DIA 27.

A las 5½ de la mañana me hice á la vela, rio arriba, con viento ESE

flojo, por lo que fué menester la ayuda de la sirga y de los remos,

habiendo dejado la caballada en este sitio á fin de avanzarme con las

embarcaciones, y de la parte de arriba de los toldos: á cuyo efecto

previne al capataz de la caballada estuviese en observacion para que la

condujese al parage donde hiciesen noche las chalupas. Hasta mediodia

nos ayudó bastante el viento por el E: á este tiempo pasó un peon un

brazo del rio, á donde hallaron los indios con sus toldos, y vino á

darme la noticia de que ya los indios los habian levantado y se habian

ido. Pero no pudiendo arrimar á tierra, ni los caballos pasar adonde

yo estaba, caminé sin poder dar de comer á la gente, á fin de avanzar

hasta donde pudiese estar el reguardo de peones y caballada. Seguí toda

la tarde á fuerza de remo y vela, no siendo esta bastante á romper la

rapidez del rio: á las 6½ avisté los peones, arrimé á donde estaban,

y hallé con ellos al hermano del capitan Chiquito, y otro indio que

venia en busca nuestra, por haberle dado noticia de nosotros los indios

que levantaron los toldos. Los regalé con bizcocho, aguardiente y

tabaco, á fin de que por ellos tengan, los mas indios que haya, noticia

de nuestro buen trato: se fueron ya de noche los indios á sus toldos,

y quedé en este parage á pasar la noche. A las 10 de la mañana ya me

separé de la barranca del S, y navegué este dia al O ¼ NO corregido

15 millas de distancia.

Diario del piloto de la Real Armada, D. Basilio Villarino, del reconocimiento, que hizo del Río Negro, en la costa oriental de Patagonia, el año de 1782 · 第 30 / 260 题