DIA 1.º DE ENERO DE 1783.

Esta mañana vinieron los indios á las 8, y despues de haberlos

convidado, mandó el cacique por uno de sus indios á llamar otros que

estaban mas abajo de nosotros, y vinieron 4; entre ellos un viejo con

un muchacho como de 16 años de edad, que hablaba mejor el castellano

que cuantos indios hasta ahora he visto desde que estoy empleado en la

Costa Patagónica. Estos indios son moradores de _Huechun-lauquen_, ó

Laguna de Límite, nombrada por Falkner en su diario, y los primeros son

de la Tierra de las Manzanas.

Dicen los de Huechum que su tierra dista cuatro jornadas de Valdivia;

que aunque la distancia es corta, el camino es malo; que se pasa la

Cordillera por el Portillo: que la tierra del cacique Cangapol nos

queda dos dias de jornada aguas abajo; lo que me hace cierto el juicio

que hice de la isla y cercado de los Tehuelhets que cita Falkner, ser

el mismo que pasé dias pasados: que el Rio Chico del N que cita dicho

diario, dista de donde estamos cuatro jornadas, y que viene de la

Cordillera: que este algunas veces se vadea á caballo y otras á nado;

pero que el rio mas grande es el que viene de Huechun-lauquen: que

cuanto mas arriba este rio tiene mas corriente, y esto es lo mismo que

voy experimentando. Dicen que ellos vienen de la Sierra del Volcan; que

há cerca de un año que bajaron á buscar ganado caballar y vacuno, y que

con este hacen trato con los de Valdivia, unas veces llevándolo los

indios á dicho pueblo, y otras viniendo los cristianos á comprárselo á

sus tierras, el cual cambian por sombreros, cuentas, frenos, espuelas

y añil para teñir los ponchos: (véase aquí ya abierto el camino y

comunicacion por la orilla del rio con Valdivia, y entablado una

especie de trato por los indios, robando el ganado á Buenos Aires,

y vendiéndolo en aquel presidio.) Que Chile está de Huechun-lauquen

mucho mas lejos que Valdivia: que estos indios viven en toldos, y que

siembran trigo, cebada, y habas: que los que tienen ranchos de paja

bastantes capaces, viven mas arriba por la falda de la Cordillera, los

cuales ademas de las semillas referidas, siembran lentejas, porotos,

garbanzos, y todo género de vituallas. Uno de sus caciquea se llama

_Roman_.

Estos indios jamás han estado en nuestro establecimiento del Rio

Negro: si bien dicen tienen noticia de habernos establecido, pero

que ellos para caminar á sus tierras, atraviesan el campo desde el

Colorado á este rio por el Chuelechel, 70 leguas al poniente de nuestro

establecimiento. Que en su tierra hay muchísimos pinos, y que los

piñones son casi tan grandes como dátiles, y muy gustosos; de cuyo

fruto hacen los indios prevencion: que por aquel pais no hay sal, y por

esto la llevan de las salinas del Colorado en cargas, y con efecto las

he visto en sacos de cuero (y así lo dice Falkner.) Que por la parte

del N de este rio no hay establecimiento alguno de indios hasta las

_Manzanas_, y los que hay son solo los que van de pasage que por la del

S están los Hulliches, los cuales los suelen aguardar cuando pasan los

de Huechun con sus ganados, y los asaltan, roban y matan, y por esto

suelen pasar bastante temerosos: y así no cesaban de preguntarme si por

la parte del S habia indios; me dieron noticia del Rio Lime-leubú, y

de sus moradores los Limeches. Los nombres de los parages, que jamás

pudieron entender otros indios leyendo á Falkner, estos los nombran

del mismo modo que su diario, y convienen con él en las noticias,

diferenciándose solo en la distancia de Huechun á Valdivia, que dicho

diario pone dos jornadas, y estos indios dicen que cuatro.

El Rio Chico del N que entra en el Negro, dicen viene de la Cordillera;

pero que no saben si pasa inmediato á Mendoza, porque de allí no son

baqueanos: pero que su cacique habia andado mucho á la orilla de dicho

rio, y que podía dar razon; y para traerlo fué con ellos el peón José

Oyola, mendocino.

Este muchacho dice que en su tierra no hay indios ladinos, y que el

motivo de haber él aprendido el castellano, fué porque un perulero

llamado _Prieto_, que por el trato de ganado habia tenido recíproca

amistad con su padre, lo llevó á Valdivia para enseñarlo, y que despues

de un año, habiendo empobrecido dicho Prieto, se fué á Chile llamado

de un tal D. Antonio Roldan, amigo suyo, y el muchacho corrió la misma

fortuna, y dice que habrá poco mas de año que volvió á su tierra.

Nombra el vino de Penco, y dá noticia individual de todo, hasta de las

perdices que se venden por medio en Chile, y otras menudencias á este

tenor.

Un marinero de la expedicion, llamado _Bartolomé de Peña_, que estuvo

mucho tiempo en Valdivia, Penco, &c., y pasó la Cordillera por el

Portillo cuando el levantamiento grande de los indios, que vió los

pinos y comió los piñones, al cual hice carear con el muchacho, á quien

preguntó por muchos parajes, respondió, segun dice el marinero, con

tanta puntualidad, dando señas de todas las cosas con tanta certeza,

que no dejó nada que dudar. Le dije á este muchacho que se conchabase

conmigo para ir con las embarcaciones hasta Huechun, y que de allí

pasaríamos á caballo á Valdivia, para lo cual habló á su padre: y

este dijo que no podia, porque llevaba mucho ganado que arrear, y

que no tenia quien le ayudase; que lo que podia hacer pagándole

era acompañarme con su hijo hasta Valdivia, luego que llegásemos á

Huechun-lauquen. Pero el muchacho me dijo mandase á hablar al cacique

porque tenia ganas de acompañarnos; y para esta navegacion, y traer el

cacique, se ofreció José Oyola, que como llevo dicho se fué con ellos

esta tarde en un caballo que compré á los primeros indios, y fueron

obsequiados todo lo posible.

Tambien convienen estos indios con la sospecha de Falkner, de que la

laguna de Huechun-lauquen envie un brazo al rio de Valdivia; pues dicen

que no es así, pero que Huechun está muy cerca de dicho rio, el cual es

muy caudaloso, y solo dista el rio de la laguna una jornada.

Dicen que todos, ó casi todos los indios que habitan ó residen en las

sierras del Volcan y Pampas de Buenos Aires, son de este rio arriba, y

que el motivo de pasar tantos tiempos en aquellos parages, es por la

abundancia que hay de ganados, y por la facilidad de mantenimiento; y

que algunos paran dos años, otros mas y menos, segun les acomoda.

Diario del piloto de la Real Armada, D. Basilio Villarino, del reconocimiento, que hizo del Río Negro, en la costa oriental de Patagonia, el año de 1782 · 第 96 / 260 题