IX. El que un Estado sea parte no la excluye.

La Corte puede tener jurisdiccion para conocer de un negocio en

apelacion aunque un Estado sea parte interesada en él, y en el mismo

grado puede conocer de las decisiones dadas por los tribunales de los

Estados en casos que resulten de la soberanía de la Union. En el caso de

"_Cohens v. Virginia_" (_Wheaton_ 6. p. 264) se volvió á discutir muy

extensamente sobre la jurisdiccion que tienen los tribunales federales

para conocer en apelacion de los negocios fallados por los tribunales de

los Estados, y se defendió con razones muy sólidas y con muchos

precedentes que la Suprema Corte sí la tiene segun la Constitucion. La

cuestion versaba sobre la validez de una ley del Congreso que estableció

una lotería en el distrito de Colombia, y el demandado fué criminalmente

perseguido ante los tribunales de Virginia porque vendia billetes de

dicha lotería en el Estado, infringiendo una ley de su legislatura. Fué

condenado por el tribunal de última instancia del Estado, á que estaba

sujeta su causa, á pesar de que reclamaba la proteccion de la ley del

Congreso. La causa se llevó ante la Suprema Corte por el _writ of

error_, con el fundamento de que envolvia la cuestion de si tenia

validez el fallo del Tribunal siendo contraria la ley de Virginia á otra

de la Federacion, y de que habia sido favorable á la del Estado. Uno de

los puntos principales del caso, era el de si la Suprema Corte tenia

jurisdiccion para conocer de él.

La Corte resolvió que el carácter de las partes, una de las cuales era

un Estado, y la otra un ciudadano del mismo, no excluia su jurisdiccion

para conocer en apelacion. Se concedió jurisdiccion á los tribunales

federales en dos clases de negocios. En la primera, su jurisdiccion

depende de la naturaleza de la causa, sean quienes fueren las partes

interesadas; y en la segunda, depende enteramente del carácter de las

partes interesadas, sin que nada importe la materia de la controversia.

El gobierno general aunque limitado en cuanto á sus objetos, en ellos es

supremo, como lo es tambien en todos los casos en que tiene facultad

para obrar. Los tribunales federales tienen jurisdiccion para conocer de

los casos que dimanan de la Constitucion y leyes de la Federacion, sean

quienes fueren las partes interesadas en ellos. En muchos, la soberanía

de los Estados queda restringida, ó desaparece del todo, cuando el

Congreso no tiene mas facultades que la tácita de mantener los

principios establecidos en la Constitucion. Uno de los instrumentos por

medio de los cuales podia darse cumplimiento á ese deber de una manera

pacífica, era el poder judicial. Se autorizó á este departamento para

que decidiera _todos los casos_ sea cual fuese su naturaleza, que

dimanaran de la Constitucion, las leyes y los tratados de la Union; y

en esta concesion general de jurisdiccion, no se exceptuaban aquellos

casos en que un Estado pudiera ser parte interesada. Además, es un

axioma en política, que en todo gobierno bien constituido, el poder

judicial debe ser coextensivo al poder legislativo, y capaz de resolver

todas las cuestiones que nazcan de la Constitucion y las leyes.

Resultarian fatales consecuencias de que los tribunales de la Federacion

no fueran competentes para conocer en apelacion de los fallos de los

tribunales de los Estados, porque un Estado fuera parte interesada en el

negocio, pues que eso postraria al gobierno y á las leyes de la Union á

los piés de cada Estado. El gobierno no podria hacer uso de sus

facultades por sus propios medios en ningun Estado, cuando éste

estuviera dispuesto á resistir su ejecucion, valiéndose de sus leyes. Si

los tribunales federales no pudieran corregir los fallos de los

tribunales de los Estados cuando éstos imponian penas prescritas por las

leyes de los mismos Estados, á los individuos que hacian cumplir las de

la Union, cada miembro de ésta tendria un _veto_ contra la voluntad de

toda la Federacion. Ningun gobierno debe ser tan defectuoso en su

organizacion, que no contenga en sí mismo los medios de asegurar la

ejecucion de sus propias leyes. Si cada Estado tuviera libertad para

interpretar á su modo las facultades constitucionales del Congreso,

legislar de conformidad con su propia opinion, haciendo cumplir esa

legislacion por medio de la imposicion de penas, y resistir ó derogar

por medio de una ley las disposiciones ó medidas legítimas de la

Federacion, quedaria destruida la Constitucion, ó vendria á ser tan

ineficaz como lo fué la antigua confederacion. Para evitar estos males,

la Constitucion, sábiamente y de una manera muy clara, dió al poder

judicial la facultad de interpretar la Constitucion y las leyes en cada

caso, manteniéndolas ilesas de toda violacion, cualquiera que sea la

parte de donde esta pudiera venir, hasta donde pueden hacerlo las

decisiones judiciales.

En el caso de que nos venimos ocupando, la jurisdiccion dependia de la

naturaleza del negocio, puesto que resultaba de una ley de la Union. No

era un caso ordinario de una controversia entre un Estado y uno de sus

ciudadanos, porque entonces la jurisdiccion habria dependido del

carácter de las partes interesadas. La Corte declaró que era competente

para conocer del caso en apelacion, á pesar de que una de las partes

interesadas era un Estado; pues que afectaba la validez de una ley del

Congreso, declarada sin efecto por la decision del tribunal del Estado;

y que por punto general, tenia jurisdiccion para conocer en apelacion de

todos los casos que dimanan de la Constitucion, las leyes y los tratados

de la Union, sin que fuera un impedimento la circunstancia de ser parte

un Estado.

La Corte observó que la enmienda constitucional que declara que el poder

judicial no debe interpretarse de manera que comprenda los litigios

entablados ó seguidos en justicia ó equidad contra un Estado por

individuos particulares, no era aplicable al _writ of error_, que no es

un litigio contra un Estado, segun la mente de la Constitucion; y la

jurisdiccion de la Suprema Corte para conocer de los casos que dimanan

de la Constitucion, las leyes y los tratados de la Union, puede

proceder, interponiéndose este recurso contra las decisiones del

tribunal de un Estado. En cuanto á los casos previstos en la

Constitucion y á las facultades que ella concede, los Estados Unidos

forman una nacion y un pueblo, y el poder judicial debe ser competente

no solo para decidir sobre la validez de la Constitucion y leyes de un

Estado, si pugnaren con la Constitucion y leyes generales, sino tambien

para revisar el fallo del tribunal del mismo Estado, que manda hacer

cumplir aquellas leyes inconstitucionales. Los tribunales federales, ó

deben ejercer una jurisdiccion privativa sobre todos los negocios que

afectan á la Constitucion, las leyes y los tratados de la Union, ó tener

facultad para revisar los fallos que en ellos dieren los tribunales de

los Estados. Si éstos, que son tan diversos, tuvieran jurisdiccion final

sobre unos mismos casos, provenientes de unas mismas leyes, el gobierno

seria una hidra de la que no podria resultar mas que contradiccion y

complicacion. No puede haber una proposicion mas clara que la de que la

Suprema Corte de la nacion debe tener facultad para revisar las

decisiones de los tribunales locales en cuestiones que afectan á la

nacion, pues de lo contrario quedarian frustrados los objetos mas

importantes del gobierno, y ya no seriamos una nacion para ningun objeto

práctico. La doctrina iria hasta destruir los grandes principios

fundamentales en que descansa todo el edificio de la Union.[104]

[104] En los casos de «_Williams v. Norris_» y «_Montgomery v.

Hernandez_» (12 _Wheaton_ 117, 129) se sostuvo que segun la seccion

25 del «_Judiciary Act_,» c. 20, la Suprema Corte no tiene

jurisdiccion para conocer en apelacion, si no es cuando la decision

del tribunal del Estado sea _contraria_ al derecho ó título que la

parte alegare pertenecerle en virtud de la Constitucion ó leyes de

la Union, ó que la decision sea _en favor_ de la ley de un Estado,

cuya validez se disputaba, alegándose que era contraria á la

Constitucion federal, y que el derecho de la parte descansaba en

dicha ley.

Hemos concluido el exámen de los puntos mas importantes que se han

presentado en la jurisprudencia de los Estados Unidos sobre la

jurisdiccion de la Suprema Corte, tanto para conocer originalmente, como

en apelacion. En todas las cuestiones en que se ha tratado de las

facultades que tiene, sea por la Constitucion, ó por la seccion 25 del

"_Judiciary Act_" de 1789, la misma Suprema Corte las ha sostenido con

entereza á la vez que discrecion.

Comentarios a la Constitucion de los Estados Unidos de América · 第 63 / 115 题