A las 8 de la mañana llegó José Oyola con el cacique _Guchum__pilqui_,
y otros cinco caciques mas que el primero habia mandado á buscar, los
cuales tenian sus haciendas mas abajo: y dijo Oyola que Guchumpilqui
solo tenia mas de 100 indios, que tenia mucho ganado caballar y vacuno.
Los regalé y obsequié todo lo posible, estando entre ellos el cacique
Roman, uno de los que tienen ranchos de paja: fueron concurriendo
indios de tal suerte que se juntaron sobre 80 ó 100 indios y 6 chinas.
Es imposible decir la paciencia que fué precisa tener con ellos:
pero no pude recabar que me diesen al muchacho lenguaraz; tampoco
pude saber de donde viene, ó si pasa por Mendoza el Rio Pequeño del
NO, Pichileubú, que cita Falkner en su diario, porque dicen no son
vaqueanos de este rio: aunque yo tengo grandes sospechas de que sea el
Tunuyan, por estar informado de que no entra (como quiere Falkner) en
las lagunas de Guanacache, en cuyo caso precisamente estaria muy cerca
de Mendoza. Estos indios dicen, que el año próximo pasado hicieron
ajuste con los españoles de Valdivia de llevarles ganado, y que por
eso bajaron de sus tierras (que están muy inmediatas á Valdivia) á los
campos de Buenos Aires, y que se retiran ahora, y que inmediatamente
que lleguen vendrán los de Valdivia á comprárselo, como tienen tratado;
y que muchos de ellos irán á Valdivia, sin parar en parte alguna,
para hacer dicha venta. Asimismo dicen, que luego que lleguen las
embarcaciones á Huechun-lauquen, que me conducirán á dicha ciudad.
El cacique Guchumpilqui me regaló una res, que se le pagó bastante,
y hasta bien de noche estuvieron importunando por aguardiente. El
muchacho lenguaraz me dijo, que en Chile habia tenido la noticia de
que nosotros teniamos establecimiento en el Rio Negro, y muchos indios
que frecuentan á Valdivia, he visto y conocido en el establecimiento:
por esto y por otras razones, creo que todos los habitantes de este
continente, así españoles como indios, tienen noticia de nuestra
poblacion en el Rio Negro.