DIA 5.

Al amanecer continué mi navegacion, y seguí con imponderable trabajo

hasta las 4 de la tarde, que llegué á parage que no me fué posible

proseguir, por serme preciso descargar las embarcaciones, y talvez

abrir canal para pasar: para cuya faena se necesita mas tiempo que lo

que resta hasta la noche; por este motivo arrimé á tierra, y me acampé,

para de mañana emprender la expresada maniobra.

Esta mañana hallé unos árboles parecidos al olivo, el color de esta

madera es pajizo, no le he visto fruto ni semilla. A las 2 hallé un

manzano, muy grande y hermoso, en una isla que tiene 3 millas de largo.

Este árbol estaba sin manzanas, que ya los indios se habian apoderado

de ellas, y aun de las que suelen caerse con los vientos poco sazonadas

y secas: no habia ninguna debajo del árbol, siendo así que se conoce

que cargó este año muchísimo de fruta, tal es el hambre que padecen los

indios.

Esta tarde, cuando atraqué á tierra, salió Fernando Mallo á reconocer

sobre los cerros del S, y volvió á la noche con la noticia de haber

visto tres caballos y una yegua: halló fogones adonde los indios habian

estado con toldos, de cuyo sitio, dice, habrán salido ayer, y vió la

Laguna del Límite, que dice confina con los cerros de la Cordillera.

Navegué este dia 2½ millas al NNO.

Diario del piloto de la Real Armada, D. Basilio Villarino, del reconocimiento, que hizo del Río Negro, en la costa oriental de Patagonia, el año de 1782 · 第 190 / 260 题