«Papá mío: he delinquido, he faltado a V. M. como rey y como padre;
pero me arrepiento, y ofrezco a V. M. la obediencia más humilde. Nada
debía hacer sin noticia de V. M.; pero fui sorprendido. He delatado a
los culpables, y pido a V. M. me perdone por haberle mentido la otra
noche, permitiendo besar sus reales pies a su reconocido hijo. —
Fernando. — San Lorenzo 5 de noviembre de 1807.»