DIA 5.

Luego que aclaró el dia me puse en camino, navegando aguas abajo el

rio. Vararon tres veces esta mañana las chalupas; en sacarlas se tardó

dos horas: no obstante llegué al rio de la Encarnacion, ó á la isla

que tiene en su desague, á donde dejé las maderas cuando fuí para

arriba, á las 2 de la tarde, habiendo hecho en las dos mañanas de ayer

y hoy, el camino que hice cuando fuí para arriba en 21 dias, tal es

la violencia que trae la corriente de este rio; y esto sin velas, con

viento, aunque poco, por la proa, ni otros remos que los necesarios

para el gobierno.

A las 8 de la mañana hallé la tolderia de _Chulilaquin_, pero pasé

sin arrimar á tierra ni hablar, mas que la griteria de los indios y

marineros, que se despedian con algazára.

Luego que llegué á la isla, y habiendo en ella hecho la gente mediodia,

hice escoger y cortar un pedacito de madera de todas las calidades

que allí habia dejado para conducir al establecimiento del Rio Negro,

escribiendo en cada uno su diámetro.

Las cordilleras están tan cubiertas de la nieve que cayó en ellas en

los dias que estuve en el _Huechum-huechuen_, que ya no se vén aquellos

promontorios de piedras que se veian cuando fuí para arriba, sino una

superficie en cada cerro, blanca y lisa, habiendo tapado ó llenado la

nieve sus grandes y profundas concavidades.

Diario del piloto de la Real Armada, D. Basilio Villarino, del reconocimiento, que hizo del Río Negro, en la costa oriental de Patagonia, el año de 1782 · 第 220 / 260 题