EL PREFECTO DE BURGOS

El mismo día en que el conde de Dorsenne escribía á Bremond, el

prefecto Blanco de Salcedo citaba al director en la catedral, y en

la obscuridad, detrás de una columna, le contaba lo ocurrido y le

recomendaba tomase sus medidas.

Don Domingo Blanco de Salcedo, á pesar de su cargo en el gobierno de

José, se sentía patriota.

Don Domingo era, antes de la guerra, abogado en Palencia; luego, por no

poder vivir con la abogacía en aquellas circunstancias calamitosas, no

tener fortuna y sí mucha familia, aceptó la prefectura de Burgos.

Blanco de Salcedo era una excelente persona, muy querido por españoles

y franceses. El general Thiebault, el más inteligente de los generales

de Napoleón que había pasado por Burgos, le estimaba mucho.

Blanco de Salcedo se alegraba íntimamente de los triunfos de los

españoles y sentía sus derrotas; pero no traicionaba al gobierno que le

daba de comer.

Claro que, si podía favorecer individualmente á los españoles, lo hacía.

El Escuadrón del Brigante · 第 163 / 283 题