Al amanecer se fué Villalba y el peon, y yo continué siguiendo mi
viage hasta la 1½ de la tarde, habiendo navegado al ONO 5 millas de
distancia. A esta hora llegó el dragon Antonio, me entregó las cartas
de oficio del Super-Intendente, y me pidió un peon para ayudarle á
traer el ganado que estaba cerca: hice alto en este sitio, y volvió
con el ganado á los cuatro de la tarde, que constaba de 30 reses. A
las dos de la tarde llegaron indios con la lenguaraza Teresa, la que
trajo noticia que Francisco con sus toldos habia caminado rio arriba, á
un parage donde esperaba porcion de Aucas: que mucha gente, de la que
estaba con él, se habian vuelto rio abajo, hasta un paso que habia, á
donde iban á pasar las mugeres y niños, para que estos siguiesen al
Colorado, y ellos volverse á robarnos los caballos y matar los peones;
y que esta noticia la mandaba el cacique viejo, que fué el único que
se quedó con su toldo en el parage á donde estaba. Esta noche puse 5
marineros á caballo á rondar el ganado y caballada, con los 5 peones
que tengo, y los 6 que vinieron del pueblo: con este dragon vino el
calafate José de los Santos y un peon con 8 caballos.