DIA 30.

Amaneció con viento al SO duro. A mediodia me trajo _Chulilaquin_

una bolsa de manzanas, para que se las llevase de su parte al

Super-Intendente. A las 3 de la tarde llegó el yerno de _Chulilaquin_,

el que vino luego que llegó á los toldos, á bordo, y me dijo que no

habia hallado quien quisiese ir á Valdivia, no solo por los Aucaces de

_Guchumpilqui_, sino por los del cacique _Guchulap_, con quien están

muy contrarios por los robos que poco há se han hecho unos á otros.

Me disgustó bastante esta novedad, por lo cual hice venir á bordo á

_Chulilaquin_, y le dije: que á él y á mí convenia el que abreviase

su viage rio abajo, y que si no lo hiciese así, que lo desampararia,

y seguiria rio arriba (yo nunca le manifesté á _Chulilaquin_, que la

causa de mi detencion aquí era por falta de agua, para poder navegar)

y me dijo, que ya veia como estaba su hijo, que aunque algo mejorado

no se podia poner en pié derecho, y así que me pedia solos dos dias

de término, y al tercero que levantaria sus toldos y caminaria. Esto

lo hice por si saliendo de aquí _Chulilaquin_, vienen los Aucaces ó

Peguenches, que acaso tratando con ellos, se podrá acomodar alguna

ventaja mayor que la que se logra con estos; pues estos no tienen

que dar ni que quitarles en un caso urgentísimo, por su pobreza. Al

anochecer largué las embarcaciones afuera, habiéndole dado el santo de

_Chulilaquin_.

Diario del piloto de la Real Armada, D. Basilio Villarino, del reconocimiento, que hizo del Río Negro, en la costa oriental de Patagonia, el año de 1782 · 第 215 / 260 题