Al salir el sol continué mi camino con viento al SO, que aprovechaba en
las vueltas adonde venia bien. A las 9 llegamos á una que fué preciso
pasarla toda á espias, por ser el viento contrario: hoy se vieron pasar
otros dos indios, uno hácia abajo y otro hácia arriba, sin llegar á las
embarciones, antes bien, particularmente uno, caminaba á media rienda
y por la orilla de la barranca. Estos movimientos de los indios, y el
conocer su doblez é intencion depravada hácia nosotros, me tienen con
cuidado. A mediodia monté á caballo á reconocer el campo, y en mas de
2 leguas no se halla pasto alguno para nuestro ganado, por haberlo
quemado los indios.
Navegué este dia al NO corregido 3 millas de distancia, siendo por el
rio 7 y de tierras muy inferiores: de la banda del S y la del N no
puedo hacer juicio, porque por la orilla todo lo que hoy hemos caminado
es bañado en esta isla.