El Senado de los Estados Unidos se compone de dos senadores por cada
Estado, (art. 1.º, sec. 3.ª) elegidos por sus legislaturas por el
término de seis años, teniendo un voto cada senador. Si por renuncia ó
cualquiera otra causa ocurre una vacante en el Senado durante el receso
de la legislatura del Estado que representaba el senador que falta, el
Ejecutivo del mismo puede hacer un nombramiento provisional mientras se
vuelve á reunir la legislatura, que procederá entonces á cubrir la
vacante. Actualmente el Senado se compone de sesenta miembros que
representan á los treinta Estados de la Union.[11] En esta disposicion
constitucional percibimos desde luego los vestigios de la antigua
Confederacion. Los Estados tienen igual representacion é influencia en
el Senado, sin consideracion á la desigualdad que pueda haber en ellos
respecto á poblacion, elementos ó extension territorial. Semejante
arreglo debe haber sido el resultado de ese espíritu de amistad y mútuas
concesiones que hacia indispensable la condicion política que
guardábamos cuando aquella se formó. Se fundaba en la idea de la
soberanía de los Estados, y en la de que todas las comunidades
independientes son iguales entre sí por el derecho de gentes y pueden á
su arbitrio dictar sus propias condiciones antes de ligarse en un pacto
social. Conforme al principio de la consolidacion de los Estados, esta
organizacion habria sido inadmisible, porque todos los Estados se
hubieran confundido en un gobierno único. Cuando se estaban discutiendo
los artículos de Confederacion, se intentó conceder á los Estados una
influencia y poder en el Congreso proporcionados á su censo y
elementos; pero era tan popular entonces la idea de Estados separados é
independientes, que la proposicion no tuvo éxito.
[11] Hoy hay setenta y seis senadores en representacion de los
treinta y ocho Estados que la forman.--_Nota del T._
La eleccion de los senadores por las legislaturas es tambien un
reconocimiento de la existencia separada é independiente de los Estados,
y produce el resultado de que aquellas sean absolutamente indispensables
para la marcha del gobierno nacional.[12] Hace algunos años se
presentaron ciertas dificultades sobre la verdadera inteligencia de la
Constitucion en este particular. A las legislaturas de los Estados toca
la eleccion de los senadores y señalar el tiempo, lugar y manera de
hacerla, pudiendo el Congreso general alterar las disposiciones que
dieren, con excepcion de las que se refieren al lugar (art. 1.º, sec.
4.ª). En vista de que las legislaturas tienen la facultad de prescribir
la manera en que debe hacerse la eleccion, en el Estado de New York,
cuando sus dos Cámaras no pueden ponerse de acuerdo en una eleccion
votando separadamente, se ha introducido la práctica de que se reunan
para hacerla, prévio acuerdo de la legislatura á ese efecto. En este
caso desaparece la importancia del Senado ante la superioridad numérica
de los votos de la Asamblea de Representantes. Mas esta práctica se ha
hecho ya demasiado expeditiva, y lleva demasiado tiempo de estar
sancionada por la aquiescencia de los senadores electos de esta manera
para que pueda interrumpirse; pero si se presentara la cuestion de
nuevo, yo sostendria que la Constitucion, al disponer que las
legislaturas hagan la eleccion, no quiso designar á los miembros de
estas _per capita_, sino á las legislaturas en su verdadero sentido
técnico, que es el de dos Cámaras que tienen una investidura y
organizacion distintas, con la facultad constitucional ordinaria de
ejercer cada una el veto sobre las disposiciones de la otra. Esta fué
una interpretacion contemporánea á la cláusula de que nos ocupamos; y se
sostuvo en las muy conocidas cartas que publicó el periódico _The
Federal Farmer_ (carta 12), en las que se analizó la Constitucion con un
espíritu escudriñador y concienzudo.
[12] Da una intervencion de tal naturaleza á los gobiernos de los
Estados en la formacion del gobierno federal, que queda asegurada
su autoridad. (_The Federalist_, núm. 62.)
Con el corto número y larga duracion de los senadores, se quiso que el
Senado fuera una salvaguardia contra la influencia de los acalorados y
apasionados arrebatos que suelen tener lugar aun en las sociedades mas
cultas, y que acompañan á las deliberaciones de las asambleas populares.
Bajo este punto de vista, un Senado dotado de firmeza é independencia,
es considerado con justicia como el áncora de salvacion en las
tempestades producidas por las facciones políticas. Por la falta de una
corporacion tan estable perecieron las repúblicas de Atenas y Florencia
al furor de las conmociones, mientras pudieron sobreponerse á ellas los
senados de Esparta, Cartago y Roma. Segun la mente de la Constitucion,
las cualidades características del Senado deben ser la prudencia y la
estabilidad. Se presume legalmente que el Senado tendrá miras mas vastas
acerca de la conveniencia pública, estará poseido de un sentimiento mas
moderado y justo de la dignidad nacional, y cuidará mejor de que haya
estabilidad en la administracion del gobierno que la otra Cámara. Verdad
es que tambien en ésta las mas veces se encontrarán dichas cualidades;
pero no se cuidó tanto de ellas en su organizacion constitucional, como
en la del Senado, porque viniendo los representantes mas directamente
del pueblo, y desempeñando su cometido por un tiempo mucho mas corto, se
presumió que participarian con mas facilidad de las tendencias y de los
caprichos que suelen dominar en determinadas épocas, y que habia mas
riesgo de que adoptaran medidas festinadas y las cambiaran con mas
ligereza. El cambio frecuente de la legislacion siempre acarrea males al
pueblo. Debilita la fuerza y aumenta la complicacion de las leyes,
perjudica el crédito y disminuye el valor de la propiedad. Este ha sido
un defecto que generalmente han tenido las instituciones republicanas y
un motivo de sérios temores é inquietudes para sus simpatizadores mas
ilustrados.[13] Parece que es un mal inherente á las asambleas populares
la manía de cambiar y multiplicar las leyes con cualquier motivo, y
estar haciendo constantes ensayos en la legislacion. Para contrapesar
por lo mismo esa propension peligrosa, mantener la debida confianza en
el gobierno y asegurar su sostenimiento y dignidad, interior y
exteriormente, fué necesario instituir otro cuerpo, que siendo tambien
del pueblo y siendo igualmente responsable por su conducta, tuviera una
base mas firme, y por su misma organizacion, estímulos para ser mas
moderada en sus debates y mas tenaz en su propósito, como un freno á los
excesos de la Cámara mas popular.[14]
[13] _The Federalist_, vol. 2, núm. 62.
[14] La Constitucion que el Estado de Rhode Island sancionó en
1843, constituyó al Senado segun los principios conservadores,
mientras que organizó á la Cámara de Representantes sobre la base
del censo, dando á cada ciudad y pueblo una representacion
proporcionada al número de sus habitantes. Cada ciudad y pueblo del
Estado da un solo senador, y esta disposicion tiene por objeto el
evitar que el poder legislativo esté manejado por la mayoría
numérica de las grandes ciudades ó pueblos manufactureros, con
opresion de las poblaciones agricultoras. Es un freno saludable y
previsor á la tiranía de las mayorías sobre las minorías.
Desde que se organizó el gobierno, el Senado para su renovacion se
dividió en tres clases, cesando en su encargo de dos en dos años los
senadores de cada clase sucesivamente, de manera que al fin de cada
bienio se renueva una tercera parte de la Cámara; cuya rotacion se
decidió al principio por la suerte. (Constitucion, art. 1.º, sec. 3.ª)
Esta disposicion fué sacada de otras semejantes de las constituciones de
los Estados, entre los que el de Virginia dió el primer ejemplo. Es una
disposicion sábia, que tuvo por objeto infundir de nuevo la confianza
pública y dar nuevo vigor al Senado cada dos años, conservando en él á
la vez un número considerable de personas que ya conocen los principios
de la política general y las formas y el giro de los negocios de la
Cámara. El vicepresidente de los Estados Unidos es presidente del
Senado; pero no tiene voto sino para decidir en caso de empate. Parece
mejor fundada la opinion de que en virtud de su oficio el presidente del
Senado tiene autoridad para hacer guardar el órden, sin necesidad de que
la Cámara le haga ninguna delegacion especial de facultades; pero por
ciertos escrúpulos que se suscitaron sobre el particular en 1828, el
Senado estableció la regla de que su presidente decida sin discusion las
cuestiones de órden, sujetándose al voto del Senado en caso de
reclamacion.[15]
[15] Comentarios de Story, tom. 2, pág. 212, 213.
La magnitud y lo delicado del encargo que se confia al Senado, punto de
que nos ocuparemos mas adelante, es la razon porque la Constitucion,
(art. 1.º, sec. 3.ª) no solo exige que los senadores sean electos por
seis años, sino además que tengan treinta años de edad y nueve de ser
ciudadanos de los Estados Unidos, debiendo ser al tiempo de su eleccion
vecinos del Estado que los elige. Esa era tambien la edad que debian
tener los senadores entre los romanos, aunque no fijaban ninguna para
los empleados del ejecutivo. _Ne ætas quidem distinguebatur quin prima
juventa consulatum ac dictaturas inirent._[16] Además; en un país que en
su orígen fué colonizado por los habitantes de varias partes de Europa,
y que ha estado dispuesto á seguir la política mas liberal para con el
resto del género humano, se creyó que los inmigrados deberian ser
elegibles al cargo de senador cuando despues de haber adquirido la
ciudadanía hubiera trascurrido el tiempo que pareció suficiente para
crear en ellos el sentimiento de adhesion á nuestro sistema de gobierno,
y proporcionarles el conocimiento de sus principios. La política inglesa
no es tan liberal, pues en Inglaterra ningun extranjero puede ser
miembro del Parlamento. Esta inhabilidad fué establecida por el _Act of
settlement_, 12, William, III, c. 2, y no se puede presentar un proyecto
de naturalizacion á ninguna de las Cámaras, que no contenga la cláusula
relativa á esa restriccion.