Cuando los tribunales de distrito proceden como tribunales del derecho
comun, su jurisdiccion se extiende á conocer de todos los delitos leves
que puede perseguir la federacion, y que no pertenezcan estrictamente á
la jurisdiccion del almirantazgo: á todas las aprehensiones verificadas
en tierra y en aguas no navegables desde el mar, y á los juicios
entablados por multas y confiscaciones motivadas allí: á todos los
instaurados por extranjeros quejándose de agravios causados con
violacion del derecho internacional ó de algun tratado: á las demandas
contra los cónsules y vice-cónsules; y á todos los litigios del derecho
comun, en que la federacion haga de parte actora, y el valor de la
materia litigiosa llegue á cien pesos.[144] Tienen jurisdiccion además,
en las demandas instituidas para pedir que se declare nula una patente
de invencion obtenida subrepticiamente, ó alegando causales falsas. Esta
les fué concedida por la ley de 21 de Febrero de 1793, cap. II, y con
motivo de ella, muy á menudo se presentan controversias sobre materias
abstrusas, intrincadas y difíciles respecto á la originalidad de las
invenciones y mejoras de maquinarias complicadas. En el caso "_Ex parte
Wood_" se hizo punto de controversia en el tribunal de distrito de Nueva
York, el de si el procedimiento que se debia entablar para pedir la
nulidad de una patente, tenia ó no el carácter de un _scire facias_ del
derecho comun, (_common law_) lo que en caso afirmativo produciria el
resultado de que los puntos debieran ser sometidos al fallo de un
jurado. El juez de distrito resolvió que el procedimiento era sumario,
en cuanto á la citacion al demandado para que se defendiera, y que no
era procedente el recurso de _scire facias_ despues. Se apeló de esta
decision á la Suprema Corte de los Estados Unidos, y esta la revocó,
mandando al inferior que hiciera constar en autos los procedimientos
anteriores á la citacion del demandado, para que expusiera las razones
que tenia que alegar sobre la validez de su patente, y, además, que para
este fin le otorgara el recurso _scire facias_, debiendo, luego que
recibiera los autos, proceder á la investigacion judicial, oyendo los
informes de las partes y sustanciando los puntos de hecho ó de derecho
controvertidos segun fuera el caso, debiendo someterse los primeros al
veredicto de un jurado, conforme á la práctica del derecho comun.
[144] Seccion 9 del «Judiciary Act» de Setiembre de 1789.
Esta decision de la corte es justa y liberal. En ella se dijo que
tratándose de juicios sobre patentes de invencion, que envuelven algunos
de los derechos mas sagrados é importantes que la sociedad reconoce y
que la misma Constitucion quiso asegurar, encomendándolos de una manera
muy especial á la proteccion del Congreso, habria lijereza en presumir
que éste estableciera un procedimiento nuevo y sumario, facultando al
juez para sentenciar en definitiva sin la intervencion del jurado, sin
apelacion, y sin ninguna de aquellas salvaguardias con que la Carta
fundamental tuvo cuidado de rodear á la administracion general de
justicia en los juicios de equidad. La Suprema Corte pasó despues á
hacer un análisis de la seccion 10.ª de la ley de 1793 en que se fundaba
la pretension para seguir un juicio sumario, y expuso las razones en que
fundó su interpretacion, atacando la del juez de distrito.
El poder de los tribunales de distrito para conocer de los negocios de
quiebras ha dado orígen á algunas cuestiones importantes sobre el punto
de jurisdiccion. En la actualidad no tenemos ninguna ley federal vigente
sobre el particular; pero aun puede haber algunos negocios pendientes de
resolucion, dimanados de la ley del año de 1800, y es de esperarse que
resulten otras muchas cuestiones de la de 1841 que recientemente ha sido
derogada. En Inglaterra, segun se dijo en el caso "_Comfort Sands_,"
resuelto por el juez de distrito de New York, solo el _Lord Chancellor_
tiene facultades para mandar intervenir los bienes del fallido, disponer
de su administracion en todos sus ramos, y en cualquier estado de los
procedimientos.
La jurisdiccion del _Chancellor_ inglés no está en el "_Court of
Chancery_" sino en la persona que tiene á su cargo el gran sello, quien
la ejerce sumariamente á peticion de parte, y su fallo es inapelable, á
no ser que el _Lord Chancellor_ permita la presentacion de un ocurso
fundando la apelacion, para lo que tiene facultad discrecional. Pasa el
juez de distrito en seguida á analizar las varias disposiciones de la
ley federal de 1800, para demostrar que segun los principios de
interpretacion adoptados por los ingleses, en los casos de quiebra los
jueces de distrito deben tener aquí la misma jurisdiccion que el _Lord
Chancellor_ en Inglaterra. El mismo razonamiento en que se funda la una
se funda tambien la otra. Sostiene que la jurisdiccion se habia
concedido, no al tribunal de distrito, sino á la persona que
eventualmente desempeñaba el empleo de juez de distrito, y por lo mismo,
que los fallos que este funcionario pronunciara en los negocios de
bancarrota, no eran apelables, pues solo lo son los del tribunal de
distrito. Mas esta doctrina extravagante fué desechada despues,
sosteniéndose ("_Lucas v. Morris_," 1 _Paine_ C. C. 396) que los
tribunales de circuito de la federacion pueden conocer de los casos que
resulten de las leyes relativas á quiebras, no siendo privativa la
jurisdiccion de los de distrito para la completa ejecucion de dichas
leyes. Estos no podrian remover á los síndicos ni obligarlos á dar
cuenta. Segun la ley sobre quiebras, cabe el recurso de apelacion de las
decisiones de los tribunales de distrito para ante los de circuito y
además tienen jurisdiccion cumulativa los tribunales de los Estados en
la materia de cuentas entre el fallido y sus acreedores, y la han
ejercido sin contradiccion y con mucha frecuencia.