DIA 26.

Salí al salir el sol á la sirga, y navegué al NO 4¼ millas, habiendo

hecho alto á las 4 de la tarde para aguardar la caballada y tener los

peones á la vista: pues esta mañana á las 9½, habiendo mandado los

peones á registrar el campo, hallaron un indio que andaba corriendo

guanacos, el que no quiso venir á bordo. Fueron 3 peones á ver los

toldos, y satisfechos que solo dos toldos habia, llegaron á ellos y

hallaron otro indio mas en ellos y unas cuantas chinas, que ninguno

quiso venir á bordo. Preguntaron por Francisco, y unos dijeron que se

habia ido para la tierra de las Manzanas, y otros que estaba cerca.

A las 2 de la tarde divisaron los peones un indio, encima de un cerro

observándonos: fueron hasta el cerro, y ya no pareció. Por esto, y

porque mas adelante no habia parage en donde tener los caballos, de

modo que estuviesen inmediatos á las embarcaciones, paré y mandé se

trajesen.

Cuatro dias há que intento pasar la caballada á la parte del N, por los

mejores pastos y sirgaderos, y proporcion de tenerlos cerca, pero no

fué posible por no haber paso, esto es, caida ni salida del rio, por

las barrancas que hace.

Esta noche se toldaron las embarcaciones, por haber empezado á llover

con truenos.

Diario del piloto de la Real Armada, D. Basilio Villarino, del reconocimiento, que hizo del Río Negro, en la costa oriental de Patagonia, el año de 1782 · 第 29 / 260 题