Las exigencias todavía mas avanzadas que tuvo el Parlamento británico, y
el amago de las opresiones de la Corona durante este período crítico,
produjeron un cambio de ideas y opiniones en las doce colonias que se
extendian en este vasto continente desde la Nueva Escocia hasta Georgia,
y dieron por resultado que se unieran y mandaran sus delegados á
Filadelfia, "con facultades ó instrucciones para reunirse y deliberar
sobre los medios de atender á la felicidad comun." En ejercicio de su
autoridad los miembros de este primer Congreso continental, cuyos
nombres y conducta son familiares á la presente generacion y vivirán en
la gratitud de la mas remota posteridad, tomaron en consideracion el
estado deplorable que guardaba el país: fijaron en varias resoluciones
declaratorias los derechos inalienables que creian tener como ingleses
libres y señalaron á sus comitentes el sistema de violencias que se
preparaba contra sus derechos, ligándolos con los vínculos mas sagrados,
los del honor y del patriotismo en el empeño de renunciar á todo
comercio con la Gran Bretaña, como el medio mas eficaz para evitar
aquellas y asegurar el goce de éstos.[3] Estas resoluciones fueron
pronta y universalmente obedecidas y así continuó la union formada bajo
auspicios tan favorables, renovándose los delegados al Congreso. Durante
todos los períodos de la guerra y de nuestra revolucion política, esta
union fué estimada y respetada como el guardian de nuestra paz y el
único fundamento sólido de nuestra independencia nacional. En Mayo de
1775 se volvió á reunir en Filadelfia un Congreso investido de ámplias
facultades discrecionales. Los delegados, á semejanza de los del
anterior Congreso, fueron en parte elegidos por la cámara popular de la
respectiva legislatura colonial, y mas comunmente por asambleas del
pueblo de cada colonia. Recibieron instrucciones para "concertar,
convenir, dirigir, ordenar y emplear" los medios que creyeran mas
adecuados y convenientes para conseguir la reparacion de los agravios
inferidos á los americanos, ó en términos mas generales, para encargarse
de la defensa de las libertades del país.
[3] La mas importante de estas resoluciones es la que contenia la
declaracion de que como las colonias no estaban ni podian estar
bien representadas en el Parlamento británico, les asistia el
derecho de «ejercer por medio de sus diversas legislaturas
provinciales, el poder libre y exclusivo de legislar sobre todo lo
concerniente á sus contribuciones y gobierno interior, sujeto
únicamente al veto de su soberano.» Las colonias, desde muy al
principio de su fundacion, sostenian que estaban exentas de la
observancia de las leyes de la Gran Bretaña sobre navegacion, así
como de su sistema de monopolio comercial, [con excepcion de
Pennsylvania, cuya carta de fundacion reconocia la autoridad de
dichas leyes] y se opusieron á su cumplimiento por todos los medios
indirectos á su alcance que no fuera una resistencia abierta,
asumiendo el derecho de establecer el comercio libre. [1. Hutch.
Hist. 322.] Pero el congreso de 1774, guiado por un espíritu de
conciliacion, renunció á esa pretension, declarando que por la
necesidad en que se encontraba y teniendo presentes los intereses
mutuos de ambos países, gustosamente consentia en la ejecucion de
todas las leyes del Parlamento británico, que de _buena fé_ se
limitaran á reglamentar su comercio exterior, con el objeto de
alcanzar todas las ventajas comerciales del imperio en favor de la
madre patria, y del comercio de las partes integrantes que lo
formaban; _pero desconocia cualquiera pretension de imponer
contribuciones interiores ó exteriores á los súbditos americanos,
sin su consentimiento_. Journals of Congress vol. 1.
Poco despues de la instalacion de este Congreso, Georgia se adhirió y
completó la confederacion de las trece colonias. Ya habian comenzado las
hostilidades en la provincia de Massachusetts, y la pretension del
Parlamento británico de que poseia una soberanía absoluta é ilimitada
sobre las colonias, estaba en vía de resolverse por las armas. El
Congreso continental encargado de defender los derechos é intereses del
pueblo de las colonias unidas, investido con el poder y sostenido por el
celo y la confianza de sus comitentes, se preparó á la resistencia.
Publicó un manifiesto sobre las causas y la necesidad de tomar las
armas, y procedió inmediatamente á levantar y organizar un ejército, á
prescribir reglas para el gobierno de sus fuerzas de mar y tierra, á
contratar empréstitos, á emitir papel moneda bajo la garantía de la
Union, y asumiendo gradualmente todas las prerogativas de la soberanía
nacional, al fin el dia 4 de Julio de 1776 ocupó su puesto entre las
naciones del mundo, declarando que las colonias unidas eran Estados
libres é independientes.