hermosura de su brillante plumaje.
Las aves domésticas se encuentran en condiciones muy semejantes á las
de Europa. Abundan las _gallinas, patos_ y _palomas_, que, aunque de
menor tamaño, son de carne muy exquisita.
El _pavo_ se halla doméstico en Zamboanga, y se asegura que en Mindanao
los hay en gran número en estado silvestre.
El _pato_ se utiliza, no sólo por su carne, sino por los huevos que,
cocidos, son uno de los manjares que mas agradan al indio; los vende en
las galleras, pintados de colores, donde hacen gran consumo de ellos.
Las aves de rapiña son muy numerosas.
_Aguilas._--Las hay de muy extraordinaria magnitud, de color grís,
y las alas y cola muy obscuras.
El _lauing_, parecido al águila, de gran tamaño y fuerza.
El _buho_, de mucho tamaño y hermoso plumaje.
Las trepadoras están representadas por una numerosa variedad de
papagayos, cotorras, carpinteros y otras; la más notable es el loro
llamado de siete colores, en el que sobresale el encarnado; es pequeño,
pero de hermoso aspecto por la firmeza y brillantez de su plumaje.
La _catala_, especie de guacamayo, de plumaje blanco y muy rara vez
con pintas amarillas: las hay de dos clases, pequeñas como una paloma
y de tamaño igual á una gallina; éstas suelen tener el penacho amarillo
y encarnado; son muy fáciles de domesticar.
_Tucán_ ó _carpintero_: tiene el pico muy agudo y resistente y de él
se vale para abrir el nido en el tronco de los árboles, y por el ruido
que produce semejante al martillo ha recibido el nombre de carpintero.
El _barbudo, sabucot_ y otros, parecidos á los cuclillos, que nunca
abandonan los bosques.
Las _gallináceas_ son abundantísimas y están representadas por inmenso
número de variedades.
La más notable es el tabon, que vive siempre próximo á las playas donde
deposita sus huevos para la procreación; ésto lo ejecuta de un modo muy
original. Empieza por escarvar en la arena un hoyo bastante profundo,
donde va depositando los huevos; cuando tiene hecha la postura,
valiéndose de las alas y andando para atrás, vuelve la arena á su
posición primitiva, hasta formar un montón muy parecido á los que se
encuentran en las carreteras para conservar la grava. Cuando el pollo
sale del huevo, atraído por el canto de la madre, se vuelve con las
patas hacia arriba y empieza a escarbar hasta salir de su encierro.
En estos animales todo es particular y raro; con ser su tamaño mucho
menor que una gallina, los huevos, que son exquisitos, tienen más
volumen que los de una pava.
Los _labuyos_ ó _gallos silvestres_, de menor tamaño que los
domésticos, son muy numerosos y abundan en los bosques.
_Palomas._--La llamada curucuru, con la cabeza color púrpura.
El _gura_ ó _pichón coronado_ y el _batobato dongon_, de mucho tamaño
y variado plumaje.
La de _puñalada_, que recibe este nombre por la mancha roja que
ostenta en el pecho, y las de orejón y de anteojos.
El _balor_, muy semejante á la torcaz de España.
La _tórtola, bato-bato munti_ y otras, todas de muy variados colores,
desde el blanco ceniciento al negro; son de carne blanca, muy agradable
al paladar.
El _calao_, del orden de los _páseres_, es uno de los animales más
raros que se encuentran en Mindanao. De gran tamaño é inofensivo;
tiene un canto muy monótono, y cuando se reunen varios arman un
ruido infernal.
Están provistos de un enorme pico que les sube hasta el cráneo,
afectando la forma de capacete, resultando desproporcionado con el
cuerpo, que no será mucho mayor que una gallina. Su vuelo resulta corto
y pesado, no obstante la abundancia de su hermoso plumaje rojo y gris.
Las _ánades_ abundan de muy diferentes tamaños, encontrándose desde el
pato real, negro y blanco con cabeza roja, hasta el pequeño y chillón,
que habita en los manglares.
El _martín pescador_ y _martín cazador_, que se alimentan de peces
é insectos.
La _garza_ vive siempre en los ríos, pantanos, y en la playa son muy
numerosas y de largas patas y cuello prolongado: presentan el más
raro aspecto cuando se las vé posadas tranquilamente sobre el lomo
del carabao mientras éste está pastando.
Los _palmípedos_ abundan extraordinariamente en Mindanao, donde la
mucha humedad de su suelo se presta de modo admirable al sistema de
vida de estas aves; entre sus numerosas especies citaremos el _culisi_,
la _aurega_, el _pato de monte_ y el _pelícano_, ave de gran tamaño
y hermoso aspecto por su blanco plumaje y majestuosos movimientos:
gusta de las orillas de los ríos, por más que lo mismo busca el
alimento en agua dulce que en la salada.
En Zamboanga se ven muy hermosos ejemplares.
Existen otras muchas clases de aves que por su utilidad hemos de
mencionar.
La _golondrina_ (aleyon salangane), de muy poco tamaño y de cuyo nido
gelatinoso extraen los chinos un delicioso manjar. El nido lo fabrican
en cavernas ú otros sitios libres del paso del hombre; pero el indio,
aguijoneado por el interés, lo busca en los sitios donde ya supone que
existen, descolgándose á veces de grandes alturas en los acantilados
de las costas, suspendidos de delgadas cuerdas de bejuco.
La _codorniz_, aunque algo más pequeña que la de España, abunda en
los sitios donde hay sementeras de arroz.
_La maya._--Especie de pequeño gorrión, que como el anterior, abunda
de un modo fabuloso; se reunen en grandes bandadas, y vistas de lejos,
por su pequeñez, más parecen insectos que aves.
Otros, sin ser de utilidad inmediata, podrían ser objeto de un activo
comercio por la hermosura de su plumaje, que indududablemente tendría
aceptación en el comercio para la aplicación del adorno de sombreros.
El _chupaflor_ es sumamente pequeño, de variados colores y pico negro
muy largo; se mantiene del jugo de las flores.
_Pájaro mosca, pipis_ y _motacillas_, diminutos pajarillos de variados
y brillantes colores; abundan mucho en todo el país.
Los _azucareros_, notables por la extraordinaria belleza de su plumaje
que varía entre rojo, púrpura y los distintos matices del verde y
azul sobre el fondo obscuro aterciopelado de la pluma pequeña que le
cubre el cuerpo.