Cada Cámara es el juez único que debe calificar el resultado de las
elecciones, y si los electos tienen ó no las cualidades requeridas.
(Art. 1, sec. 5). La misma facultad tiene la Cámara de los Comunes de
Inglaterra, y las legislaturas de los Estados; la Constitucion no
reconoce ningun otro cuerpo á quien se pudiera confiar con seguridad esa
facultad. Así era necesario para que hubiera una representacion pura,
que fuera la genuina expresion de la voluntad del pueblo, y para evitar
los males de las elecciones irregulares, corrompidas y tumultuosas. En
esta materia cada Cámara procede con carácter judicial, y sus decisiones
como las de cualquier otro tribunal de justicia, deben basarse en
principios conocidos de derecho, y ser extrictamente observadas, á fin
de que haya uniformidad y certeza. En cada una de las Cámaras la mayoría
constituye _quorum_ para el despacho de los negocios; pero un número
menor puede reunirse periódicamente y compeler á los miembros ausentes á
que concurran, empleando aquellos medios y disposiciones penales que
cada una haya creido conveniente adoptar.[28] Así mismo, cada una fija
el reglamento de sus procedimientos, y puede castigar á sus miembros por
conducta desordenada, y aun expelerlos, concurriendo en la medida las
dos terceras partes de los miembros.[29] Cada Cámara debe llevar actas
de sus procedimientos, y publicar aquellas partes de las mismas que no
exijan reserva, haciendo constar en ellas los votos en pro y en contra
de cualquiera cuestion, cuando así lo pidiere una quinta parte de los
miembros presentes. Durante las sesiones del Congreso (Art. 1, sec. 5),
ninguna de las dos Cámaras podrá entrar en receso por mas de tres dias
sin el consentimiento de la otra, ni reunirse en otro lugar distinto de
aquel en que las dos tienen sus sesiones. (Art. 1, sec. 5). Los miembros
de las dos Cámaras no pueden ser arrestados durante el tiempo de su
asistencia al Congreso, ni al ir ó volver de él, esceptuándose los casos
de traicion, delitos graves ó alteracion de la paz pública.[30] Es óbvia
la necesidad de esta prerogativa que tienen las dos Cámaras para su
propia conservacion y dignidad, así como de la que todavía es mas
importante para la libertad de las discusiones, á saber, que ningun
miembro del Congreso pueda ser reconvenido fuera de allí con motivo de
los discursos que se hallan pronunciado, ó de los debates que hayan
tenido lugar en su recinto.[31]
[28] En la Cámara de los Comunes cuarenta miembros forman el
_quorum_ para los negocios; pero en 1833 se redujo el número á
veinte para las sesiones de la mañana, dedicadas á los negocios y
solicitudes de un carácter privado. La de los lores puede tener
sesiones con tres miembros que asistan.
[29] La facultad de expeler á un miembro es discrecional por su
naturaleza, y su ejercicio es de un carácter mas sumario que el de
las facultades que tienen los tribunales de justicia. Caso de J.
Smith, 1807. Hay una multitud de precedentes en que los miembros de
la Cámara de los Comunes en Inglaterra han sido juzgados y
castigados con amonestacion, prision ó expulsion segun fuere el
caso, por sus palabras ó conducta ofensiva ante la Cámara. _May's
Treatise on the Law of Parliament_, p. 80.
[30] Art,1, sec. 5. Este privilegio se limita á los miembros de las
dos Cámaras exclusivamente, y no se estiende á su servidumbre. El
arresto, dado caso que se verificase, seria ilegal; pero cesando el
fuero, el representante podrá ser de nuevo arrestado por la misma
causa. Si fuere elegida una persona como miembro del Congreso,
_hallándose en arresto_ por alguna causa civil, su prerogativa le
daria derecho á ser puesto en libertad mientras subsistiere. Esto
es conforme al derecho parlamentario inglés. May's _Treatise &c._
_p._ 93, 97. Pero segun varios estatutos expedidos durante el
reinado de Jorge III (10, 45 y 47 _Geo. III_) la prerogativa no
surte el efecto de suspender los procedimientos de los tribunales
en los negocios civiles, con la única excepcion del arresto y
prision de la persona, ni se extiende á las órdenes de prision por
falta de respeto (_contempts_) á los tribunales de justicia. Véanse
los casos de Wellesley y Charlton, citados en el tratado de May,
pág. 108, 109.
[31] Art. 1, sec. 6. El Sr. Magistrado Story en sus comentarios
vol. 2, pág. 259-262, propone la cuestion de si un senador ó
representante puede ser enjuiciado por la conducta que haya
observado con ese carácter, y tanto por el peso de las autoridades
que cita como por la razon y la política, está decididamente por la
negativa, y en favor del principio de que los miembros del Congreso
deben gozar de inmunidad por sus actos colectivos ó ejecutados con
su investidura en el Congreso. A pesar de que un miembro del
Congreso fuera de allí no es responsable por las palabras que allí
hubiere vertido, aunque difame á individuos particulares, sin
embargo, si hace publicar sus discursos se puede proceder contra él
por libelo difamatorio. Esta es la ley inglesa, y está fundada en
la justicia. Véanse los casos de Lord Abingdon y de Cacevy 3 Esp.
N. P. Cases, 228, 1 Maule & Sel, 278.
Un impresor, empleado de la Cámara, fué demandado por haber
publicado un documento que se calificó de difamatorio, y se decidió
que no le libertaba la circunstancia de su empleo. Véase la
historia de esta importante controversia en May's _Treatise_ 119 á
130, y _In re Fernandez_, 10 c.
A ninguna de las dos Cámaras se le ha concedido expresamente la facultad
de castigar por faltas de respeto ú obediencia (_contempts_) á las
mismas, á no ser que estas sean cometidas por sus respectivos miembros.
Sin embargo, en el caso de Anderson, la Cámara de representantes lo
redujo á prision por falta de respeto y fué arrestado por el
_Sargeant-at-arms_. Anderson entabló una demanda contra este
funcionario, pidiendo indemnizacion por violacion de garantías (_action
of trespass_), y se llevó en apelacion (_writ of error_) ante la Suprema
Corte de los Estados Unidos la cuestion de si la Cámara tenia facultad
para reducir á prision por semejante falta.[32] La Corte decidió que la
Cámara tenia esa facultad, que era tácita y de vital importancia para su
propia respetabilidad y decoro.[33] La necesidad de la existencia y
ejercicio de ella, se funda en el principio de la propia conservacion, y
se limita exclusivamente á la prision, la que no pudiendo durar por mas
tiempo que el que dura el poder que la ordena, debia terminar al entrar
en receso ó disolverse el Congreso.[34]
[32] Véase el caso de _Anderson v. Dunn_, 6 _Wheaton_, 204. En este
caso la falta le habia sido cometida en el _Distrito de Colombia_,
y allí mismo se comenzaron los procedimientos y se verificó el
arresto, lo que limitaba la cuestion á las facultades que ejerce el
Congreso en el referido Distrito; pero la cuestion versaba sobre si
el _Sergeant-at-arms_ habia procedido con justificacion al hacer el
arresto, porque en la órden que al efecto le dió el Presidente de
la Cámara, no se especificaba cual era la falta que habia cometido
Anderson, y por la que se procedia contra él. La Corte decidió que
supuesto que _en ciertos casos_ la Cámara tiene facultad de hacer
comparecer á una persona que se resiste, el _Sergeant-at-arms_ para
justificarse no está obligado á informarse de la causa que motiva
la órden de arresto.
[33] Frank B. Sanborn fué arrestado en virtud de una órden expedida
por el vice Presidente de la República y Presidente del Senado,
fundada en que se habia negado á obedecer una cita de la comision
pesquisidora del Senado. Sanborn entabló el recurso de _habeas
corpus_ ante la Suprema Corte de Justicia del Estado de
Massachusetts, compuesta de los magistrados Metcalf, Bigelow,
Merrick y Hoar, presidiendo Mr. Shaw, quien redactó la sentencia de
la Corte. Se suscitaron muchos puntos que el tribunal se negó á
tomar en consideracion como impertinentes; pero resolvió que el
_Sergeant-at-arms_ del Senado, no habia tenido autoridad para hacer
el arresto por medio de un comisionado, y con este fundamento se
otorgó el recurso. Véase _Monthly Law Reporter_ de Mayo, 1860,
donde se encontrará íntegro el caso con los alegatos de los
patronos. En el caso de _Burham versus Morrissey_ (14 Gray, 226) el
mismo tribunal decidió que segun la Constitucion de Massachusetts,
la Cámara de representantes no era el juez que debiera juzgar en
última instancia acerca de sus propias facultades y prerogativas en
casos que envolvian las garantías y libertades de los ciudadanos,
sino que ese tribunal solo podia examinar y fallar sobre la
legalidad de sus procedimientos. En ese caso particular falló que
habia sido legal el proceder de la Cámara mandando á la cárcel al
quejoso, por haber despreciado su autoridad.
[34] Tambien en Inglaterra la prision por faltas á las Cámaras
termina con la sesion en la cual se hubiere impuesto. _Stockdale v.
Hansard_ citado en el tratado de May, p. 75. En la decision que dió
la Suprema Corte en el caso de Anderson, se exponen razones de
mucho peso que demuestran que tienen facultad las Cámaras para
imponer castigos por faltas á su autoridad, aun sin atender á esa
ejecutoria. En Inglaterra repetidas veces ha sido reconocida esa
facultad constitucional de las dos Cámaras del Parlamento por la
suprema autoridad judicial. Lord de Gray in _Rex versus Crosby_, 3
Wilson, 188. _Lord Ellenborough in Burdett v._ Abbot.
Es una facultad inherente á todas las Asambleas legislativas y les
es indispensable para que puedan con libertad y sin tropiezos
desempeñar los importantes deberes que les están cometidos; ha sido
frecuentemente ejercida, no solamente por el congreso de la Union,
sino por las Cámaras de las legislaturas de los Estados, y puede
considerarse como una facultad reconocida y admitida sin disputa.
_Story's Commentaries_ vol. 2, 305, 317. No está definido qué actos
deben reputarse como faltas á las Cámaras del Congreso, y esto debe
reservarse á su juicio y discrecion, segun las circunstancias de
cada caso. En Inglaterra los libelos difamatorios que atacan el
buen nombre ó los procedimientos de cualquiera de las Cámaras del
Parlamento, ó de cualquiera de sus miembros, se reputan como faltas
y se castigan con prision. May's _Treatise on the Law and
Privileges of Parliament_, pág. 62. Pero entre nosotros no sucede
así, y en un caso semejante, si se quisiera pedir satisfaccion,
probablemente se ocurriria á los tribunales. El decreto del
Congreso de 14 de Julio, 1798, declaró que el difamar al gobierno,
Congreso ó Presidente de los Estados Unidos, constituye un delito,
que puede ser castigado judicialmente.
La Cámara de representantes tiene el exclusivo derecho de iniciar los
proyectos de ley relativos á los impuestos públicos, y ésta es la única
prerogativa que disfruta esta Cámara en su capacidad legislativa de que
no participa la otra; pero aun esos proyectos pueden ser reformados
discrecionalmente por el Senado (Art. 1, sec. 7). En materia de
legislacion las dos Cámaras se contrapesan perfecta y absolutamente; y
una no puede ni aun entrar en receso por mas de tres dias durante las
sesiones del Congreso, sin el consentimiento de la otra, ni reunirse en
otro lugar que en el que está reunido el Congreso, (Art. 1, sec. 5.)