Al salir el sol ya tenia embarcado el resto que me quedó de anoche sin
embarcar, y seguí mi navegacion con viento NNE á la sirga y espias,
adonde eran necesarias, viendo solo riscos y peñascos, míseros y
estériles campos. A las 12 del dia llegué á vista de un cerro, que
si no supiera que estas tierras estaban habitadas solo por salvages,
creeria firmisimamente, que en él estaba un castillo con dos baluartes
al rio con ocho cañones montados. Son varias las figuras que hace esta
serrania, pero ninguna mas bien representada que esta. Navegué este dia
al NNO corregido 3 millas de distancia.