La colección de cucharones antiguos procedentes de las ruínas de los
pueblos de Tusayán, es instructiva en cuanto á los simbolismos pintados
en estos objetos. Son de todas formas y de barros distintos, y tienen
los dibujos característicos en el interior y el exterior.
Estos cucharones servían algunas veces en las prácticas religiosas, se
les llenaba de harina sagrada que se amontonaba delante de los fetiches
ó se esparcía sobre los mosaicos de arena de los altares. Muchos de
estos cucharones tienen piedrecitas dentro de los mangos y sirven de
sonajeros, sea en los juegos, sea en las prácticas, las más solemnes de
los bailes sagrados.
Cada dibujo de estos sonajeros es simbólico, y el estudio técnico de
este simbolismo tiene gran relación con el de los adornos de las cestas,
muñecas, mantas y cerámica. Con el objeto de establecer comparación se
ha colocado entre ellos un cucharón de cuerno de cabra salvaje. Muchos
de estos objetos, si no todos, servían probablemente en las ceremonias y
no en los usos ordinarios de la vida.