Estos azulejos son imitaciones modernas de los que se hacían antes para
las ceremonias que se verificaban en las estufas. Esta colección se
reunió hace muchos años y la única persona que los sabía hacer se ha
muerto. En ellos se ve el simbolismo característico de los dioses y los
varios meandros espirales, círculos y grecas que se emplean para adornar
la cerámica. Comparándolos con las muñecas, se ve fácilmente el sol, el
dios del maiz, Sa-li-ko. Estos azulejos no sirven para adornos de casas,
y los indios no hacen muchos. El valor de esta colección, única para el
estudio del simbolismo, juntamente con el de la cerámica, es grande,
pero con ciertas limitaciones, pues los objetos que la componen son
modernos.
Azulejos iguales sirven ahora en las ceremonias religiosas de los
actuales habitantes de Tusayán, y son para la mayoría tradicionales, y
los sacerdotes les tienen gran veneración. El dibujo de un azulejo
antiguo, llamado el Ho-ko-na-ma-na ó virgen mariposa, introducido en el
baile de la Serpiente, figura en la vitrina con los ejemplares.