Esta mañana hice recoger todos los remos rompidos, y mandé al
carpintero y algunos marineros hiciesen de ellos astas para chuzas,
se enastaron 12 para los de á caballo: mandé 18 marineros á cortar
posteria para cerrar la boca del potrero de palo á pique, y hacer
primeramente un corral, porque siéndome preciso invernar, no hallo
parage mas seguro ni de mas conveniencia: porque puesto, como tengo
premeditado, la estacada de palo á pique, y abriendo por la parte de
afuera un pozo de agua, que se hace con mucha facilidad, ayudando ó
trabajando en él mucho mas la corriente del agua que los trabajadores,
al cual puesto un puente levadizo, queda el dicho potrero inexpugnable
aunque vengan 50,000 indios. Este potrero es capaz, tiene dentro
leña, madera, caza, pescado que abunda de ricas truchas, y pasto para
siempre para el ganado que tengo, y aunque venga mas; para cuyo fin
se encavaron palas, zapapicos y azadas. Esta grande isla por estar
á la banda del N, es la mayor excelencia de dicho parage: tiene 9
leguas de largo, y por algunas partes 3 de ancho: las tierras de las
inmediaciones de este parage ó potrero en espacio de 4 leguas, son las
mejores que he visto desde aquí al desague de este rio en el Oceano.
A las 11 del dia divisamos ginetes que fuimos á reconocer, y era el
dragon Antonio de Sosa con dos peones, que vino con las órdenes del
Comisario Super-Intendente, en las que me dice me remitirá los auxilios
que pido dentro de 10 ó 12 dias: en vista de lo cual cesó mi proyecto,
y solo determiné hacer un corral sencillo, á fin de tener mas seguro el
ganado y mas descansada la gente, permaneciendo en este sitio hasta que
lleguen las carretas.