Cuatro son las principales cordilleras de Mindanao, según los autores
que se han ocupado de estudiar el Archipiélago filipino.
La primera, y quizá la más importante, corre de E. á O., desde la punta
Cauit á los elevados montes «Rangaya», próximos á la bahía «Illana»
(se encuentra cortada en su curso por la gran cuenca del río Butuan).
La segunda corre de N. á S., desde la sierra de Surigao hasta el
monte «Catalan», terminando en el cabo San Agustín.
Se encuentra interrumpida como la anterior por la cuenca de Butuan.
La tercera arranca de punta Divata dirigiéndose al SE., inclinándose
después al O. hasta terminar en la bahía de Sarangani.
La cuarta y última es muy volcánica, empieza en el «Apo» y en dirección
NO. sigue á morir en el istmo do Misamis.
Montes.
_Misamis._--Los montes de esta provincia arrancan de punta Maralag,
al NO., cerca de la costa, marchan hacia el E. hasta internarse en
el distrito de Davao, cambian después de dirección al N., terminando
cerca de punta Dipata, en Surigao. A esta cordillera pertenecen los
montes Rancaya, los más elevados de la isla, que sirven de divisoria
entro Misamis y Cottabato. De éstos arranca un ramal en dirección al
O. formando la escabrosa sierra de la Comandancia de Dapitan.
_Zamboanga._--El extenso territorio de esta provincia es muy poco
conocido fuera de las inmediaciones de la capital, lo que imposibilita
el estudio de sus extensos montes.
La más explorada es la cordillera Polombato, que se extiende en
dirección EO., sigue por el territorio de Sibuguey volviendo al O. y
se interna en Misamis y Cottabato. En su curso forma las sierras de
Santa María, Punubigan, Silengan y sierra de Sibuguey, entre el seno
de este nombre y el puerto de Dumanquilas en la costa SE. del distrito.
_Cottabato._--Este distrito, sumamente llano, tiene pocas montañas
á pesar de su mucha extensión.
La principal cordillera tiene su origen en los montes de Craan,
próximos á punta Bacud, se extiende formando un semicírculo hasta
terminar en la ensenada de Linao.
En la parte N. se encuentran las estribaciones de los elevados Rancaya,
donde se encuentra el monte y volcán Macaturin, á unos 40 kilómetros
del puerto de Pollok. En el centro del distrito está la tierra de Blik,
recortada é independiente de las demás.
_Davao._--Sumamente montuoso y cubierto de espesa vegetación que
imposibilita las comunicaciones, hace que se encuentre poco explorado.
Los montes más principales y conocidos son el «Apo», cuya elevada cima
se presenta siempre coronada de blanco penacho; limita el distrito
con el de Cottabato.
El Pulpunga al O. y el volcánico Butulan que terminan en punta
Panguitan, que forma el extremo S. de la isla; la sierra y monte
Catalan al NO. del seno que dá nombre al distrito; esta sierra sirve
de divisoria con la Comandancia de Bislig.
_Bislig._--Fuera de los terrenos próximos á la costa, que son algo
llanos, esta Comandancia está formada de una serie de montes que
se desvían de la cordillera que corre de N. á S. desde Surigao al
monte Catalan.
Desde el monte Catalan parte una sierra, que dirigiéndose al
O. separa esta Comandancia y sirve de límite á los distritos de Davao
y Surigao. Otra de menos altura se dirige al S. para puerto Balete
y termina en el cabo San Agustín.
_Surigao._--Los montes de este distrito se extienden desde punta
Dipata en dirección SE. hasta Talacogon, próximo al Butuan, variando
al NE. hasta la visita de Tuiabigan en la costa Oriental, marchando
hacia los montes Subonga en la costa occidental y concluyendo en
punta Banajan al NO. del distrito. Sus montes principales son Canuan,
Binuanton y Conmat.
Meteorología.
Clima.
La proximidad de la isla de Mindanao á la zona tórrida origina el
que en algunas estaciones se dejen sentir fuertes calores, mitigados
por las brisas del mar y la humedad natural del país, que hacen se
disfrute de una perpetua primavera.
El termómetro oscila de ordinario entre los 18 y 26 grados Reamur.
Las estaciones son tres. Fría y algo húmeda la primera, se inicia en
Noviembre con la monzon NE.
La segunda, calurosa y seca, empieza en Marzo. La mayor intensidad
del calor se deja sentir en Abril y Mayo; desde esta fecha se inicia
la tercera con una gran humedad, debido á las lluvias que se suceden
con cortas interrupciones; éstas son muy copiosas y á veces motivan
grandes inundaciones.
En general, el clima de Mindanao como el de todo Filipinas, al
contrario de lo que en España se cree, es muy sano y agradable, lo
que se demuestra fácilmente observando lo escaso de la mortandad que
allí sufren los europeos.
Sobre este particular, dice el Sr. Scheidnagel, que tanto y tan
acertado tiene escrito acerca del Archipiélago filipino:
«Las monzones determinan y fijan con exactitud las alteraciones de la
atmósfera, asegurando el tiempo propio de viajar ó navegar sin peligro
por aquellos mares, así como el de los _vaguios_ ó temporales, que
tienen lugar siempre en los meses de Septiembre, Octubre y Noviembre;
y las fuertes tormentas y tronadas en Abril, Mayo y Junio.
»La brisa del mar y la poderosa vegetación de los dilatados bosques,
así como la manera de construír las viviendas, contribuye notablemente
á disminuír los efectos del calor intenso de los rayos solares.
»Se supone la existencia como enfermedad endémica y común al país de
la disentería, y ésto no es así; pues lo que realmente sucede es que
la juventud acepta allí en general costumbres que en España serían
doblemente perjudiciales y de resultados mucho más rápidos. Lo diremos
con franqueza: las copitas de coñac, el abuso continuado de alcoholes,
el desarreglo de las comidas y la afición á los _amancebamientos
de cierto género_, son siempre la causa principal de la pérdida del
estómago y su enfriamiento.
»En aquel clima, casi igual, se desconoce la terrible enfermedad de
la _tisis_, enemiga funesta de la juventud; apenas se tiene idea de
las _pulmonías_ ni _catarros_, y no se habla nunca de los nervios.
»No quiere decir ésto que la salud esté allí asegurada; y es indudable
la necesidad de observar buen régimen higiénico, sobre todo para
combatir las humedades y para no aspirar las frecuentes evaporaciones
de la tierra que se verifican inmediatamente después de llover».
Vientos.
Las noticias de los vientos dominantes se refieren al Archipiélago
en general, por no haberse hecho observaciones especiales en Mindanao.
Las corrientes que se observan son dos. Una con dirección NE., y la
otra al SE. con una velocidad media anual de 3,1.
La monzon del SO. se empieza á sentir en Junio, quedando fija para
Julio, siendo floja aunque muy constante; en Octubre empieza á decaer,
estableciéndose la NE., cuya época de mayor fuerza es Diciembre y
Enero. Sigue una época de vientos variables del NO. NE., y algunas
veces cambia al E., disminuyendo en Marzo con fuertes terrales.
La resistencia que las monzones del SO. oponen á los del NE. causan
grandes trastornos atmosféricos, de los cuales resultan furiosos
huracanes (Vaguios ó Tifones), que con increible fuerza arrastran
todo cuanto encuentran á su paso.
El viento que determina estos vaguios se revuelve en un espacio
circular, recorriendo repetidas veces todos los rumbos; sus movimientos
son tres: rotación, traslación y oscilación.
La velocidad del movimiento de rotación suele ser de más de 100 millas,
aumentándose con la proximidad al eje.
La aventajada situación en que se encuentra la isla de Mindanao la
coloca fuera de la acción destructora de los vaguios, que sólo ejercen
su influencia en una pequeña parte de la costa Norte.
Electricidad.
Los fenómenos emanados del fluído eléctrico son entre los de
la naturaleza los que con mayor intensidad se desarrollan en el
Archipiélago filipino.
Probado como está, que en las regiones equinociales las tempestades
eléctricas son muy frecuentes, y dada la vegetación exuberante de
aquel país cubierto de dilatados bosques, se comprenderá la violencia
con que se desencadena en él el terrible fenómeno.
Sus gigantescos árboles, que se elevan majestuosos á prodigiosas
alturas, sirven de poderoso agente de atracción en las infinitas
convulsiones del fluído eléctrico, haciendo de reóforos conductores
ó pararrayos naturales que devuelven la corriente eléctrica á su
depósito común.
Todos los años empiezan hacia el mes de Mayo á sentirse los efectos
de las conmociones eléctricas.
En esta época el cielo se cubre de parduzcas nubes, que luchando entre
sí, efecto de sus encontrados fluídos, se desgarran con ensordecedor
estruendo y continuado relampaguear, sembrando el terror en los
habitantes, que á veces perecen á los efectos mortíferos del rayo.
Siempre que se trate de la explotación de terrenos vírgenes,
es absolutamente indispensable preservar las edificaciones de los
accidentes eléctricos; sólo de este modo se podrá evitar su destructor
efecto, que en Filipinas ocasiona todos los años un crecido número
de víctimas.
Terremotos.
La heterogénea estructura de la isla de Mindanao demuestra los grandes
sacudimientos que de modo imperecedero han quedado impresos en su
suelo, recordando aún sus habitantes con terror el efecto de las
terribles erupciones volcánicas.
En estos últimos tiempos parece que los elementos que determinan
estas sacudidas de la corteza terrestre han entrado en un período de
relativa inacción.
Desde 1870 en Surigao y 1871 en Cottabato, la isla de Mindanao no se ha
vuelto á conmover á los impulsos de este terrible fenómeno geológico,
que transforma el aspecto topográfico de los países á los imponentes
esfuerzos de la naturaleza.
¿Volverán en lo sucesivo á ocurrir tales hechos seísmicos?
Quien sabe: los terremotos son producidos por los vapores y gases
desarrollados bajo las capas subterráneas, que al encontrar obstáculos
á su salida ponen en juego su fuerza expansiva y destruyen cuanto á
su paso encuentran.
Pero este desahogo de la naturaleza, de efectos desastrosísimos
al exterior, puede precaverse por virtud á los seismógrafos y
seismómetros, que al anunciar la tensión de los vapores interiores,
los pequeños movimientos que éstos producen, precursores de otros más
importantes, indican la mayor intensidad de tales fenómenos seísmicos
en un plazo breve, y por lo tanto la posibilidad de nuevos y más
intensos terremotos y los medios de precaverse de ellos.
¿Se han adoptado por el Ministerio de Ultramar en Mindanao tales
precauciones?
Volcanes.
Al ocuparse el Sr. Ingeniero Inspector de minas en el Archipiélago,
Sr. Centeno, de los volcanes de la isla de Mindanao, dá un luminoso
informe que por su valor científico copiamos:
«En la isla de Mindanao aparecen también como en la de Luzón, los dos
sistemas perfectamente definidos, corriendo el que nos ocupa ahora por
la parte occidental de la isla, á lo largo de la cordillera Illana,
cuyas faldas occidentales forman la costa de la bahía del mismo nombre,
en donde hemos recogido gran cantidad de rocas volcánicas (traguitas,
folonitas, etc.), procedentes, sin duda, del gran volcán Macaturin
en la misma cordillera, que ha tenido épocas da prodigiosa actividad
en el siglo pasado, lanzando enormes bloques de conglomerados de
diversas rocas ígneas, como las que hoy se ven en el puerto de Pollok,
distante 7 leguas del volcán. Es presumible que siguiendo la línea
determinada por los volcanes «Canlaón» en la isla de Negros y Macaturin
en Mindanao, se encuentren en el interior de ésta abundantes indicios
volcánicos que corroboren la continuación de la gran línea que venimos
señalando; pero nada puede afirmarse todavía con seguridad, porque
las noticias que del interior de Mindanao se tienen son tan vagas é
inciertas, que ni aun pueden servir para aventurar una opinión. Por
nuestra parte hemos recorrido el río Grande hasta Matincauana, distante
166,50 kilómetros de su desembocadura, y hemos podido observar muchas
colinas cónicas, como las de Cottabato, que nos ha animado á sostener
nuestra opinión.
»Las cordilleras de Sagut y Apo son las que determinan la región
volcánica de la isla. En sus estribaciones se encuentran numerosas
rocas que por su constitución demuestran la procedencia volcánica;
el carácter de los habitantes por una parte y la aspereza del terreno
por otra, han impedido reconocer los focos en actividad que existen
en la cordillera de Sagut para poder apreciar la afinidad que existe
entre las rocas encontradas y las que proceden de dichos focos.
»Por la parte de Cottabato el terreno demuestra con claros indicios el
levantamiento gradual que en él se está operando, y es probable haya
dado lugar á la formación de una gran parte del Delta del río Grande
de Mindanao. Entre esta región y Davao hay también claros indicios
de haber existido volcanes activos, aparte del majestuoso Apo, que
se encuentra próximo á Davao, y á unos 113 kilómetros de Cottabato.
»Reconocido este volcán en 1880 por el Gobernador de Davao Sr. Rajal,
calcula su altura en 3.130 metros».
En el distrito de Buhayen, al NO. de Zamboanga existe otro volcán
que no ha tenido erupción alguna desde 1640.
En la isla de Camiguim, situada en la costa N., que pertenece al
distrito de Misamis, existe otro, cuya primera erupción fué en 1871.
Existen varios más insignificantes, pero de los cuales no se tienen
más noticias que las comunicadas por los naturales, que aparte del poco
crédito que se les pueda dar, resultan muy inciertas y contradictorias.