[488] _Cotorrera_, la que anda de cotorro en cotorro, parlanchina

y chismera, de donde la hembra del papagayo. PARRA, _Luz_, 1, 1:

“¿Qué diremos de tantos papagayos y qué de tantas cotorreras, que ni

entienden lo que piden a Dios ni saben lo que ruegan?” QUEV., _Rom._,

6: “De las mizas cotorreras”. En Aragón también es _cotorrero_ el que

asiste a toda diversión y quiere verlo y saberlo todo y parlarlo todo.

ROSAL: “Cotorrera, la que a tales lugares (cotorros o pedazos de tierra

o monte cercado, que dicen soto o sotillo) se retira con hombres, como

a lonja de sus torpes mercaderías, como de cárcava, carcaveras”.

[489] _Al dedo_, trocado en una sortija.

[490] “_A Dios y a ventura._ (Cuando nos arrojamos a lo dudoso en

confianza que Dios ayudará y podrá haber buena suerte)”. (Corr., 505).

Lo de _a diablos y desgracia_ es por contraste.

[491] “de risa”. (Edición de Madrid, 1648, y todas las siguientes).

[492] _Por el dicho del nacer_, por lo que se dice acerca de nuestro

nacimiento, de ser hijos de tales o cuales padres, sin otra certeza.

[493] _Nos vuelan... el dinero_, hacer volar, hacer que desaparezca,

llevándoselo, factitivo. P. VEGA, _ps._ 3, 8, 2: “Quedan firmes, no las

vuela el aire (las tejas)”. D. VEGA. _S. Pedro_: “Y el otro que la oye

(la palabra), la coge y la vuela, y así va pasando de lengua en lengua”.

[494] _Ringlón_, como _ringle_, _ringlera_, _ringla_, etc. ZAMORA,

_Mon. mist._, pte. 3, 86, 6: “Apenas he borrado ringlón, trasladado

hoja ni vuelto al molde razón ninguna”.

[495] _Zahorí._ Cree el vulgo que el zahorí, esto es, el que tiene

virtud para ver lo que hay debajo de la tierra, nace el Viernes Santo.

Alude a Felipe IV, el cual “nació en Valladolid, Viernes Santo, 8 de

abril 1605. Baptizóle en el Convento de S. Pablo, del Orden de Santo

Domingo, en la misma pila que fué baptizado este Santo, don Bernardo de

Rojas, Cardenal y Arzobispo de Toledo”. (GIL GONZÁL., DÁVILA, _Teatr.

Madrid_, p. 51).

[496] CORR., 141: “_Echar la soga tras el caldero._ (Es tras lo

perdido, soltar el instrumento y remedio con que se ha de obrar y echar

lo menos tras lo más)”.

[497] Con un Cuarto, con Felipe IV. Faltan esta redondilla y la

anterior en la edición de Barcelona, 1635; en la de Madrid, 1648, y,

menos en las de Pamplona, 1631, y Bruselas, 1660, en todas las demás,

antiguas y modernas. Únicamente la impresión de Ruán, 1629, incluye

la penúltima profecía, pero suprime la tercera. Sin duda, convencido

Quevedo de que el mal gobierno de Felipe IV hacía bueno el de su padre

y que los apuros y empeños del Tesoro, lejos de menguar, iban en

creciente, al reimprimir su discurso en 1629 echó abajo mucho de cuanto

le había hecho ver el buen deseo y las esperanzas, risueñas siempre, de

un nuevo reinado.

[498] _Y_ (hechos) _cuartos_, descuartizados.

[499] _Muy blanco_, por ser el _Otro_ un cualquiera, que está en

blanco, para que cada cual fantasee a quien se le antoje y lo escriba

en ese blanco.

[500] CORR., 361: “_Como dijo el otro._ (Dicen esto probando lo que

hacen, y a veces refiriendo un refrán al propósito)”.

[501] _Vais_, por _vayáis_, era común, y lo mismo en todo el indicativo

por el subjuntivo.

[502]

“Ya cabalga Calaínos

A las sombras de una oliva,

El pie tiene en el estribo,

Cabalga de gallardía”.

Así principia el romance de Calaínos, que cita Cervantes en su

_Quijote_, 2, 9, rústica improvisación de algún iletrado juglar sobre

asunto dado. El señor don Agustín Durán lo insertó en su _Romancero

general_, extrañando que pare en proverbio el refrán que dice: _Tan

malo como las coplas de Calaínos_; porque el romance es de los mejores

de su clase, su narración interesante y animada, sencillo y bien

sentido a veces, y menos pesado que otros.

Según el texto, lo más usual en tiempos de Quevedo era decir: _Cuentos

son ésos de Calaínos_, denotando los razonamientos o escritos

impertinentes y frívolos de cosas que no importan. Y se tomaba la frase

de las aventuras de aquel paladín señor de Montesclaros y Constantina

la llana, que vino a España a servir a Almanzor, rey de Sansueña, por

amores de su hija la infanta Sevilla. Pidióle ésta que le trajese en

arras tres cabezas de los doce Pares de Francia, y el valeroso alarbe

pereció en la empresa a manos de Roldán, después de haber vencido a

Baldovinos. No se remonta la antigüedad del romance de Calaínos más

allá del siglo xv, puesto que en él se habla del preste Juan, del

soldán de Babilonia y de las tierras del Gran Turco. CORR., 145:

“_Ya cabalga Calaínos; ya cabalga, ya se va._ (Quedó de unas de sus

coplas)”. Ídem, 548: “_Las coplas de Calaínos._ (Por cosa de poco

valor. Fué un moro)”. Ídem 558: _No se me da las coplas de Calaínos,

las coplas del perro de Alba._

[503] CORR., 75: “_El ánsar de Cantimplora, que salió al lobo al

camino._ (Adelante se dirá la gansa de Cantipalos, con su origen)”.

Ídem, 172: “_La gansa de Cantimpalos, que salía al lobo al camino._

Los de este lugar cuentan por tradición de los pasados que una mujer

llamada la _Gansa_ salía al camino de otro lugarejo vecino a tratar

a solas con el cura de allí, que se llamaba Lobo. Cantimpalos o

Cantipalos es cerca de Segovia; el otro lugarcillo del cura ya está

despoblado. El vulgo ha trocado este refrán en el otro: _El ánsar de

Cantimpalos o Cantimpalo_, porque a los nombres que empiezan en _A_,

aunque sean de hembras, se pone el artículo _el_: _el ánsar_ por _la

ánsar_, hembra”. Yo supongo que estos cuentos se inventaron después,

y que _cant-i-palo_ se aplicó al pueblo ése; pero que de suyo sólo

significaba _el ánsar_ o _ganso_ bobo, que él mismo se mete en peligro,

y por ello _cantos_ o piedras _y palos_ merece o le dan.

[504] _De un orejón_, muy arrugada.

[505] “lámpara” (dice la edición de Barcelona, 1635).

[506] El _ab initio et ante saecula_, frase del _Eccl._, 24, 14, para

indicar aquí la vejez de la vieja, desde la eternidad.

[507] _Cecina_, carne curada, por lo vieja.

[508] _Dueña_ se decía siempre en España por oposición a doncella; pero

dueña y doncella se comprendía en el nombre general de dama. Con el

tiempo, y en el siglo XVII, vino a circunscribirse el nombre de dueña,

aplicándose tan sólo a aquellas “luengas y repulgadas tocas, escogidas

para autorizar las salas y los estrados de señoras principales”, que

tan al revés de lo que debían usaban, según Cervantes, “su ya casi

forzoso oficio”. El mismo peregrino ingenio afirmaba que todas son

amigas de saber, entender y oler, y general en ellas la costumbre de

ser chismosas, llamándolas en _El celoso extremeño_ “perdición de mil

recatadas y buenas intenciones”. El pueblo, conforme a la irrecusable

autoridad de don Quijote, se burlaba de ellas, comparándolas a la

_dueña Quintañona_, quien fué nada menos que la Hebe de Lanzarote del

Lago, puesto que le escanciaba el vino, como canta el popular romance:

“Nunca fuera caballero”, etc.

y la medianera en sus amores con Ginebra. _Quintañón_, _de cien años_,

como el quintal, cien libras, del muy viejo. GÓNGORA, _Dec. burl._: “De

un Serafín quintañón | el menor hoy blanco diente”.

[509] _Chisme_, murmuración, y a ella alude la que sigue, de la frase

_desenterrarle los huesos_, por murmurar, y díjose por la mayor

ignominia, que se hacía a los insignes malhechores, muertos sin castigo

legal, de desenterrarlos. CÁCER., _ps._ 72: “Les desenterraran los

huesos”. GALLO, _Job_, 30, 4: “Son dientes mordaces, y cuando no hallan

corteza de que morder, desentierran las raíces y aun los huesos de sus

abuelos para decir que no son virtuosos los que viven”.

[510] _Aquel_ dice: _llamen a la dueña_, esto es, cualquiera de casa

acude a ella.

[511] _En los sótanos_, guardados y calientes; _zaquizamíes_, en lo

alto y bien aireado.

[512] _Coram vobis_, ante vosotros. Es la presencia grave y autorizada

de uno, y así se dice que _tiene gran coramvobis_ el de tal presencia

y persona. J. POLO, pl. 123: “Éste es nuestro coramvobis; | mas no

es razón que le falte | el usado titulillo, | gran soplón de suae

aetatis”. De aquí la cara o rostro, y hoy la panza gorda y respetable.

[513] _Influyen_, pronostican, indican, verbo astrológico. Quiere

decir que auguran enfermo a quien cuidar y tarea nocturna, por ser dos

ocupaciones de las dueñas. De las _acelgas_ y _lentejas_ véase LAGUNA,

que dice ser resolutivas de opilaciones.

[514] _Cabo de año_, oficio religioso por un difunto al año de morir,

con su catafalco, etc.; viejas _sin cabo_, tan viejas que no tienen fin.

[515] _De tejadillo_, alude al llevar el manto encima de la frente,

dejándola descubierta, que así los labios y encías dejan descubierta la

boca sin dientes o _sin hueso_, que dice luego.

[516] _Dueñas_, población cerca de Valladolid, y todavía más de

Palencia. _La picota_ estaba a la salida de poblado y era algún

altozano, cuando lo había: allí estaba _el rollo_, por ser una columna

con su base, lugar de ignominia.

[517] CORR., 405: “_Púsele cual digan dueñas; poner cual digan dueñas._

(Es maltratar de arte que las dueñas hayan lástima y hablen de ello las

dueñas)”. Ídem, 597: “_Cual digan dueñas._ (Por tratar y poner mal)”.

Las dueñas charlan y chismean en sus juntas y nunca para bien.

[518] _Ruégote_, olvidando Quevedo el _os pido_, por el paréntesis.

[519] _Envergonzante_, vergonzante. QUEV., _Rom._, 76: “Mujer moza es

mucho gasto | para envergonzante lindo”. _Píc. Just._, 2, 2, 4, 3: “La

ramera envergonzante”. Aquí alude al _de Noche_, encubierto que tal

suena envergonzante, y como tal lo ha pintado antes Quevedo.

[520] Es _don Diego de Noche_ figura imaginada para significar

cualquier paseante embozado de los que viven de gorra, susto perpetuo

de los transeúntes, coco de los padres y maridos y acíbar nocturno

de los saraos y bailes de candil. Fué muy común en el siglo XVI

llamar también _don Fulano de Noche_ a los que hasta puesto el sol no

mostraban sus primores y habilidades. Argote de Molina, en la _Sucesión

de los Manueles_ nos ha conservado la memoria de don Pedro de Guzmán,

que llamaron don Pedro de Noche, por la dulzura de su garganta y

suavidad de su música, que tuvo sobre todos los que había entonces en

Castilla, la cual solamente de noche ejercitaba. Este don Diego es en

parte el _sablista_ moderno, que _sablea_ o _da sablazos_, esto es,

gorrón y pedigüeño. CORR., 582: “_Don Diego de noche._ (Poner don a

quien no le tiene, y para burlarse de mujeres enamoradas)”. Este dicho

de Correas alude a la explicación dada, que concuerda con lo que dice

Quevedo. _A lo tío Diego_ es en Andalucía obrar uno con socarronería,

afectando sencillez y procediendo con malicia. Tal los presuntuosos

del dicho de Correas, que ostentan lo que no tienen y con que se daba

vaya a las enamoradas, y tal el gorrón rebozado del texto y de la

explicación, donde _de noche_ indica el rebozo y la socarronería.

[521] _Ramplón_, dícese de la pieza de hierro que tiene las

extremidades vueltas, como herradura ramplona, y por extensión del

zapato tosco de mucha vuelta o que sobresale, y el zapato de patinar o

patín, ganchudo. COLOMA, _G. Fland._, 2: “Mandó hacer doce mil pares

de ramplones con que servirse de los hielos”. BARBAD., _Corr., vic._:

“Traía medias de cordellate y zapatos de ramplón”.

[522] _Geomancía_, adivinación por los cuerpos terrestres o por lineas

y círculos hechos en tierra.

[523] _Restañando el ventanaje_, remendar agujeros. _Entintar._ QUEV.,

_Letr. satír._, 10: “Yo conozco caballero, | que entinta el cabello en

vano”.

[524] _Hacer el coco_ es arrebujarse para meter miedo al niño con el

coco o bu o fantasma.

[525] _Vuelta de la espada_, torcimiento del filo o corte. SANTILLANA:

“No hay espada sin vuelta, ni puta sin alcahueta”. Juega del vocablo

_vuelta_, acción de devolver, como dicen los muchachos al recibir

una cosa: “¿Tiene tornillo? Pues al bolsillo. ¿Tiene tornaco? Pues

al bolchaco. ¿Tiene tornón? Pues al bolsón”. Al prestar algo suele

decirse: “Tiene tornillo”, esto es, que se ha de volver a su dueño.

[526] _Diles... los dones_, alude a la explicación de Correas.

[527] _Bigotera_, asiento enfrente de la testera, para que vaya el

criado u otra persona, en cupés y berlinas; además funda de gamuza o

badanilla para meter los bigotes, cuando se estaba en casa, para que no

se ajasen y para componerlos, como hoy se usan de otra clase.

[528] _Mi sombra_, dícelo por lo enjuto y delgado de su personilla,

como pudiera haber dicho _mi raspa_; por lo mismo le llama luego

_caballero visión_, cuya vista puso hambre en los muertos.

[529] _Súpito_, vulgar en todas partes. F. SILVA, _Celest._, 26: “Cata,

señora, que no seas tan súpita”.

[530] CORR., 363: “_Cochite hervite._ (Dícese a los que quieren las

cosas muy aceleradas)”. De _cocharse_, que se usa en Segovia, de

_cocho_ o cocido, y de _hervir_, y alude al _Antes cocho que hierva_.

CÁCER., _ps._ 105: Quisieron ellos que cochite hervite los metiera

luego Dios en la tierra, que les había prometido.

[531] ¿_Doña Fáfula_ será _doña Fábula_, corrompido el nombre por la

malicia de los villanos o de los mosqueteros, cruel pesadilla de los

poetas dramáticos? A valer esta conjetura, tendría entonces aquella

frase la misma significación que hoy tiene el manoseado chiste: _En la

comedia no salió al fin el argumento_, que algunas almas pandas y no

nada caritativas repiten cuando es trivial el asunto y se maneja con

ruda Minerva. Es crítica de comedias.

[532] “día: Señora, tanto” (_P_).

[533] CORR., 612: “_Tuvieron gran pelotera._ (Por gran grita y voces

alterando; varíase)”. Del enzarzarse riñendo, como haciéndose una

pelota.

[534] _De voleo_, de vuelo, en volandas, volando, esto es, de prisa.

CABR., p. 226: “Sus llagas y dolores le llevaban de voleo a la muerte”.

CÁCER., _ps._ 25: “Ello mesmo se le viene de voleo”.

[535] CORR., 302: _Güela la casa a hombre, y él iba rodando la

escalera._

[536] “y Cristo muy mansueto, que parece que apenas echa la habla por

la boca?” (Edición de Pamplona, 1631).

[537] “Cristo, pues puede”, etc. (Edición de Pamplona, 1631). Sin esta

corrección no se entiende lo que luego añade: _aunque es la misma

paciencia..._

[538] _Bu_, del soplar, y lo decía el diablo metiendo miedo en

comedias. S. BADAJ., 2, p. 73: “Diablo: Bubu, bu, bu, bu, bu, bu”.

Ídem, 1. p. 212: “Diablo: Bu, bu, bu, bu”. (CEJADOR, _Tesoro_, _B_, 2).

[539] En palos y riñas o en canto y baile acababan casi siempre; véanse

los de Lope de Rueda, Sánchez de Badajoz y Quiñones de Benavente.

[540] CORR., 617: “_Marizápalos._ (Por mujer desaliñada que arrastra

y da las faldas en los zancajos)”. Es por lo mismo la que ahuyenta

a todos, de ¡zape!, y así dice luego: “Mira que digáis cómo la he

puesto”. Además, la desechada de todos con el _¡zape!_ Así _Balcón de

Marizápalos_ fué el que improvisó en la plaza Mayor de Madrid Felipe

IV una noche para cierta favorita que no tenía dónde presentarse.

Fué además nombre de un baile. ZAMORA, _Gurruminas_: “Marizápalos

era muchacha | y enamoradita de Pedro Martín, | por sobrina del cura

estimada, | la gala del pueblo, la flor del abril”. D. TORRES, _Ronda

al uso_: “Marizápalos era”... _Bibl. Gallardo_, 2, 204: “Marizápalos

bajó una tarde | al fresco sotillo de Vaciamadrid... | Respondió

Marizápalos ¡zape! | levando sus voces cariños de miz”. Véase CEJADOR,

_Tesoro, Silb._, 212, _zápele_, etc.

[541] “doña Fábula” (_P_).

[542] CORR., 617: “_Marirrabadilla._ (Los desiguales y ruines que

quieren ser tanto como otros buenos)”. Los junto a la cola, dicen

también. CORR., 170: “_La necesidad obliga_ _al más desvalido nombre,

que es de Marirrabadilla._ (A sorrabar a otros, que así llaman al rogar

y pedir con sumisión)”. CORR., 118: “_Los hijos de Marirrabadilla, cada

uno en su escudilla_, o _En casa de Marirrabadilla, cada uno con su

escudilla. Estar como los hijos de Marirrabadilla_”. Esto es, que en

las familias como la de esta ruin señora, todos riñen por la comida.

[543] _Piullido_, de _pi-ular_ o pi-ar las aves cuando son pequeñas,

sobre todo los pollos, y úsase en Murcia; diminutivo _-ol_, de _pi-ar_.

[544] _Pius Aeneas_ le llama Virgilio.

[545] CORR., 71: “_Allá se lo haya Marta con sus pollos._ (El descuido

vulgar deshace la consonancia, habiendo de ser la postrera palabra

_Marta_)”. Ídem, 60: _Acá lo ha Marta con sus pollos._ Estos refranes

salieron de aquel otro de CORR., 353: _¿Con qué viene Marta, la que

los pollos harta?_ Ídem, 442: “_Marta, la que los pollos harta._

(A desdén de la impertinente)”. Y díjose del ser piadosa. CORR.,

449: _Más piadosa que Marta con sus pollos._ Ídem, 442: _Marta la

piadosa, que daba el caldo a los ahorcados._ Ídem, 442: _Marta la

piadosa, que mascaba el vino a los enfermos._ Ídem, 442: _Marta la

piadosa, que mascaba la miel a los dolientes._ Ídem, 442: “_Marta la

piadosa._ (Dícese a personas piadosas y a veces con ironía y reprende

imprudencias y blanduras dañosas)”. ¿Por qué a la mujer activa llamó

el pueblo _Marta_? Creo que por _Marta_, la que servía a Jesús, que la

reprendió por ello (_Luc._, 10, 40 y 41): _Satagebat... sollicita es._

Marta es la que marra y yerra o otros dichos, y así daba a sus pollos

lo contrario de lo que habían menester.

[546] CORR., 471: _Muera Marta y muera harta._

[547] CORR., 220: _No hay tono como el del pito._

[548] CORR., 309: _Bien canta Marta después de harta._

[549] CORR., 205: _Los pollos de María, que piden pan y danles agua._

TIMONEDA, p. 393: _Los pollos de Marta, que piaban por beber y dábanles

a comer._

[550] CORR., 359: “_Como el alma de Garibay, que ni la quiso Dios ni

el diablo._ (Cuando algo se da por perdido, se dice: tan perdido es

como el alma de Garibay)”. Es explicación de la etimología de Garibay,

aunque no falta la correspondiente leyenda, que trae SBARBI. Es el

desecho o aechaduras de la criba, _gari_, trigo, y _bay_, criba, en

éuskero, _criba de trigo_. Por eso del aechar se dijo _estar como el

alma de Garibay, que ni pena ni gloria_, indeciso, del estar meneándose

como el cedazo.

[551] “todas las almas quiere y por todas las almas murió” (_B_).

[552] CORR., 601: “_Perico de los palotes._ (Apodo de bobo y necio)”.

COVARR.: “Un bobo que tañía un tambor con dos palotes. El que se

afrenta de que le traten indecentemente, suele decir: Sí, que no soy yo

Perico el de los Palotes”. Protodemonio le llama el _Diablo cojuelo_,

10, y en los _Entrem. s. XVII_, 473: “Periquito el de los palotes | si

no tienes cuartos | que dame doblones”. Acaso, más que a los _palillos_

de tambor alude a los _palotes_ del que no sabe escribir; o a las

muletas del diablo cojuelo. _Pateta_, el diablo, como _Patillas_, el

diablo cojuelo, por lo aviesos que suelen ser y malos los cojos, que

cojo significan todos estos nombres, luego el diablo, y porque cuentan

las viejas que el diablo quedó cojo al caer despeñado del cielo, que

es decir que se hizo avieso y malo. CORR., 601: “_Llevárselo Pateta_,

perderse, irse al infierno”. _No dijera más Pateta_ (QUEV., _C. de

c._). “_Juan de las calzas blancas._ (Dícenlo por un difunto que salía

de la sepultura)”. (_Corr._, 571). LOPE, _Dorot._: “No para damas, que

las hacen piernas de difuntos, y desde Juan de las calzas blancas son

contra la pramática del buen gusto”. _Don. hablador_, 1, 7: “Me decía

por libre, saliendo de Santarsis como Juan de las calzas blancas, en

piernas a lo soldado, sin capa, sin sombrero ni cuello”. “_Pedro por

demás._ (Sin hacer nada)”. (CORR., 601). B. GARAY, 4. “_El Bobo de

Coria, que empreñó a su madre y a sus hermanas y preguntaba si era

pecado_”. (CORR., 88). Un cuento sobre ello hizo Villergas (_El tío

Camorra_, paliza 22, año 1848). “_Pedro de Urdemalas._ (Es tenido por

un mozo que sirviendo hizo muchas burlas a los que sirvió)”. (CORR.,

601). Añaden: _o todo el monte o nada._ Es el que urde muy malas artes,

y Cervantes hizo de él un entremés.

[553] _El santo Macarro jugando al abejón_ (CORR., 82). Vanle tiznando

la cara los demás, sustituyéndole el que se ríe, y él ha de estar muy

serio, zumbando como abejón. TORR., _Son. a M. A. Cast._: “Quiere

llamarse ingenio, si es macarro, | si trata los asuntos con desbarro”.

Confundióse con mocarro. Q. BENAV., 2, 266: “Ya que éste es | un

mocarro”. FIGUEROA, _Plaza_, f. 255. Díjose por las _muecas_ y visajes

del tiznado.

[554] CORR., 172: “_La de santo Leprisco._ (Dicho de donaire, como San

Ciruelo, San Pito)”. Sin duda, del _prisco_.

[555] CORR., 565: “_San Ciruelo._ (Por santo no determinado ni cierto,

y así, diciendo para tal día, es para nunca jamás)”. Dícese del torpe,

necio, y bruto y se dijo del santo, por la madera de ciruelo o de

prisco, de que salió alguna imagen de santo. _Entrem. romanc._: “Aunque

es largo mi negocio | la vuelta será muy breve: | el día de san Ciruelo

| o la semana sin viernes”.

[556] CORR., 519: “_El santo Pajares._ (Dicho a desdén)”. _El santo

de Pajares, que se quemó el santo y se salvó la paja._ Dícese santo

de Pajares del que, jugando, le van tiznando la cara sin haberse

de reír, so pena de tomar su lugar, lo cual se hacía con pajas o

cosa carbonizada. De aquí el refrán del que no supo mirar por sí,

aprovechando a otros, y del hipócrita y del parado y necio. _Comed.

Florin._, 9: “Pensé que eras un santillo.--De Pajares, que ardía él y

no la paja”. LOPE, _Dama boba_, 2, 8. “_Fray Jarro, fraile cucarro._

(Apodo a niños frailitos)”. (CORR., 583). Ídem, 87: _El fraile cucarro,

deja la misa y vase al jarro._ Decimos _A propósito, fray Jarro_, de lo

sin sazón ni ocasión, aludiendo al bebedor, que con cualquiera ocasión

echa mano al jarro, y sin duda era el fraile _cucarro_ o _cuco_ el

primero que tal costumbre tuvo.

[557] _San Porro_, dícese como _porro_, del bruto, por ser romo como

una porra.

[558] _Concomos_; _carcomos_ en _P_; _corcovos_ en la edic. corregida.

Es la acción de _concomerse_ o menear mucho los hombros, como sierra

al serrar. MORETO, _Las traves._, 3: “Hubo concomo de lomos?” Lo mismo

vale _concomio_.

[559] _Vargas_ podrá ser el alcalde de Corte por los años de 1480, a

quien cometía la averiguación de los memoriales la Reina Católica, u

otros varios que dice CORR., p. 66; pero de suyo es personificación

del monte muy enzarzado, y _Averígüelo Vargas_ alude al dicho

enzarzamiento. Monte y ramaje es lo que varga significa (_Tesoro_, _B_).

[560] Véase _La Celestina_ (mi edic). sobre _Villadiego_.

[561] _Eso no, Miguel de Vergas._ Tuvo principio en Salamanca. Fuera de

la puente hay una ermita de la Trinidad, donde, al pie de una imagen

de Dios Padre, se hizo pintar un devoto ciudadano llamado _Miguel de

Vergas_, con una copla que decía así:

“Querría honra y provecho

Y que nada me faltase,

Y cuando Dios me llevase,

Irme a la gloria derecho”.

Al pie de la copla escribió un estudiante: _Eso no, Miguel de Vergas._

(Doctor Francisco de El Rosal, _Biblioteca Nacional_, T. 127. _Origen y

etimología de todos los vocablos originales de la lengua castellana_,

alfabeto III, p. 31). CORREAS, p. 133, lo confirma: “_Eso no, Miguel de

Vergas, que tenéis muchos pecados”._ (Este refrán nació en Salamanca,

adonde hubo un ciudadano rico y que casó dos hijas con dos doctores

y hizo racionero un hijo, que después fué canónigo y tuvo otras

dignidades; y en la torre de la Trinidad, parroquia del arrabal, están

dos pinturas de bulto relevadas en la pared por la parte de afuera:

la una de Dios Padre y la otra de un hombre arrodillado delante, y

por los efectos ya vistos y por la postura de las figuras, fingió el

vulgo que Miguel de Vergas hace esta oración: “Señor, case yo mis

hijas con dotores y a mi hijo véale canónigo en la Iglesia mayor, y

después de mis días, llévame con vos a la gloria”. A esto dicen: “Eso

no, Miguel de Vergas”; y parece que lo dice el ademán de la pintura,

dando a entender que no puede haber dos glorias, acá y allá. Fué Miguel

de Vergas virtuoso y pío y hizo la dicha torre y reparó la iglesia y

fundó en ella una capilla para su entierro y lucióse su virtud en su

descendencia).

[562] _Empuñadura de conseja_, comienzo de cuento en fórmula

tradicional. CORR., 74: “Érase que se era, el bien para todos sea y el

mal para la manceba del abad”.

[563] “_En Martes, ni tu tela urdas ni tu hija cases._ (Opinión del

vulgo contra el martes, y nace de ser tenido Marte en la gentilidad por

dios de las batallas, y este planeta domina en ese día, y por eso le

tienen por aciago los ignorantes, tomándolo de la gentilidad, que no

hacía casamientos en martes por su dios de disensiones y batallas)”.

(CORR., 122). Ídem, 111: _En el martes, ni paños cortes ni hija cases._

Ídem. 122: _En martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu ropa

tajes. Nacer en martes_ es ser desgraciado, como lo dice una canción

popular: “_Dar con la del martes_, con la mala”. (CORR., 575).

Los Sueños, Volume I · 第 16 / 17 段