La colección de objetos pequeños de barro hallados en sepulturas al pie
de las _mesas_ de los Ho-pi pone de manifiesto la clase de objetos que
antes se colocaban sobre los muertos. Algunos también eran ofrendas que
se hacían á los dioses, especialmente á Ma-sau-wuh, el dios del fuego y
de la muerte. Estos objetos constituían ofrendas, como ya queda dicho, y
nunca tenían otro empleo, si bien es verdad que á los niños les servían
de juguetes.