Esta vitrina contiene cerámica moderna de los actuales pobladores indios
de los pueblos de Tusayán. Los diferentes ejemplares demuestran la
variedad de la cerámica manufacturada por ellos, así como da idea de los
utensilios que emplean en los usos comunes de las casas. Todo está hecho
á mano y los dibujos son todos simbólicos. Algunas veces los adornan con
dioses, pero generalmente los dibujos son círculos, rosetas, pájaros y
flores. Alguna que otra vez reproducen con éxito los modelos antiguos,
pero el arte ha degenerado mucho y ya no tiene la importancia de antes.
La fineza de las vasijas antiguas, que contrasta con la de las modernas,
se debe al gran cuidado con que trabajaban el barro que debía servir
para hacerlas y la habilidad con que las pintaban.
La industria cerámica ha degenerado mucho, y la tendencia á simplificar
los adornos ha aumentado. Esta industria es de mujeres, nunca de
hombres. Hay ciertos días del año especialmente consagrados á la
fabricación de cerámica y en determinadas noches se hallan los pueblos
iluminados por los fuegos encendidos para su cocción.