III

Cabalgando sobre las nubes, vestidos de luengas túnicas con orlas de

fuego, suelta al huracán la encendida cabellera, y blandiendo sus

espadas que relampagueaban arrojando chispas de cárdena luz, vio á los

ángeles, ministros de la cólera del Señor, cruzar como un formidable

ejército sobre alas de la tempestad.

Y subió más alto, y creyó divisar á lo lejos las tormentosas nubes

semejantes á un mar de lava, y oyó mugir el trueno á sus pies como

muge el océano azotando la roca desde cuya cima le contempla el

atónito peregrino.

Legends, Tales and Poems · 第 97 / 145 题