Amaneció con viento fuertísimo, el que se mantuvo hasta las 4 de la
tarde, que empezó á llover. Anocheció lloviendo fuerte; hoy casi todo
el dia estuvo á bordo _Chulilaquin_: á la noche le dí el santo y se
fué á su toldo. Con motivo de haberse mantenido hoy á bordo, y un
hermano suyo que está bien impuesto en el rio de la Encarnacion, les
hice diversas preguntas del país por medio de la lenguaraza, y me
dijeron que en aquel rio habia mucha cantidad de maderas, y en tanta
abundancia, que en muchas partes no se podia romper á pié ni á caballo,
por su espesura; y que eran muy altas y gruesas. Que la casa y capilla
que habian hecho los cristianos en la orilla de aquel rio, distaba
jornada y media á caballo de su desague: que en aquel sitio habia mucha
cantidad de papas ó batatas muy grandes: que siguiéndolo aguas arriba,
un poco mas, y cortando el campo, dejando el rio á la izquierda, luego
se veia la mar. Que habia poco tiempo que los cristianos habian andado
en dicho rio con una embarcacion, la cual se les hizo pedazos entre las
piedras, y que el parage á donde está dicha capilla y casa se llama
_Tucamelel_, y el rio.
En este rio se hallaron estos indios con los Tehuelches de San Julian,
con los cuales dicen hicieron mucho comercio, porque venian muy ricos
con las alhajas que les habian regalado los cristianos de aquel
establecimiento.
A las 10 de la noche cesó la lluvia, y volvió á establecerse el viento
por el O muy récio, de cuyo modo se mantuvo el resto de la noche.