CAMINO DE ALMAZÁN

Salimos, como he dicho, por la tarde de Caspueña, en compañía de

Antonio Martín y de una escolta de veinticinco hombres, camino de

Sigüenza.

Antonio nos hizo preguntas á Lara y á mí acerca de la vida en la corte,

y yo hablé de las discusiones y controversias madrileñas en cafés,

tertulias y logias, y aunque era una imprudencia confesé que era masón.

Antonio se quedó asombradísimo de que un masón estuviese en las

guerrillas de Merino, y me dijo que él también deseaba ser presentado

en una logia.

Pasamos por delante de Sigüenza y fuimos hacia Almazán atravesando los

altos de Barahona y la llanura llamada Campo de las Brujas.

Nos despedimos, antes de entrar en Almazán, de Antonio Martín, ya muy

amigo nuestro, y seguimos hasta Calatañazor, donde encontramos nuestras

fuerzas.

Contamos á Merino lo que había pasado con el director; le dijimos que

una columna francesa nos había conducido á Madrid, y le entregamos la

carta del Empecinado.

* * * * *

Después, pasado algún tiempo, comenzaron las buenas noticias para los

españoles. Napoleón había declarado la guerra á Rusia y tenía que

sacar tropas de España. El rey José no se veía seguro en Madrid; los

mariscales del Imperio no le hacían caso.

Desde esta época, con mucha frecuencia nos leían partes diciendo que

aquí ó allí se había ganado una batalla por el ejército aliado.

Nosotros ya no operábamos como guerrilleros libremente, sino que

seguíamos un plan superior, casi siempre en combinación con las

partidas de Borbón y Padilla y la brigada del Empecinado.

V

El Escuadrón del Brigante · 第 194 / 283 题