DIA 11.

Luego que aclaró bien el dia procuré examinar los rastros, y hallé

en un cerrito de árboles espinosos las pisadas de bastantes indios á

pié, que habian tenido los caballos por atras de dicho cerro: hallé

las pisadas de un muchacho que habia estado metido en el pantano de

una laguna bien cerca de nosotros, y para salir y venir á gatas se

conocia que traia la daga en la mano, pues habia quedado el cabo de

ella estampado en la tierra ó greda. Registré todo aquel terreno

por ver si hallaba parage en que fortificarme, teniendo resguardado

gente, ganado y caballada, y no hallé, porque aunque hay uno allí muy

bueno, formando con el rio una laguna, toda su orilla cubierta de

sauces con una entrada de menos de 50 varas, tenia mucha maciega, y

sin ser quemada no era posible tener allí el ganado, y si se quemaba

se quedaba sin pasto. Por esto, y porque no puedo fiarme de lo que

me dijo el desertor, temiendo que estuviese el cacique Guisél en el

potrero adonde estaba el _Viejo_, y por ser un parage tan á propósito

para fortificarme, acordé volver al expresado sitio para esperar allí

los víveres que necesito para continuar rio arriba. A las 8 del dia me

largué á son de corriente, y á cada paso arrimando á tierra y pasando,

á fin de que no saliese el ganado del costado de las chalupas, á cuya

custodia puse 16 hombres á caballo armados: esto es, acompañando á

los 6 peones, 10 de la tripulacion. A la media hora no cabal de haber

salido, avistamos de los topes dos ginetes, en el mismo sitio donde

habiamos hecho noche: seguimos el rio aguas abajo, hasta las 6 de la

tarde que llegué al expresado sitio. A la noche monté los pedreros,

esmeriles y alisté todas las armas, puse 4 centinelas avanzadas, una

patrulla de 4 hombres y un patron á pié, y 12 caballos para defensa y

ronda de la caballada.

Diario del piloto de la Real Armada, D. Basilio Villarino, del reconocimiento, que hizo del Río Negro, en la costa oriental de Patagonia, el año de 1782 · 第 45 / 260 题